El
gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, aseguró que se investigarán los actos de vandalismo y violencia tras una nueva ola de protestas. Los disturbios incluyeron el ataque a una sede del
Partido Comunista en
Morón, en el
centro de la isla. Autoridades reiteraron que quienes participen en hechos violentos enfrentarán consecuencias legales.