"Fue duro contarle a los niños que su madre fue detenida. Fue muy muy duro. Lágrimas, llanto. La niña de cinco años no entiende por completo lo que sucede, solo sabe que su madre no está en casa y que no podrá verla en un tiempo. Es realmente descorazonador, duro para mi, pero para los niños es incluso peor".
"Teníamos planes, un futuro": un hombre narra la detención de su novia por ICE a pocos meses de su boda
Kibwe Nixon, prometido de la inmigrante salvadoreña Nuria Irania Romero-Huezo, cuenta sobre el llanto, dolor, tristeza y preocupación causada a él y a los hijos de Nuria luego de que fue arrestada por agentes armados de ICE, y la trasladaron a un centro de detención migratorio en Texas.
Este es el testimonio de Kibwe Dixon, un fotógrafo y videasta de Houston cuya novia y prometida, Nuria Irania Romero-Huezo, una inmigrante salvadoreña, fue detenida el pasado miércoles 22 de julio por oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en una estación de gasolina en Houston.
Nuria y Kibwe viven juntos con los dos hijos de ella, de 10 y 5 años de edad. Pensaban casarse el mes que viene apresuradamente ante una corte por la amenaza de las redadas migratorias de la administración Trump, y no "de una forma apropiada, con nuestras familias" en una mejor celebración.
"He estado roto muchas veces solo viendo cómo cambiaron nuestras vidas". Acababan de iniciar un negocio y ella estaba obteniendo su diploma de educación secundaria. "Estaba tratando de crecer como persona, teníamos planes y un futuro", djio Dixon a N+ Univision.
Nuria está detenida en el Centro de Procesamiento de Montgomery, en el condado homónimo en Conroe, Texas.
"La pude ver el sábado por primera vez y fue duro, muy duro. Yo no había llorado de esa forma desde hace mucho tiempo. Mi madre murió hace cinco años y fue muy fuerte, pero siento que esta es una de las cosas más duras que me ha pasado en toda mi vida", cuenta Dixon.
La detención fue grabada en video por el propio Dixon. Las imágenes muestran el momento en que varios agentes la sujetan mientras ella les pide que no se la lleven, gritando en medio del llanto. Un portavoz de ICE informó a N+ Univision que había sido detenida por presuntas violaciones migratorias. "Está bajo arresto, es una criminal extranjera y ha sido condenada por delitos", se le escucha decir a un agente migratorio a Dixon en el video registrado por él mismo dutante el procedimiento.
Según la agencia, Romero-Huezo se resistió al arresto y Dixon intentó interferir con el operativo. ICE aseguró que uno de sus agentes empleó lo que describió como "fuerza mínima" para apartarlo. Dixon ofrece una versión distinta de lo ocurrido y cuestiona la actuación de los agentes durante la detención.
En el video de Dixon, habla y se acerca a los oficiales pidiendoa la evidencia de los crímenes que mencionó el oficial migratorio, que incluyen asalto agravado. Pero la respuesta del oficial fue empujarlo y gritarle "¡retrocede!" mientras lo señala con su mano de forma amenazadora. De inmediato los agentes subieron a Nuria a una camioneta todoterreno sin identificación oficial y partieron.
Huyendo de las pandillas en El Salvador
Dixon contó sobre Nuria que creció en un entorno difícil en su infancia en El Salvador, "así que las cosas materiales no son lo que más le importa".
"Sus padres fueron asesinados por pandilleros en El Salvador cuando ella tenía entre 17 y 18 años. Es la razón por la cual está aquí hasta este día. Vivió una situación traumática y tuvo que irse".
"Sé que El Salvador se ha recuperado. Sé que tienen un nuevo gobierno y que han mejorado mucho la situación en el país desde entonces. Pero en ese momento estaba plagado de pandillas, de violencia y cosas por el estilo, y, lamentablemente, ella fue víctima de eso".
Explica que ella entró a EEUU a los 18 años, en algún momento entre 2013 y 2014. Se marchó voluntariamente y posteriormente volvió al país nuevamente. Sus hijos ciudadanos de EEUU.
"Este es uno de los mejores países en la Tierra, y esa es la razón por la cual las personsa vienen en búsqueda de una mejor vida, y es lo que ella quería para sus hijos. No quería que crecieran con las mismas dificultades que experimentó, así que se fue por un tiempo y volvió por sus hijos".
Se conocieron en un viejo empleo que tuvo Dixon. Trabajaba en un taller de vehículos. Y allí se conocieron. "Pensé que ella era realmente hermosa. Y simplemente lo intenté y las cosas arrancaron desde allí".
