Lo que comenzó como un trabajo de construcción terminó en una confrontación dentro de una propiedad en Houston, Texas. Esther Ávila, contratista, aseguró que acudió al lugar para recoger un pago de 2,800 dólares que, según su testimonio, el cliente había aceptado cubrir. Sin embargo, una vez ahí, el hombre se negó a pagar y comenzó una discusión que quedó grabada en video.
"Voy a llamar a ICE": trabajadores reclaman pago por un trabajo y reciben amenaza
Contratista en Houston denuncia que un cliente se negó a pagar los 2,800 dólares acordados y recurrió a amenazas migratorias durante el conflicto; todo quedó grabado por su esposo, uno de los trabajadores afectados.
En las imágenes, uno de los trabajadores, que además es esposo de la contratista, reclama que el cliente no quería entregarles ni siquiera la mitad del dinero acordado.
"Este vato nos trajo a trabajar a su dealer y el vato se ha puesto de mamón que no nos quiere dar ni la mitad del trabajo aunque sea", se escucha decir a Isaías Valladares.
La situación subió de tono cuando el trabajador aseguró que el hombre les había impedido salir de la propiedad y que había dicho que llamaría a ICE.
"Creo que me metí en el problema ahorita más grande porque el vato me lakió para que no saliera de su propiedad y me dijo que llamó a ICE", afirmó el trabajador en la grabación.
Del otro lado, el cliente sostiene que el trabajo no había terminado y que los trabajadores habían dañado su instalación eléctrica. "Vamos, fuera de aquí. Fuera", dice mientras les pide que se retiren.
La esposa del trabajador interviene durante la discusión y pide que llamen a la policía: "Por favor, llama a los policías. Esperaremos aquí pacientemente", dice.
El hombre responde que ya les había pedido que se fueran y que no lo estaban haciendo. Mientras continúa la confrontación, Valladares vuelve a señalar que el cliente había llamado a inmigración.
"Tenía miedo por mi vida": contratista dice que no podía salir de la propiedad
Después del incidente, Esther Ávila explicó que el acuerdo con el cliente había sido por 2,800 dólares. Según su relato, el hombre la había llamado para que acudiera a recoger el pago, pero una vez que llegó cambió de postura y se negó a entregarlo.
"Quedamos en un arreglo de 2,800, en el cual él dijo que estaba bien. Me llamó para venir a levantar el pago; ya estando aquí ya no quiso pagar", relató la mujer.
La contratista aseguró que el cliente también amenazó con llamar a inmigración y a la policía y que, durante la confrontación, colocó su vehículo frente a la camioneta en la que viajaba con su esposo, uno de los trabajadores, impidiendo que pudieran salir.
El incidente ocurrió en Houston el pasado 30 de agosto y quedó registrado en video. En las imágenes se observa la camioneta de la pareja aparentemente bloqueada por otros vehículos que, según el relato, pertenecían al negocio.
En la grabación se escucha a Ávila pedir que retiraran los vehículos: "Disculpa, por favor mueve tu vehículo". Para la contratista, el momento fue especialmente angustiante porque se encontraba dentro de una propiedad ajena.
"Cuando yo estaba encerrada ahí adentro, yo tenía miedo por mi vida. Sentí miedo y temor porque no sabía qué podía pasar porque no estaba en mi propiedad, estaba en la de él", contó.
Minutos después de que comenzó la grabación, el presunto dueño del lugar salió y movió el automóvil que bloqueaba la camioneta.
A pesar de la confrontación, Ávila aseguró que hasta ahora el pago acordado no ha llegado: "Todavía estamos esperando ese pago de 2,800 dólares que nunca me llegó", afirmó.
Las organizaciones FIEL Houston y la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC) están representando a Isaías Valladares, quien grabó el video, y a su esposa, Esther Ávila, la contratista.
De acuerdo con las organizaciones, este caso forma parte de un problema que estaría aumentando: el uso de amenazas de llamar a las autoridades migratorias contra trabajadores en medio de disputas laborales o por pagos pendientes.
