TEANECK, Nueva Jersey. - Hace 21 años, el estado de Nueva Jersey tomó el control de las Escuelas Públicas de Newark.
¿Pueden las escuelas públicas de Newark retomar el control de sus decisiones?
En 1994, Nueva Jersey tomó las riendas de su mayor distrito escolar por fallas como escuelas inseguras y bajo rendimiento académico. Una junta impulsada por el alcalde de Newark y el gobernador encamina ahora la transición a su gobernanza.

En 1994 una investigación de 1,700 páginas sobre la situación del distrito determinó hondas problemáticas: pobre desempeño académico, corrupción, falta de compromiso de los padres y la comunidad, infraestructura en declive, desvinculación de miembros de la junta y favoritismo laboral.
La situación no aguantó mucho más y el 12 de julio de 1995, el estado tomó el control del distrito de las Escuelas Públicas de Newark, la ciudad en la que -según datos del Censo de 2010- los dos grupos raciales principales son los afroestadounidenses (52.4%) y los hispanos (33.8%), con un ingreso promedio de 34,012 dólares. Los blancos, en 2010, representaban el 26.3% de la población.
A dos décadas de control estatal de las Escuelas Públicas de Newark, en julio de 2015, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie y el alcalde Ras J. Baraka anunciaron la creación de la Junta de Éxito Educativo de Newark (NESB, por sus siglas en inglés) para encaminar la transición hacia el control local.
El pasado lunes, en conferencia de prensa desde la alcaldía de Newark, miembros de esa junta anunciaron la publicación del reporte "Pathway to Local Control", un documento que en 42 páginas establece recomendaciones y una línea de tiempo para que las Escuelas Públicas de Newark puedan reasumir el control.
Pero el distrito, recoge ese informe, tiene varios asuntos medulares que atender:
- Los incidentes de violencia, armas, vandalismo, sustancias controladas se han reducido en los últimos tres años, pero muchos estudiantes reportan sentirse inseguros en sus propias escuelas.
- Cada año, el distrito no logra conseguir maestros altamente cualificados en ciencia, matemática y enseñanza bilingüe.
- El ausentismo crónico, que se traduce como faltar a clases aproximadamente 18 días, es elevado: en el año escolar, 2014-2015, 49% de los estudiantes en secundarias se identificaron como crónicamente ausentes.
- Mientras el número de estudiantes atendidos en las Escuelas Públicas de Newark aumentó en 10% entre 2012 y 2016, ello no se ha visto reflejado en incrementos en la financiación estatal. Esto ha resultado en reducciones en personal y programas que afectan a cada uno de los alumnos.
- En el distrito donde el 10% de los alumnos son aprendices de inglés (conocidos como English Language Learners o ELLs, en inglés), los resultados de las pruebas PARCC (de la Asociación para la Evaluación de la Preparación para la Universidad y Carreras Profesionales) son bajos: 22% de los estudiantes mostraron competencia en inglés y 17.5% probaron su competencia en matemática.
Ejemplo vivo de lo que enfrentan las minorías en EEUU
La problemática del mayor distrito escolar de Newark ejemplifica algunos de los retos que enfrentan las minorías en el país.
Durante décadas, en Estados Unidos los afroestadounidenses y los hispanos son dos de las comunidades más rezagadas de las oportunidades que necesitan los estudiantes para sobresalir en la escuela.
“En el año 2013-2014, los hispanos eran la minoría más grande en las escuelas (25% comparado al 16% de sus pares afroestadounidenses) y ambos grupos siguen teniendo índices de pobreza dos a tres veces más altos que el de los estudiantes blancos”, reza un informe de la Oficina de Rendición de Cuentas del Gobierno de EEUU. Los hispanos, según el reporte, son segregados por raza, salario e idioma.