Dixon aseverá que Nuria "es una bella persona con un alma hermosa. Siempre sonriendo, amorososa, cero materialista. Ama la naturaleza". En contraste, lo desconsola "verla detrás de un vidrio con el uniforme de detención, tratada como una criminal".
"Todos sabemos lo que está ocurriendo con ICE"
La mañana en que Nuria fue arrestada ambos se dirigían a un alquiler de vehículos en el aeropuerto para devolver un auto con el que Dixon había ido a buscar a los niños a México, donde estuvo de vacaciones de verano con una abuela.
"Nos detuvimos en Sam's Club por gasolina para llenar el tanque y evitar un cargo extra". Eran las 6:45 AM, y trataron de ir y volver pronto al alquiler de carros para que ella pudiera llegar a tiempo a su trabajo. Para este momento los hijos de Nuria ya estaban en su casa.
Ella también se detuvo para echar gasolina, "y cuando salió del carro la jalaron y la agarraron inmediatamente sin preguntarle por su identificación. Luego trataron de identificarla apropiadamente y todo lo que yo escuchaba era 'bebé, bebé, bebé'", relató Dixon.
"Cuando volteé la vi detenida por ICE. No sabía qué hacer, tenía mi teléfono en la mano para pagar por la gasolina, y lo único que pensé fue grabar esto porque todos sabemos las situaciones que están ocurriendo con ICE. Así que quise grabar con la cámara si algo llegaba a ocurrir. Y lo que vemos en el video fue lo que sucedió de inmediato".
"Obviamente no me parece que estuviera bien sacar a la gente del auto sin identificarlos adecuadamente. Ella no se estaba resistiendo a los oficiales. Yo, con toda razón, pregunto qué está pasando o cuál es el problema, porque en ese momento no vi exactamente quién era" dijo Dixon.
En ese instante empieza a preguntar por lo que está ocurriendo. "¿Quiénes son? ¿Qué es esto? Porque, ya sabes, no se identifican y luego escuchas las historias de cómo la gente puede comprar uniformes y equipo en Amazon". A sus dudas se sumó el vehículo sin distintivos oficiales, por lo que para él "no se puede demostrar que realmente son de cuerpos de seguridad".
Dixon considera que "podrían haberlo manejado mejor", pero agradece que "afortunadamente, no le hicieron mucho daño. No le causaron un daño físico grave. Así que le doy gracias a Dios por eso".
También agradece "a Dios" sobre "el tipo que se puso agresivo conmigo que la situación no se agravó más allá de eso. Porque he visto innumerables videos de personas que no están haciendo nada malo ni intentan lastimar físicamente a nadie, y aun así les disparan o algo por el estilo".
Sin embargo, considera "excesivo" los empujones que recibió. "Parecía muy alterado, y eso fue lo que me puso nervioso con toda la situación, y yo... simplemente no quería causarle más miedo ni nada por el estilo, aunque era el que estaba rezando por mi vida"
Guardias que "no son amables" y reportes de violencia física
Tras ser subida al vehículo, Dixon debió conducir detrás de los oficiales para saber a dónde la llevarían. "No informaron sobre a dónde iba. Simplemente la metieron ahí y se fueron. La razón por la que más o menos sabía dónde estaba ella es porque los seguí hasta el centro de detención" en Montgomery.
Reflexiona que si no hubiera estado al momento del arresto, estaría esperando noticias de ella, "adivinando" sobre qué pudo haberle pasado.
Contó que mientras seguía a los agentes que llevaban a su prometida, los oficiales hicieron "maniobras muy agresivas, intentando que deje de seguirlos". Afirma que entraban y salían del tráfico, a través de la Interestatal 45. "Se colaban entre los autos y literalmente, ponían en peligro a sus pasajeros en ese momento. Fue muy sospechoso el modo en que se fueron".
Al llegar al Centro de Detención de Montgomery, no pudo observar cuando ingresaron a Nuria. Tras un tiempo allí intentando obtener ayuda con algún abogado, le pidieron que se alejara de la zona.
Fue desalojado del área y luego la policía local lo detuvo brevemente, revisó sus documentos y le informó que no podía estar en los alrededores del centro de detención. "No formaban parte de las instalaciones de ICE, así que supongo que llamaron a la policía para asegurarse de que yo saliera por completo de la zona".
Tras tres días detenida, pudo tener la primera visita con Nuria.
