Menores de Edad

Tenía el pasaporte y la maleta de su hijo, pero ese niño que llegó al JFK no era el suyo

Desesperada y en el aeropuerto más grande de la ciudad de Nueva York, la madre dominicana Maribel Tapia recuerda que le decía a los empleados de la aerolínea JetBlue: “Ese no es mi niño, búsquenme a mi niño, dónde está mi niño, dónde está, dónde me lo tienen".
24 Ago 2016 – 4:59 PM EDT

TEANECK, Nueva Jersey. – Rafael Mercado y Maribel Tapia pagaron a la aerolínea JetBlue por el servicio que les aseguraría que su hijo Andy, de cinco años, subiría a un avión en Santiago, República Dominicana y cuatro horas más tarde llegaría sano y salvo al aeropuerto JFK en la ciudad de Nueva York, donde ellos lo estarían esperando.

El 17 de agosto, sus familiares en Santiago confirmaron que Andy ya estaba en manos de los empleados de la aerolínea. El avión despegó y los Mercado Tapia salieron al JFK a recibir a su tesoro, que había disfrutado las vacaciones del verano en la República Dominicana. Maribel Tapia vio cuando aterrizó el avión y esperó.

Cuando un empleado de JetBlue le entregó a su hijo, Maribel Tapia se sorprendió. Ese sí era el pasaporte y también la maleta de Andy, pero el niño no era el suyo. Y se desesperó.

“Ese no es mi niño. Búsquenme a mi niño, dónde está mi niño, dónde está, dónde me lo tienen”, recordó que le dijo con insistencia a los empleados de la aerolínea hasta que le respondieron “espérese, vamos a llamar”, según contó.

“A mí me subió el azúcar, la presión, me dio de todo. Yo quería volar. En ese momento perdí la paciencia porque se trata de mi hijo”, añadió, por su parte, Rafael Mercado.

Todo ocurría frente al menor que les habían entregado como su hijo, quien estaba ajeno a la crisis y a que su familia pasaría por lo mismo, pero a más de 225 millas de distancia. Es que una llamada permitió conocer dónde estaba Andy: En Boston, Massachusetts. El viaje que debió tomarle cuatro horas se prolongó por 12 hasta que finalmente aterrizó en los brazos de papá y mamá.

El otro menor también fue enviado correctamente a su destino.



Maribel Tapia dijo que la aerolínea JetBlue se disculpó y les hizo llegar un crédito por poco más de 2,000 dólares. Pero ella no lo quiere, “porque fue demasiado el daño que hicieron conmigo”.

Rafael Mercado, por su parte, explicó que JetBlue “ha tratado de sobornarnos con darnos dinero. Pero el dinero no es lo importante en estos momentos. Lo importante es la negligencia de ellos y que esto no le suceda a otros niños, porque lo que yo pasé en ese momento fue algo terrible”.

De que una situación similar no se repetirá deben estar seguros, pues Doug McGraw, portavoz de JetBlue, dijo a Univision Nueva York que además de disculparse con los familiares de ambos menores, reembolsarles el costo original de los pasajes y otorgarles un crédito para futuros vuelos, “estamos revisando el incidente con nuestros supervisores en el aeropuerto de Santiago, para evitar que una situación similar se repita”.

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