Mató a sus cinco hijos en California y ya era culpable pero el juez frenó la sentencia

Un jurado ya lo había declarado culpable y su sentencia era cadena perpetua, pero el caso dio un giro. Un juez frenó la condena contra Paul Pérez, acusado de asesinar a sus cinco hijos cuando eran bebés. “Estos crímenes fueron fruto de la pura maldad”, dijo la fiscalía.

Video Sospechoso de matar a sus bebés se presenta en corte en Woodland

Condado de Yolo, CALIFORNIA.- La audiencia de sentencia ya estaba programada y el veredicto del jurado había sido emitido meses antes. Sin embargo, el proceso volvió a detenerse. Un juez del condado de Yolo, en California, decidió aplazar la sentencia contra Paul Allen Pérez, condenado por la muerte de cinco de sus hijos pequeños, tras una solicitud de su defensa para un nuevo juicio.

La decisión extiende un caso que se remonta a hechos ocurridos entre 1992 y 2001 en el centro y norte de California, y que durante años permaneció sin resolverse hasta que avances en pruebas de ADN permitieron vincular al acusado con las víctimas.

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El aplazamiento fue concedido pese a la oposición de la fiscalía, que pidió avanzar hacia la sentencia. “Este caso merece prioridad. Queremos que avance rápidamente hacia la sentencia y que las familias encuentren la paz”, sostuvo el fiscal adjunto del condado de Yolo, David Robbins, durante la audiencia.

La defensa, en cambio, solicitó más tiempo para presentar mociones posteriores al juicio. El abogado defensor Ron Johnson argumentó limitaciones de personal y acumulación de casos como base para pedir una nueva revisión del proceso. El juez aceptó la solicitud y fijó una nueva audiencia para el 27 de julio, en la que se evaluará si procede o no un nuevo juicio.

Hasta ese momento, la sentencia queda suspendida.

Ya lo habían declarado culpable


El jurado del condado de Yolo había declarado culpable a Pérez el 6 de enero de 2026 de múltiples cargos relacionados con la muerte de sus hijos. De acuerdo con registros judiciales, fue hallado culpable de un cargo de asesinato en primer grado, tres cargos de asesinato en segundo grado y un cargo de agresión a un menor de ocho años con fuerza suficiente para causar lesiones que derivaron en la muerte. Además, se estableció el agravante de homicidio múltiple.

En uno de los cargos, el jurado no alcanzó un veredicto unánime, lo que llevó al juez a declarar nulo ese punto específico del proceso.

La sentencia prevista era cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.

El caso comenzó a tomar forma años después de los hechos. En 2007, un pescador encontró restos humanos en una zona conocida como Conway Slough, cerca de Woodland, en el condado de Yolo. El cuerpo correspondía a un bebé que había sido colocado dentro de un contenedor y sumergido con peso adicional.

Esta foto muestra parte del pantano, el lunes 27 de enero de 2020, donde se descubrió el cuerpo de un bebé, Nikko Lee Pérez, en el condado de Yolo en 2007, cerca de Woodland, California.
Esta foto muestra parte del pantano, el lunes 27 de enero de 2020, donde se descubrió el cuerpo de un bebé, Nikko Lee Pérez, en el condado de Yolo en 2007, cerca de Woodland, California.
Imagen AP


Durante años, la investigación no logró identificar a la víctima ni al responsable. Fue hasta 2019 cuando el uso de análisis de ADN permitió establecer la identidad del menor como Nikko Lee Pérez, nacido en 1996, y vincular al acusado como su padre biológico.

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Ese hallazgo llevó a los investigadores a reabrir otros casos y a identificar a cuatro niños más. Según la oficina del sheriff del condado de Yolo, todos eran hijos del acusado y murieron siendo bebés. “Nos enteramos de que Nikko no era hijo único. Otros cuatro niños sufrieron la misma suerte. Se cree que todos fueron asesinados cuando eran bebés”, dijo el sheriff Tom Lopez en 2020 al anunciar el arresto.

Las víctimas fueron identificadas como Kato Allen Pérez, nacido en 1992; Mika Alena Pérez, nacida en 1995; Nikko Lee Pérez, nacido en 1997; y Kato Krow Pérez, nacido en 2001. Ninguno superó los seis meses de edad. En tres de los casos, los restos nunca fueron recuperados.

Un cartel con la imagen de cinco bebés presuntamente asesinados por su padre se exhibe durante una conferencia de prensa en Woodland, California, el lunes 27 de enero de 2020.
Un cartel con la imagen de cinco bebés presuntamente asesinados por su padre se exhibe durante una conferencia de prensa en Woodland, California, el lunes 27 de enero de 2020.
Imagen AP


El acusado fue detenido en 2020, pocos días antes de quedar en libertad tras cumplir una condena por un delito no relacionado. Fue trasladado nuevamente al condado de Yolo, donde se formalizaron los cargos por estos hechos.

“Fruto de la pura maldad"


Durante el juicio, la fiscalía sostuvo que los crímenes ocurrieron en distintos puntos del centro y norte de California a lo largo de casi una década. Los fiscales vincularon los casos a partir de pruebas genéticas y patrones en la investigación.

“Estos crímenes fueron fruto de la pura maldad. El acusado debería morir en prisión”, afirmó el fiscal de distrito del condado de Yolo, Jeff Reisig, tras conocerse el veredicto en enero.

Los fiscales también señalaron que el caso reflejaba un patrón de violencia prolongado. En un comunicado, indicaron que “es una tragedia que nadie protegiera a estos cinco bebés” y que parte de la investigación sigue abierta debido a la ausencia de restos en algunos de los casos.

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La audiencia más reciente, realizada el lunes 6 de abril de 2026 en el Tribunal Superior del condado de Yolo, no solo incluyó argumentos legales. También estuvo marcada por testimonios de personas que tuvieron relación con el acusado.

Una mujer que declaró durante el juicio dijo haber mantenido una relación con Pérez entre 2009 y 2010. Durante la audiencia expresó su frustración por el aplazamiento. “Tenía la esperanza de que lo encarcelaran hoy, pero no va a suceder, solo queda esperar”, afirmó.

La mujer, que pidió no ser identificada, también aseguró haber sufrido abusos durante esa relación. “Nunca me creyó cuando le conté sobre su violencia. Nunca me creyó cuando le conté sobre los abusos que sufría”, dijo.

Pese a su inconformidad con la demora, también reconoció el proceso judicial en curso. “Quiero creer en el debido proceso y en que el proceso funcione en nuestro sistema. Así que, si vamos a tener otro juicio, que así sea. Los hechos no cambian”, agregó.

Mientras tanto, el acusado permanece bajo custodia en el condado de Yolo a la espera de la audiencia programada para el 27 de julio. En esa fecha, el tribunal deberá decidir si admite la solicitud de un nuevo juicio o si el caso avanza finalmente hacia la sentencia.

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