"Ella dice que los guardias no son muy amables ahí. Que ya había tenido algunas peleas y que los guardias, si los miras mal, por cualquier tontería te tiran al suelo, te maltratan. De hecho, el esposo de una de sus compañeras de celda está pensando en presentar una denuncia por el maltrato que sufrió a manos de uno de los guardias. Por todo esto ella está está súper asustada, ha dicho que teme por su vida ahí dentro del centro de detención".
Nuria le contó que no vio personalmente los maltratos, que serían arrojar a los detenidos al suelo, pero que vio los moretones. Incluso, según Dixon, minutos antes de esta entrevista hubo otra pelea entre uno de los guardias y uno de los detenidos.
Nuria paga impuestos, pero no le alcanza para costear un abogado
Dixon lamenta que contratar un abogado para el caso será muy costoso. Al menos 8,000 dólares, explica, y teniendo que pagar unos 4,000 dólares como adelanto para que tenga ayuda legal en su primera cita en una corte, prevista para el 5 de agosto. "Solo algunas consultas fueron $300, para poder hablar con un abogado por primera vez. Es muy costoso".
Por ello abrieron una recaudación en GoFundMe para recoger fondos que los ayuden a pagar por la defensa de Nuria.
"Nos dijeron que ella fue denunciada por alguien. Solo podemos especular sobre quién pudo haber sido. Hay gente con mucho odio que pueden enterarse sobre tu situación y usarlo en tu contra o para amenazarte con que llamarán a los agentes migratorios. Y ella recibió una amenaza de ese tipo hace menos de un mes. Por esa razón quisimos mover todo lo posible la fecha de nuestro matrimonio", lamenta Dixon.
"Queríamos tener una boda apropiada con la familia, pero luego cambiamos de planes a simplemente hacerlo ante un tribunal".
Para Dixon "las personas que han cometido delitos reales son las que merecen estar tras las rejas. Sé que existe un estigma hacia las personas indocumentadas. Dicen que no contribuyen o que son perezosos o esto y lo otro, cuando en casos como el de ella, es todo lo contrario. Ella paga impuestos sobre la renta. Tiene una casa y paga la hipoteca de esa casa. Paga el impuesto a la propiedad y tiene un trabajo. Paga más impuestos que algunos de esos multimillonarios, ¿sabes?, y se esfuerza, cumple con sus obligaciones, así que ver lo que le pasó fue muy, muy duro".
Y agrega que Nuria "está estudiando para obtener su GED. También va a la iglesia, está muy involucrada en la iglesia; y sus hijos también están muy involucrados en la iglesia".
"Somos cristianos, creemos en Dios y queremos creer que las cosas se resolverán por sí solas. Pero, desafortunadamente, hay gente realmente odiosa y malvada por ahí. Incluso si tienen tu mismo origen o la misma etnia, si tienen papeles, a veces se sienten mejores que tú, si tienen acceso a una vida mejor que la tuya".
"Los niños no lo han tomado bien"
Cuando la visitó en el centro de detención, ella le dijo que estaba pensando en sus hijos, sobre qué pasará ahora, sobre las cuentas por pagar, tratando de tener todo en orden. "Hizo una solicitud para casarse estando detenida", puesto que para el proceso legal migratorio, una de las cosas que actúa en su contra es que no se han casado.
"Esto es muy desafortunado, porque si estuviéramos casados las cosas serían muy diferentes. Estaba esperando para poder comprarle un anillo de compromiso que estuviera a su altura, pese a que me dijo muchas veces que no le importaba un anillo u otras cosas. Ese es el tipo de persona que es ella".
Dixon lamenta que viene uno de los cumpleaños de los niños y ella se lo perderá. "Ha sido rudo y los niños no lo han tomado particularmente bien. Nuestras vidas cambiaron por completo, cuidar a los niños yo solo, con todas los deberes inherentes. Tomamos por sentado todo lo que hace una madre por sus hijos".
Ahora Dixon debe cubrir la rutina familiar con los niños: despertarlos en la mañana, cocinar para ellos y buscar tiempo para divertirse con ellos. Y al mismo tiempo, consolarlos y decirles que las cosas estarán bien.
Desconocen si estará en el centro Montgomery o si será trasladada, lo que llevaría a una nueva fecha para la cita ante el juez de inmigración.
"Ojalá pudiera cambiarme por ella. Solo le dije que tratara de no hacerse enemigos, que tratara de no hacer ninguna locura ni nada por el estilo, y que todo esto terminará pronto".







