ORLANDO, Florida.- El verano comienza oficialmente con el fin de semana de Memorial Day, pero para muchas familias en Florida y el resto del país, viajar este año requiere más cálculos, más sacrificios y menos lujos.
Gasolina y vuelos caros obligan a familias de Florida a recortar vacaciones
Más familias eligen playas, parques y escapadas cortas para ahorrar este verano.
La gasolina más cara, los boletos de avión disparados y el aumento en hoteles y restaurantes están obligando a miles de personas a replantear sus vacaciones. Algunos cancelan viajes largos. Otros reducen días. Muchos buscan opciones más cercanas y económicas.
Eso le ocurrió a Stephanie Bernaba, madre de tres hijos que vive en Rhode Island y que durante años acostumbró hacer largas vacaciones en Florida y visitar Disney World para celebrar su cumpleaños.
Ahora la historia es distinta. En lugar de parques temáticos y vuelos costosos, su familia apuesta por playas locales, paseos en bicicleta y senderos naturales.
“He estado tratando de hacer más actividades así porque, primero, es tiempo de calidad. Segundo, es aire fresco. Y tercero, no estamos gastando una fortuna”, contó Bernaba a AP.
La presión económica se siente justo cuando millones de estadounidenses comienzan a movilizarse para el arranque de la temporada alta de verano.
AAA estima que 45 millones de personas viajarán durante Memorial Day, mientras que la TSA espera revisar a más de 18 millones de pasajeros en aeropuertos del país.
Notas Relacionadas

Florida espera carreteras llenas por Memorial Day
El entusiasmo choca con los precios
El galón de gasolina regular en Estados Unidos alcanzó los 4.56 dólares, frente a los 3.18 dólares del año pasado. Los boletos de avión subieron 20.7% en comparación con abril de 2025, según el más reciente índice de precios al consumidor.
En Florida, donde millones dependen del automóvil para viajar entre ciudades y donde los parques temáticos suelen ser un destino obligado del verano, el impacto puede sentirse aún más fuerte.
Para muchas familias, conducir hasta Orlando, Miami o los Cayos ahora implica presupuestos más ajustados y decisiones difíciles.
Incluso los viajes “reducidos” siguen siendo caros.
La familia Bernaba decidió este verano hacer una escapada más cercana a Martha’s Vineyard. Aun así, el ferry para pasajeros y automóvil cuesta más de 400 dólares y cada habitación de hotel ronda los 800 dólares por noche.
Otra familia que planeaba acompañarlos decidió cancelar después de ver los precios.
“La presión económica se está sintiendo en todos lados”, dijo Bernaba.
Los expertos aseguran que el fenómeno no significa necesariamente que las personas dejaron de viajar, sino que están cambiando la forma en que lo hacen.
Bank of America detectó que muchas familias están optando por vacaciones más cortas, alojamientos más baratos y actividades de bajo costo. Mastercard señaló que los consumidores buscan “valor” y ajustan destinos o fechas antes que cancelar totalmente sus planes.
La tendencia también refleja una creciente diferencia económica entre hogares.
Analistas describen el gasto en viajes como una recuperación “en forma de K”: mientras las familias con mayores ingresos continúan gastando, muchos hogares de menores recursos están reduciendo o eliminando vacaciones.
Una encuesta reciente de Quinnipiac University encontró que casi la mitad de los votantes registrados en Estados Unidos ya redujo gastos vacacionales.
Notas Relacionadas
El cambio también alcanza a quienes soñaban con viajes internacionales
Jim Wang, bloguero de finanzas personales y padre de cuatro hijos, quería viajar con su familia a España para observar un eclipse solar total en agosto.
Pero los costos comenzaron a acumularse: vuelos internacionales, conexiones, renta de automóvil y gastos adicionales.
“Es como pensar: ‘No sé si quiero ver el eclipse tanto como para gastar todo eso’”, comentó Wang.
Ahora planean algo más sencillo: unos días en Lake Tahoe, aprovechando la cabaña de un familiar y actividades al aire libre.
“Seguiremos viajando. Solo será diferente”, explicó Wang.
Expertos en turismo afirman que además del dinero existe otro factor afectando las decisiones: la incertidumbre.
Cancelaciones aéreas, conflictos internacionales, cambios en rutas de vuelo y recuerdos recientes de retrasos masivos en aeropuertos están llevando a muchas personas a buscar vacaciones más simples y menos estresantes.
“La palabra clave aquí es imprevisibilidad”, explicó Marta Soligo, socióloga del turismo de la Universidad de Nevada en Las Vegas. A los turistas no les gusta la incertidumbre”.
Mientras tanto, en Florida, muchas familias probablemente volverán a mirar hacia opciones más cercanas: playas públicas, parques estatales, campamentos, ríos y reservas naturales.
















