El segundo inmigrante muerto por disparos de ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) en menos de una semana en Estados Unidos dejó de nuevo escenas de desolación entre los familiares afectados.
Muerte de inmigrante en Maine: Testigo vio "una niña pequeña llorando porque nunca volvería a ver a su papá"
Mary Hayes, quien vive cerca de donde ocurrió el tiroteo, afirmó haber visto "a una esposa caer de rodillas mirando el cadáver de su esposo sobre el suelo". Además, sostuvo que observó "a una pequeña niña llorando mientras llevaba una pequeña mochila rosada en su espalda, sabiendo que no vería a su padre de nuevo".
Testigos del suceso en que agentes migratorios dispararon a un inmigrante colombiano que viajaba a bordo de un vehículo tipo sedán blanco en Biddeford, Maine, describieron escenas de dolor y caos.
Mary Hayes, quien vive cerca de donde ocurrió el tiroteo, afirmó a The Associated Press haber visto "a una esposa caer de rodillas mirando el cadáver de su esposo sobre el suelo".
Y a eso añadió que "observé a una pequeña niña llorando mientras llevaba una pequeña mochila rosada en su espalda, sabiendo que no vería a su padre de nuevo". Hayes ofreció su version mientras sostenía un volante que decía "No ICE, detengan a ICE".
Otro vecino de la zona, Cory Poulin, cuya familia administra una lavandería en las proximidades del suceso, explicó que las cámaras de seguridad del negocio registraron en video el vehículo del inmigrante colombiano deslizándose sin control en una intersección después de los disparos.
Otras imágenes de la escena mostraban al auto dando vueltas en círculos y agujeros de bala en su parabrisas.
"Dos miembros del ICE corrieron hacia la intersección y otro miembro del ICE, en una camioneta Ford, se metió en la intersección para evitar que el auto siguiera rodando", dijo. "No lo sé con certeza, pero no creo que estuviera vivo cuando el auto empezó a rodar".
Dijo que la Policía Estatal de Maine le pidió que no difundiera las imágenes públicamente.
El senador Angus King, independiente por Maine, dijo que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le informó que el agente de ICE abrió fuego después de que el hombre intentara usar su vehículo como arma contra los agentes que lo perseguían para deportarlo en Biddeford, una ciudad costera de unos 23,000 habitantes situada aproximadamente a 15 millas al suroeste de Portland, en Maine.
Es el mismo argumento que las autoridades de la administración Trump han usado para justificar los disparos que mataron a personas en los casos de las muertes de Renee Nicole Good en Minnesota en enero, y de Lorenzo Salgados en Texas apenas la semana pasada.
"Estaba en un vehículo —salió con el vehículo, y el término que utilizó el secretario fue que 'convirtió el vehículo en un arma'— y fue abatido por un agente del ICE", dijo King.
La Embajada de Colombia informó a la AP, en un comunicado enviado por correo electrónico, que está en contacto con las autoridades estadounidenses y que "está trabajando para confirmar formalmente la identidad y la nacionalidad de la persona".
Llamados a la calma y rendición de cuentas
La gobernadora de Maine, Janet Mills, emitió un comunicado indicando que "situaciones como estas son alarmantes y aterradoras", e informó que la policía estatal está colabolando con el Fiscal General del estado, la Oficina del Médico Forense Jefe de Maine y funcionarios federales "para determinar los hechos de lo ocurrido esta mañana".
Por su parte, el alcalde de Biddeford, Liam LaFountain, dijo que se sintió "conmocionado" por lo ocurrido, y subrayó que está en contacto con la gobernadora Mills, la senadora Susan Collins, el senador King y la congresista Chellie Pingree para "buscar respuestas claras y rendición de cuentas total sobre qué ocurrió".
"Obtendremos respuestas", afirmó LaFountain, en un comunicado publicado la tarde de este lunes.
El exgobernador Paul LePage, actual candidato a representante para el Congreso por el partido Republicano, pidió a todos "mantener la calma y permitir una investigación completa, transparente y justa antes de apresurarnos a juzgar sin todos los detalles".
El fallecido tenía permiso de trabajo
El hombre que perdió la vida era un colombiano de 26 años con permiso para trabajar en EEUU y que contaba con un número de Seguro Social, según un comunicado conjunto de los grupos de defensa Maine Immigrants’ Rights Coalition y Presente!
Tras el tiroteo, la familia del hombre se comunicó con la Coalición por los Derechos de los Inmigrantes a través de una línea directa, según Mufalo Chitam, director ejecutivo de la organización.
"Es una familia joven y él se iba a trabajar", dijo Chitam a la AP.
La familia aún no está lista para identificar al hombre ni para hablar públicamente sobre el tiroteo, agregó Chitam.
"Estamos de luto, estamos furiosos y no permitiremos que su muerte sea tratada como algo rutinario o inevitable", dijo Chitam. "¿Cuánto daño más deben soportar nuestras comunidades antes de que quienes tienen el poder de actuar reconozcan que esto ha ido demasiado lejos?".
Con información de AP






