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Religión

Puerto Rico festeja el Domingo de Ramos y exhortan a vivir la misericordia

Arzobispo de San Juan exhortó a practicar la misericordia, la humildad y la alegría a los puertorriqueños.
20 Mar 2016 – 6:00 PM EDT

Exhortan a los puertorriqueños a vivir la misericordia

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Decenas de ciudadanos caminaron la mañana del domingo desde la Plaza San José hasta la Catedral de San Juan sosteniendo ramas de palmas con el fin de conmemorar la celebración del Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa.

La procesión fue encabezada por el arzobispo de San Juan, Roberto González Nieves, quien en la Plaza San José realizó la bendición de las cientos de ramas de palmas que estaban sobre una mesa.

Una vez bendecidas, los presentes, en su mayoría jóvenes con vestiduras que recordaban la época de Jesús, hicieron un grupo para realizar la caminata mientras entonaban cánticos alusivos a la Semana Santa.

El desfile llegó hasta la Catedral alrededor de las 11:10 de la mañana, para comenzar la misa de Domingo de Ramos oficiada por monseñor González Nieves.

González Nieves, exhortó a practicar la misericordia, humildad y alegría, con motivo de la celebración del Domingo de Ramos, que marca el inicio de la Semana Santa.

“Entramos a la Semana Santa, donde la iglesia se sienta una vez más en los tres pilares en que la iglesia se fundamenta: la pasión, la muerte y la resurrección”, dijo monseñor durante su homilía en la misa de Domingo de Ramos celebrada en la Catedral de San Juan.

Agregó que las palabras alegría, humildad y misericordia son las “tres palabras que recordamos” de la entrada de Jesús a Jerusalén.

Sobre la humildad enfatizó que Cristo no vivió con comodidades, sino que “nació de una madre humilde casada con un artesano”.

González Nieves abundó sobre la misericordia, que es el mensaje que ha traído el Papa Francisco por los pasados tres años, al destacar que “todos los gestos que hace Jesús son de misericordia”.

La misa incluyó la lectura del evangelio de Lucas, que narra la muerte de Jesús además del versículo 8 y 9 de Filipenses 2.

“Esta mañana me he llenado de mucha esperanza, porque era bastante difícil entrar al Viejo San Juan por todas las actividades deportivas, el Ironman, etcétera, y a mí se me hizo un poco difícil y dije pues no va a haber mucha gente, pero no cabía nadie en la Catedral. Me he quedado asombrado”, dijo el prelado a los medios de comunicación al finalizar el servicio.

Los bancos del templo se llenaron a capacidad, por lo que tuvieron que colocar algunas sillas en los laterales, mientras que los jóvenes con vestiduras alusivas al pueblo judío que recibió a Jesús en la entrada de Jerusalén permanecieron a los lados del altar desde donde siguieron la misa.

“(Debemos) aferrarnos más a Jesús, más a su pasión, muerte y resurrección. Es decir, no hay resurrección sin pasión, sin muerte, sin dolor, y ahora estamos viviendo unos momentos de pasión en Puerto Rico, un vía crucis no sólo en la Semana Santa, no sólo en la Cuaresma, sino en todo el año y vivir ese vía crucis confiando en el Señor”, dijo el líder religioso a la agencia Inter News Service (INS).

Sostuvo que Puerto Rico es un país muy bendecido, porque “a pesar de tantas vicisitudes, aquí se respira, se come, hay agua potable y en muchos países todavía no hay agua potable en el siglo 21. Aquí en cada casa casi todo el mundo tiene su celular, así que en lo material estamos relativamente bien a pesar de la deuda externa, a pesar del desempleo rampante que sigue creciendo”.


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