El
gobierno de Japón inició hoy la liberación masiva de sus
reservas estratégicas de petróleo para frenar la escasez y el alza de precios por el conflicto contra Irán. Esta medida pone en circulación 80 millones de barriles, cifra que representa una quinta parte del total almacenado en el país. Debido a que la nación nipona importa más del
90% de su crudo de Medio Oriente, las autoridades buscan mitigar el impacto del cierre del
Estrecho de Ormuz sobre su suministro energético.