Fiscales franceses llevaron a cabo este martes 3 de febrero 2026 un r egistro a las oficinas de la red social X en París, como parte de una investigación sobre una serie de presuntos delitos, entre ellos la difusión de imágenes de abuso sexual infantil y deepfakes sexuales.
La Fiscalía de París allana las oficinas de X como parte de una investigación y cita a Elon Musk a declarar
Revisa aquí los detalles de la investigación a X, iniciada en enero del año pasado por la unidad de ciberdelincuencia de la Fiscalía de París
La investigación fue iniciada en enero del año pasado por la unidad de ciberdelincuencia de la Fiscalía de París, según un comunicado. Se indaga la presunta “complicidad” en la posesión y difusión de imágenes pornográficas de menores, deepfakes sexualmente explícitos, negación de crímenes de lesa humanidad y manipulación de un sistema automatizado de procesamiento de datos como parte de un grupo organizado, entre otros cargos.
Los fiscales también han solicitado que Elon Musk y la exdirectora ejecutiva Linda Yaccarino acudan a “entrevistas voluntarias” el 20 de abril. Empleados de X también han sido citados esa misma semana para declarar como testigos, según el comunicado. Yaccarino fue directora ejecutiva desde mayo de 2023 hasta julio de 2025.
En un mensaje publicado en la plataforma, la Fiscalía de París anunció los registros en las oficinas de la compañía en Francia y señaló que dejaba la plataforma mientras invitaba a sus seguidores a seguirla en otras redes sociales.
“En esta etapa, la conducción de la investigación se basa en un enfoque constructivo, con el objetivo de asegurar finalmente que la plataforma X cumpla con la legislación francesa, dado que opera en el territorio nacional”, indicó el comunicado.
La agencia policial de la Unión Europea, Europol, “está apoyando a las autoridades francesas en este proceso”, dijo a la agencia AP el portavoz de Europol, Jan Op Gen Oorth, sin ofrecer más detalles.
Las investigaciones de Francia y la UE contra X
La investigación se inició tras denuncias de un legislador francés que alegaba que los algoritmos sesgados de X podrían haber distorsionado el funcionamiento de un sistema automatizado de procesamiento de datos.
Las denuncias, que AFP pudo consultar, apuntaban a una "reducción de la diversidad de voces y opciones" y a que X se alejaba del objetivo de "garantizar un entorno seguro y respetuoso para todos".
En este sentido, subrayaban la "falta de claridad" sobre estos cambios y sobre las "decisiones de moderación", así como "las intervenciones personales de Elon Musk en la gestión de la plataforma".
Más tarde, la pesquisa se amplió luego de que el chatbot de inteligencia artificial de Musk, Grok, generara publicaciones que supuestamente negaban el Holocausto y difundían deepfakes sexualmente explícitos, según el comunicado. La negación del Holocausto es un delito en Francia.
En una publicación ampliamente compartida en francés, Grok escribió que las cámaras de gas del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau estaban diseñadas para “desinfección con Zyklon B contra el tifus” y no para asesinatos masivos —un lenguaje asociado históricamente con la negación del Holocausto.
En publicaciones posteriores en la cuenta de X, el chatbot reconoció que su respuesta anterior era incorrecta, señaló que había sido eliminada y citó evidencia histórica de que el Zyklon B en las cámaras de gas de Auschwitz se utilizó para asesinar a más de un millón de personas.
Grok tiene antecedentes de comentarios antisemitas. La compañía de Musk eliminó publicaciones del chatbot que parecían elogiar a Adolf Hitler tras recibir quejas.
X también está bajo presión de la UE. El brazo ejecutivo del bloque de 27 países abrió una investigación el mes pasado después de que Grok difundiera imágenes deepfake sexualizadas sin consentimiento en la plataforma.
Bruselas ya había impuesto a X una multa de 120 millones de euros (unos 140 millones de dólares en ese momento) por deficiencias bajo la amplia regulación digital del bloque, incluyendo marcas de verificación azules que incumplían las normas sobre “prácticas de diseño engañosas”, que podían exponer a los usuarios a estafas y manipulaciones.
Con información de AP y AFP.
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