El cierre parcial del Gobierno Federal deja a miles de empleados de la
TSA sin salario, provocando una
ola de ausencias masivas en terminales aéreas de Houston, Atlanta y Nueva York. Los expertos advierten que varios
aeropuertos pequeños cerrarán sus operaciones si la falta de personal persiste. Mientras los
oficiales denuncian que no tienen dinero para combustible o cuidado infantil, los
pasajeros enfrentan esperas de varias horas y la
cancelación de puntos de chequeo clave.