Abuso Policíaco

Nueva York protesta por más de 8 horas contra el abuso policíaco; decenas son arrestados

Poco antes de las 2:00 de la madrugada del viernes la protesta culminó, tras un ligero enfrentamiento con la policía frente al puente Madison Avenue.
8 Jul 2016 – 4:11 AM EDT

MANHATTAN, Nueva York. – La indignación y el coraje también se expresan a pie.

La manifestación contra la violencia policíaca en la Ciudad de Nueva York, que comenzó pasadas las 4:00 de la tarde del jueves en Union Square, culminó poco antes de las 2:00 de la madrugada del viernes en las inmediaciones del puente Madison Avenue, que conecta al condado de Manhattan con El Bronx.

A medida que pasaban las horas, la protesta que había contado con la participación de miles de personas, ya más tarde en la noche se redujo considerablemente.

Tras haber peregrinado durante más de ocho horas por las calles de la Ciudad, hacia las 12:53 a.m. los manifestantes intentaron sin éxito marchar por el puente Madison Avenue, lo que agentes de la Policía de la Ciudad de Nueva York (NYPD) impidieron pues no podían afectar el tránsito vehicular. Un ciudadano fue arrestado en el lugar por desobediencia civil.


En total, se estima que unas 50 personas fueron detenidas por las autoridades durante la marcha. Será este viernes cuando el NYPD ofrezca la cifra final de arrestos por desobediencia civil en el evento.



Durante la marcha, surgida en respuesta a las muertes de los ciudadanos afroamericanos Alton Sterling y Philando Castile a manos de oficiales policíacos, los participantes expresaron su indignación por la forma en que ambos hombres perdieron la vida a manos de quienes tienen el deber de proteger a la población.

Al filo de las 12 de la madrugada de este viernes, la indignación por las calles de Harlem se manifestaba en cánticos como "No justice, no peace" (Si no hay justicia, no hay paz) y bocinazos de los conductores en señal de apoyo a los manifestantes. Los caminantes, en respuesta a la solidaridad, aplaudían y levantaban sus puños como una especie de pequeña victoria.

"Hands up, don't shoot", "hands up, don't shoot", "hands up, don't shoot": así clamaban los manifestantes con todavía más fuerza cuando pasaban cerca de los policías. Lo reclamaban y levantaban las manos para subrayar la desilusión.

Muchos corrían y caminaban con orden, pero algunos tumbaron contenedores de basura a su paso y pusieron vallas para impedir el paso de los policías. "Por favor no hagan eso: esta es nuestra comunidad", reclamó una de las mujeres.

Entre las manifestantes más enérgicas estaba la puertorriqueña Ilana Lucas que expresó que se lanzó a protestar porque "es lo correcto".

Lo dijo y otros manifestantes cerca de ella empezaron a pronunciar los nombres de Alton Sterling y Philando Castile. "Say his name!", decían al pronunciar cada nombre, porque para ellos era necesario recalcar ese dolor por la pérdida.

"Estoy aquí por mis hermanos y mis hermanas", le decía uno de los manifestantes a otro que caminaba a su lado.

Ya cuando la manifestación llegó a su fin, Bobby McCullough, otro de los líderes de la protesta, expresó su satisfacción por lo que, a su juicio, lograron. "Lo importante era expresar nuestro sentir, al menos por hoy".

Esta fue una protesta que si bien se fue apagando con el transcurrir de las horas, el coraje y la indignación por las vidas que se perdieron y el clamor por la justicia se mantuvieron hasta el fin.


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