La detención del periodista venezolano Wilmer Solano por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ( ICE) ha generado preocupación entre organizaciones defensoras de los inmigrantes y de la libertad de prensa. Solano permanece bajo custodia migratoria pese a que, según su familia y organizaciones que lo respaldan, tenía un caso de asilo pendiente y autorización para trabajar en Estados Unidos.
ICE detiene al periodista venezolano Wilmer Solano y su caso desata protestas en Florida
De cubrir la noticia a convertirse en protagonista: la detención del periodista venezolano Wilmer Solano desata protestas y reaviva el debate sobre los arrestos de migrantes con procesos de asilo pendientes
El caso comenzó el domingo, cuando agentes de ICE arrestaron a Wilmer Solano en la zona de Haulover Beach, en Miami Beach.
De acuerdo con la Asociación de Periodistas Venezolanos en el Extranjero (Apevex), el comunicador se encontraba trabajando cuando fue detenido. Hasta ahora, ICE no ha informado públicamente cuáles fueron las razones específicas del arresto.
Su familia asegura que tenía un proceso migratorio vigente
Tras conocerse la detención, su esposa, María Moreno, inició una campaña para recaudar fondos destinados a cubrir los gastos legales del caso.
En esa petición sostiene que Solano ingresó legalmente a Estados Unidos en 2015, que tiene una solicitud de asilo pendiente, un permiso de trabajo vigente y una licencia de conducir válida de Florida.
También afirma que el periodista no tiene antecedentes penales y que fue detenido "sin una orden judicial y sin enfrentar cargos criminales".
Su familia asegura que desde hace años ha cumplido con los requisitos del proceso de asilo mientras espera una resolución de las autoridades migratorias.
La detención de Solano ocurre en un momento de cambios en la política migratoria del gobierno del presidente Donald Trump.
Recientemente entró en vigor una medida que elimina, en determinados casos, la entrevista inicial con un oficial de asilo para algunos solicitantes, lo que busca acelerar los procesos de deportación de personas con solicitudes pendientes.
Aunque hasta el momento las autoridades no han explicado si esa política tiene relación con el caso de Solano, organizaciones migrantes han expresado preocupación por el aumento de detenciones de personas que mantienen trámites migratorios activos.
Protestan frente a la sede de ICE en Miramar
Un día después del arresto, organizaciones proinmigrantes y defensoras de derechos humanos realizaron una manifestación frente a la sede de ICE en Miramar, Florida.
Entre los grupos participantes estuvieron la Coalición de Inmigrantes de Florida y American Friends Service Committee, quienes denunciaron lo que consideran un incremento de detenciones de inmigrantes con procesos migratorios aún sin resolver.
Durante la protesta, activistas aseguraron que el sur de Florida se ha convertido en uno de los principales focos de arrestos migratorios en las últimas semanas.
También denunciaron que muchas de las personas detenidas cuentan con documentación vigente o mantienen casos de asilo pendientes.
Además, expresaron preocupación por el uso de vehículos sin identificación y agentes vestidos de civil durante algunos operativos migratorios.
El caso de Solano se convierte en símbolo de las protestas
Durante la manifestación, varios activistas citaron el arresto de Wilmer Solano como ejemplo de lo que consideran una tendencia creciente en Florida.
Su esposa reiteró que el periodista esperaba la resolución de su caso de asilo y contaba con autorización para trabajar en el país al momento de su detención.
Por ahora, Solano continúa bajo custodia migratoria y las autoridades federales no han explicado públicamente qué motivó su arresto ni cuál será el siguiente paso en su proceso.
¿Quién es Wilmer Solano?
Solano es un periodista venezolano con más de dos décadas de experiencia en medios de comunicación.
Según Apevex, trabajó en Globovisión entre 2002 y 2008 y posteriormente dirigió la agencia Zorro Comunicaciones C.A., desde donde cubrió campañas de dirigentes opositores venezolanos como Henrique Capriles y Julio Borges.
La organización también señala que fue víctima de agresiones relacionadas con su trabajo periodístico en Venezuela. Entre ellas, un ataque ocurrido en 2011, cuando funcionarios de la alcaldía de Tinaquillo presuntamente golpearon al periodista y a su camarógrafo durante una cobertura.
Además, dirigió el portal Responsabilidad Social Nota Responsable, cuya versión impresa circuló en el diario Tal Cual, medio que enfrentó restricciones impuestas por el gobierno venezolano, según Apevex.