La dinámica de poder en este distrito escolar de Newark toma otros matices si se considera que en sus 66 escuelas y de sus más de 35,000 alumnos, los estudiantes afroestadounidenses e hispanos son los grupos predominantes (con 19,440 y 15,315 alumnos, respectivamente), según datos de 2013.
Aparte de las Escuelas Públicas de Newark, el estado de Nueva Jersey tiene el control de los distritos escolares de Paterson, Jersey City y Camden.
David Sciarra, director ejecutivo del Education Law Center, una organización que trabaja por la educación pública en Nueva Jersey, le había dicho al Wall Street Journal que el gobernador Christie ha utilizado el control estatal de estos distritos para "imponer su versión de reforma educativa".
Según Sciarra, la visión educativa de Christie incluye más escuelas charter -centros educativos públicos independientes creados y dirigidos por padres, educadores, líderes y empresarios, entre otros, y que aunque reciben fondos públicos tienen autonomía de reglas locales y federales- y paga a maestros por mérito.
El Departamento de Educación de Estados Unidos no sigue cuántos estados han tomado control de sus distritos escolares, indicó un portavoz. "Pero no es poco común el que un estado tome control de un distrito, especialmente si el distrito escolar tiene problemas fiscales y académicos", indicó el portavoz sobre la situación que se ha dado también en Chicago, Filadelfia y Detroit.
En ese contexto, el caso de Nueva Jersey es particular: en 1987, el estado fue el primero del país en pasar una ley que autoriza el control estatal de los distritos escolares, como reporta Education Week. En 2013, alrededor de 28 estados habían seguido los pasos de Nueva Jersey, de acuerdo con Education Week.
¿Local o estatal?
Administrados localmente y de estructura geográfica variante por estado y región, los distritos escolares son sistemas de educación pública que proveen servicios regulares, especiales y vocacionales a niños de prekínder al duodécimo grado, indica el Censo.
Datos censales indican que Estados Unidos tiene sobre 14,000 distritos escolares y anualmente gasta más de 500 mil millones de dólares en educación pública primaria y secundaria entre los gobiernos locales, estatales y federal.
En una sesión de la pasada conferencia de la Asociación de Escritores de Educación se sortearon los pro y los contra de cuando el estado toma el control de distritos y discutieron que estas movidas típicamente ocurren para atender directamente escuelas que están fallando o para convertirlas en operadoras de escuelas charter.
Los partidarios de distritos controlados por el estado argumentan que ello puede traer oportunidades para cambiar dramáticamente las escuelas de menor rendimiento cuando "las autoridades locales han fallado en mejorarlas". Los detractores describen estos procesos como "una usurpación del control local".
"Cuando el estado toma control, las agencias estatales de educación adquieren autoridad legal para tomar el control de sus escuelas de bajo rendimiento escolar y asumen las funciones de la agencia local de educación (el distrito escolar) para atenderlas", contextualiza Stephanie Aragón, investigadora de políticas de prekínder a duodécimo grado de la Comisión de Educación de los Estados.
Esta es la situación de Newark. Pero la intención de cambio se asoma pues se espera que el control local del distrito de Newark se reestablezca para el año escolar 2017-2018. Queda, sin embargo, trecho por recorrer.
Transparencia y calidad educativa
La junta que apuesta por esa fecha, integrada por cuatro miembros nombrados por Baraka y cinco por Christie, preparó el informe que presenta sobre 130 recomendaciones. Se trata de planteamientos y sugerencias de reuniones comunitarias con padres, estudiantes, maestros, administradores escolares y residentes de Newark.
"Nosotros queremos tomar las decisiones de lo que tratan las escuelas locales", le dijo a Univision Nueva York la vicealcaldesa de Participación de la Comunidad en Newark, Jacqueline Quiles.
Las recomendaciones que contiene el informe van en esa dirección. Entre ellas se encuentra que los estudiantes se expongan a un currículo de mayor rigor académico que los forme intelectual y emocionalmente para la sociedad de hoy y que valore sus trasfondos lingüísticos y culturales.