En Chicago, trabajadores regresaron a tumbar una cerca por no recibir pago y ser amenazados
Un caso similar ocurrió en Chicago, donde un video que comenzó a circular recientemente en redes sociales muestra a un equipo de trabajadores regresar a una propiedad para retirar una cerca que previamente habían instalado.
De acuerdo con el relato difundido sobre el caso, los trabajadores tomaron esta decisión después de que el dueño del inmueble presuntamente se negara a pagarles y los amenazara con llamar a las autoridades migratorias.
Activistas advierten que este tipo de amenazas contra trabajadores están aumentando en distintas partes de Estados Unidos. Para los contratistas, recomiendan no comenzar un trabajo sin contar con un contrato por escrito o, al menos, un depósito que respalde el acuerdo.
El cliente niega haber amenazado con llamar a ICE y da su versión de los hechos
El cliente involucrado en la disputa dio su versión de los hechos a N+ Univision y relató que el contacto con la contratista comenzó el 31 de agosto, cuando aproximadamente a las 8:30 de la mañana se comunicó con ella después de encontrarla a través de un cliente potencial en internet.
Durante la conversación telefónica, el contratista solicitó fotografías de los tocones de árboles que debían ser retirados para poder elaborar un presupuesto. Cerca de las 9:40 de la mañana, recibió varias imágenes en las que se mostraban los diferentes tamaños de los tocones, con el objetivo de precisar el alcance del trabajo.
Según el cliente, inicialmente la contratista estableció un precio de 100 dólares por cada tocón pequeño y 150 dólares por cada uno grande. Debido a que en la propiedad había tocones de distintos tamaños, ambas partes habrían acordado un precio global de aproximadamente 1,625 dólares, calculado a partir de una tarifa de 125 dólares por tocón.
El cliente asegura que posteriormente pidió que el acuerdo verbal sobre los precios quedara por escrito. Ante lo que describe como una falta de respuesta inicial, envió un mensaje de texto en el que detalló los precios y explicó que, una vez terminado el trabajo, el contratista debía presentar una factura para que pudiera procesarse el pago. De acuerdo con su versión, la empresa realiza los pagos mediante cheque y requiere una factura para hacerlo.
Sin embargo, aproximadamente a las 9:16 de la noche, la contratista habría enviado un mensaje para informar que el trabajo estaba terminado y exigir el pago esa misma noche. El cliente sostiene que, pese a que ya se le había informado sobre el procedimiento de pago, la contratista exigió recibir el dinero en efectivo y se mostró conflictiva.
El cliente afirma que le informó que el trabajo sería inspeccionado al día siguiente y que, si todo estaba conforme a lo acordado, la contratista tendría que presentar la factura para recibir su pago.
La inspección, según su relato, habría encontrado dos problemas: el primero fue que los tocones no habían sido retirados hasta la profundidad pactada, que debía ser de aproximadamente cuatro pulgadas por debajo del nivel del concreto; el segundo fue el hallazgo de un cable eléctrico dañado que, asegura, estaba cubierto por mantillo.
De acuerdo con el cliente, los trabajadores fueron informados de estas situaciones y se les ofreció la posibilidad de corregir el trabajo para que posteriormente pudiera procesarse el pago. Sin embargo, sostiene que la contratista reaccionó de manera hostil, por lo que finalmente se les pidió abandonar la propiedad.
El cliente también rechazó de manera categórica la versión de que hubiera utilizado una amenaza relacionada con la inmigración para presionar a los trabajadores: "El contratista también lanzó acusaciones falsas alegando que llamamos al ICE porque no queríamos pagar. Esto es totalmente falso. Las grabaciones de seguridad muestran lo que realmente sucedió. En ningún momento se ve a nadie diciendo que se llamaría al ICE, ni se observa la llegada de dicha agencia a la propiedad; el único vehículo que aparece es uno de seguridad", sostuvo.
En su respuesta, el cliente asegura que las acusaciones sobre ICE y el supuesto impago buscan desviar la atención de lo que considera el punto central de la disputa: "el trabajo quedó incompleto o se realizó de manera deficiente, y se causaron daños a la propiedad".
Nota del editor: Esta noticia ha sido actualizada para incluir la versión de ambas partes involucradas.





