Más de 300,000 trabajadores extranjeros que cuentan con un permiso para residir en Estados Unidos, mediante un programa humanitario, quedarán en peligro de deportación, luego de que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) informó a cientos de empleadores que deberán despedir a inmigrantes en las próximas semanas.
Trabajadores extranjeros con TPS quedarán despedidos y en peligro de deportación en las próximas semanas
Los permisos de trabajo para los beneficiarios TPS vencerán en las próximas semanas. Para inmigrantes haitianos, el programa termina el próximo 24 de julio, mientras que los otorgados a ciudadanos de Etiopía, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur, Siria y Yemen expirarán el 17 de julio.
De acuerdo con The New York Times, Seguridad Nacional notificó a los empleadores que, en las próximas semanas, deberán dar de baja a los trabajadores extranjeros que actualmente cuentan con autorización para laborar bajo el programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), en una medida que forma parte de una embestida de la administración del presidente Donald Trump para poner fin a este mecanismo migratorio.
Los permisos de trabajo para los beneficiarios haitianos del TPS vencerán el próximo 24 de julio, mientras que los otorgados a ciudadanos de Etiopía, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur, Siria y Yemen expirarán el 17 de julio, según avisos emitidos por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS).
La decisión se produce después de que la Corte Suprema de Estados Unidos respaldara el mes pasado la autoridad del gobierno federal para cancelar la protección temporal de los beneficiarios de Haití y Siria. Una vez que las cancelaciones entren en vigor, estas personas perderán su autorización para trabajar y podrían quedar expuestas a procesos de deportación.
Actualmente, más de 330 mil ciudadanos haitianos y alrededor de 6 mil 100 sirios viven en Estados Unidos bajo el programa TPS, un programa creado en 1990 para proteger a personas provenientes de países afectados por conflictos armados, desastres naturales u otras crisis que hacen inseguro su regreso.
A ellos se suman cerca de 20 mil beneficiarios originarios de Etiopía, Myanmar, Somalia, Sudán del Sur y Yemen, de acuerdo con el Foro Nacional de Inmigración.

Empleadores inician con los despidos
En las últimas semanas, el USCIS había extendido en varias ocasiones la vigencia de los permisos de trabajo por periodos cortos, lo que generó incertidumbre entre las empresas. Inicialmente, la fecha de vencimiento estaba prevista para el 1 de julio; después se amplió al 10 de julio y posteriormente se otorgaron nuevas prórrogas para los países involucrados.
La confusión provocó que algunos empleadores despidieran a trabajadores antes de tiempo por temor a incumplir la legislación migratoria.
Jacob Monty, asesor legal de la Coalición Estadounidense de Inmigración Empresarial, señaló que la falta de claridad por parte de las autoridades generó incertidumbre innecesaria. "El TPS seguía vigente y el USCIS pudo haber aclarado mejor la situación", afirmó.
Miles de haitianos protegidos por este programa trabajan en hospitales, residencias para adultos mayores, además de los sectores de la construcción, manufactura y transporte, por lo que la medida también podría afectar a empresas que dependen de esta fuerza laboral.
Aunque recientemente el gobierno prorrogó el TPS para ciudadanos de Líbano, especialistas consideran que el fallo de la Corte Suprema podría facilitar la cancelación del programa para otros países, entre ellos El Salvador, cuyos cerca de 200 mil beneficiarios podrían perder la protección en septiembre.
Organizaciones defensoras de los migrantes sostienen que las condiciones de violencia e inestabilidad en varios de estos países aún hacen riesgoso el retorno de sus ciudadanos.

