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Inmigración

Guatemalteca residente de California enfrenta una deportación y la pérdida del tratamiento que la mantiene con vida

Isabel Bueso, una mujer que ha vivido de manera legal en EEUU por los últimos 16 años, recibió una carta de los servicios de inmigración que le otorga 33 días para abandonar el país, pero este lunes la administración Trump informó que su caso será revisado.
4 Sep 2019 – 8:13 PM EDT

SAN FRANCISCO, California. – Una guatemalteca del norte de California que enfrenta una orden de deportación y cuya vida depende de un tratamiento que no está disponible en su país podría tener una segunda oportunidad para permanecer en Estados Unidos.

Desde el 7 de agosto los Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS, por sus siglas en inglés) dejaron de considerar la acción diferida para solicitantes no militares y le comenzaron a informar a los beneficiarios que ya se estaban gestionando las solitudes de prórroga. Una de esas cartas la recibió el pasado 13 de agosto Isabel Bueso, una hispana residente de Concord que ha vivido de manera legal en el país los últimos 16 años y a quien le dieron 33 días para abandonar EEUU.

La decisión puso en peligro la vida de decenas, quizás cientos de niños y adultos, entre ellos Isabel. Desde los 7 años los médicos la desahuciaron debido a una rara condición médica, por eso en 2003 ella y su familia decidieron mudarse a los Estados Unidos para recibir un tratamiento experimental que eventualmente fue aprobado por la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos (FDA), lo que le permitió quedarse en el país a través de su acción diferida.

Pero este lunes, USCIS anunció que reabriría ciertos casos de acción diferida pendientes y que esta semana enviará cartas a los beneficiaros del programa que habían solicitado una prórroga de sus permisos de permanencia. “Estoy muy emocionada de que mi estatus de acción diferida esté siendo considerado. Necesitamos trabajar juntos para encontrar una solución más permanente que les dé a familias como la mía la garantía de que nuestras vidas no estarán en peligro”, dijo Isabel Bueso a medios locales.

El caso de Isabel generó indignación en distintas esferas luego de que medios nacionales reportaran que la administración de Donald Trump, sin previo aviso, había decidido eliminar la acción diferida por razones médicas que amparaba a inmigrantes de la deportación mientras ellos o sus familiares recibían tratamientos que los mantenían con vida.

Los abruptos cambios en la política hicieron que tanto celebridades como políticos compartieran la historia de Isabel en las redes sociales, entre éstas la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quien envió una misiva firmada por varios legisladores en la que le solicitaban al presidente Trump que revirtiera la decisión.

“Sí, parece que la administración está revisando su nueva política y tenemos confianza en que le darán la extensión del estatus de acción diferida a Isabel y su familia. Estamos esperando los detalles”, explicó Martin Lawler, abogado de Bueso. Sin embargo, el representante legal de la guatemalteca expresó su preocupación ante la posibilidad de que algo similar vuelva a ocurrir y los pacientes como Isabel estén “preocupados de que la siguiente prórroga no les sea aceptada

Programa discrecional

A pesar de las criticas por el repentino cierre del programa, la USCIS insiste en que “la acción diferida es una determinación discrecional para diferir la deportación de una persona que está presente ilegalmente en los Estados Unidos como un acto de discreción procesal caso por caso”.

Añade que las solicitudes denegadas que estaban pendientes al 7 de agosto “no tenían órdenes de deportación pendientes y no fueron objeto de deportación”. Dijo además que, si bien es apropiado limitar el papel de USCIS en la acción diferida, indico que “completará la carga de casos que estaba pendiente al 7 de agosto”.

También señaló que a medida que se reduce el número de casos de acción diferida no militares en sus manos, “los empleados de carrera que decidan tales casos estarán más disponibles para abordar otros tipos de solicitudes de inmigración legal de manera más eficiente”.

La modificación del programa de acción diferida forma parte de la política de 'tolerancia cero' del gobierno de Trump. “Las oficinas de campo de USCIS ya no considerarán solicitudes de no militares con acción diferida, sino que enfocarán los recursos de la agencia en administrar fielmente el sistema de inmigración legal de nuestro país”, dijo a Univision Noticias la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) en un comunicado la semana pasada.

La agencia dijo además que, si bien ha modificado la política respecto a la acción diferida, “no significa el final” del programa, sino que “está remitiendo” a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) los casos para que sea la agencia responsable de las deportaciones la que decida en cada uno de ellos.

La revisión de casos al 7 de agosto, sin embargo, no detiene el proceso de cancelación, y tampoco afecta a militares, víctimas de violencia doméstica y DACA, dijo la USCIS. “La acción diferida relacionada con miembros militares y DACA no se vio afectada por la acción del 7 de agosto, y la consideración de tales casos está en curso”.

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