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Paradero de sus seres queridos. Esta es la historia de una madre que sigue buscando a su hijo.
Han pasado cuatro días desde los terremotos que sacudieron a venezuela. Y desde entonces la señora no sabe nada de su hijo daniel alejandro núñez, quien fue deportado desde texas en el vuelo 164.
Él me llamó a mí el teléfono de una funcionaria el día 24 de junio a las 17:25 de la tarde. Me dijo que le iban a llevar a un hotel.
Ni siquiera me dio el nombre del hotel porque no se lo dijeron. Daniel formaba parte.
De un grupo de 147 venezolanos repatriados desde estados unidos, que al llegar a su país no fueron liberados de inmediato, sino que fueron trasladados al hotel santuario la llanada, donde debían cumplir trámites médicos y administrativos antes de reencontrarse con sus familias. Horas después, el edificio colapsó y cuando.
Ocurre el terremoto o los terremotos a las 18:00 de la tarde, yo no sabía ni dónde estaba mi hijo, en qué hotel, en qué lugar y. Desde entonces , cero noticias.
A mí me han pasado cuanta información de que mi hijo está en el hospital, en cualquier hospital de aquí de caracas y yo llego al hospital y ahí no está. Lo busco en las listas y no está.
Doña rosa decidió salir. En búsqueda de su hijo.
Llegó hasta el hotel donde habían sido alojados los deportados y allí le dijeron que supuestamente daniel había sido rescatado. Cuando le mostramos la foto.
De mi hijo, él dijo sí, a ese, a ese, a ese lo saqué yo el el jueves en la noche. Sin embargo, hasta.
Hoy nadie sabe dónde está. Varias personas que estuvieron el día jueves decían que las personas estaban gritando desde abajo, que había sobrevivientes.
Esta madre vive horas. De desesperación.
Ya no sabe dónde buscar ni a quién acudir. Mientras mantiene la esperanza de encontrar a su hijo con vida, también enfrenta el temor de recibir la peor noticia.
Estado agotando todo. Y bueno.
No, no, no quiero ir a la morgue, pero me me toca pues. Y hasta ahora.
No, no, mi hijo no, no está allí. Aunque sigue sin entender por qué todo terminó de esta manera.
Su único deseo es encontrar a daniel, volver a verlo y abrazarlo tal como imaginaba que ocurriría cuando él regresara a venezuela. Yo tenía ocho años y medio sin ver a mi hijo, sin abrazarlo porque por la situación del país el decidió irse, que buscar un mejor futuro.
Y cuando regresó a su país porque bueno, de hecho él se quería regresar ya, pero