Danyelly Chaverra, una joven de origen colombiano, recibió su permiso de trabajo, tras años de batallas legales y el fantasma de la expulsión del país. A los 17 años, Danyelly tomó la drástica decisión de abandonar Colombia y, junto a sus padres,
se unió a una caravana migrante que cruzó fronteras. Tras un año, sus padres decidieron regresar a su país natal; sin embargo, ella optó por quedarse. Cuando parecía que su situación se estabilizaba,
la joven fue detenida de forma sorpresiva.