"Queremos aumentar la transparencia, aumentar la participación de los padres, y restaurar la confianza de quienes criticaron esfuerzos pasados, traer equipo de liderazgo, fomentar escuelas de comunidad. La prioridad es el desempeño de los estudiantes", reflexiona Quiles.
Se pide además que se asegure un sistema de compensación justo que retenga y atraiga a maestros, administradores y personal que sea excelente y sensible culturalmente.
También se hace hincapié en que la junta escolar de Newark pueda elegir a su superintendente y que los miembros de dicha junta entiendan leyes concernientes al código de ética y al conflicto de interés.
La estabilidad financiera del distrito es parte de estas recomendaciones. Entre ellas está que se desarrolle un marco estable de políticas financieras y que se implementen las mejores prácticas para velar por presupuestos certeros y para conducir auditorías internas.
Estas sugerencias tienen el contexto de episodios complejos que sucedieron antes y durante el control estatal del distrito.
La exsuperintendente escolar Cami Anderson -nombrada en 2011 por el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie- anunció el cierre de un puñado de escuelas en 2012 por baja matrícula y pobre desempeño académico. En 2013, encaminó el plan "One Newark" que incluyó la expansión de escuelas charter, cambios en el liderazgo en ciertas escuelas y la reubicación de escuelas comunitarias.
Tras protestas de padres y estudiantes en torno a estas políticas y visión de reforma educativa, Anderson presentó su renuncia en junio de 2015.
“Que las Escuelas Públicas de Newark retomen el control significa que la junta escolar podrá escoger al superintendente y tener la oportunidad de evaluar su desempeño y de velar que su trabajo vaya a la par con la visión de la comunidad", dijo la presidenta de la junta de educación de Newark, Antoinette Baskerville-Richardson.
En conferencia de prensa, el alcalde Baraka, que fue principal de la Central High School de Newark de 2007 a 2013 hasta llegar a la alcaldía en 2014 y que hizo del control local del distrito una promesa de campaña, calificó este informe como "un paso gigante hacia el día en que la gente de Newark retome el control de sus escuelas".
Christie, por su parte, no respondió a las llamadas y correos electrónicos de Univision Nueva York para reaccionar a este proceso.
Los requisitos pendientes
"Pathway to Local Control" señala que el distrito debe cumplir con cinco requisitos para que el estado autorice el regreso al control local: instrucción y programa, personal, manejo fiscal, manejo de operaciones y gobernanza.
A inicios de agosto, Newark había logrado tres de estos requisitos estipulados en Quality Single Accountability System (QSAC), el sistema del Departamento de Educación estatal para monitorear los distritos públicos escolares, pero quedan pendientes la evaluación de instrucción y programa, y la gobernanza.
Por un lado, la categoría de instrucción y programa vela por el progreso académico, datos que arrojen luz sobre cómo mejorar la instrucción y currículos alineados a los estándares educativos que se procuran hoy día.
De otra parte, el área de gobernanza supervisa que la junta escolar provea el personal así como los recursos necesarios para asegurar la disponibilidad de programas y servicios para la efectividad del distrito.
“Si en la revisión de QSAC el distrito logra probar el progreso en las dos áreas restantes y si el estado determina que los programas, políticas y personal están en orden, se espera que la gobernanza regrese para el año escolar 2017-2018”, resume el reporte.
La comunidad busca estar más presente en el destino de su distrito, plantea el informe.
Uno de los retos lee claramente en este informe. "Hay que retar las condiciones históricas de bajas expectativas, de asignar culpas, de la ausencia de confianza en las partes interesadas en el distrito y la falta de creencia en la capacidad de las escuelas de asegurar el éxito académico y social de cada niño".
En el distrito de las Escuelas Públicas de Newark las clases están pautadas para comenzar el 6 de septiembre. Queda por ver cómo este proceso, a la larga, beneficiará a los estudiantes.
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