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Inmigración

Mejor una cárcel peligrosa que entregarlos a ICE: la "medida extrema" de abogados para proteger a inmigrantes en Nueva York

Al menos dos personas han pasado o han estado a punto de llegar a la notoria prisión en Rikers Island para evitar a oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y el camino a su deportación. La situación pone de relieve la problemática de agentes de ICE presentándose en cortes de la ciudad y el estado de Nueva York para detener a inmigrantes.
7 Jul 2017 – 12:11 PM EDT

NUEVA YORK. - El día en que los cargos menores por prostitución que pesaban contra ella serían desestimados, el alivio se confundió con el miedo. Unos oficiales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) esperaban a la joven en la corte de intervención de tráfico humano en Queens.

Ella, originaria de China, sobrepasó el límite de su visa de turista y en instantes prefirió la posibilidad de ir a Rikers Island, ese complejo penitenciario de diez cárceles con una compleja historia de violencia, que confrontar a agentes de ICE y la posibilidad de regresar a China.

En vez de ser arrestada por ICE, aquel 16 de junio ella optó por ese camino inimaginable: que la enviaran a Rikers. Aunque eso finalmente no ocurrió porque sus abogados ganaron tiempo para proteger a su clienta al pedir fianza, los agentes se fueron del edificio y el caso se desestimó.

La posibilidad de ir a Rikers o llegar a estar en esa cárcel como ocurrió con un indocumentado dominicano ejemplifica la estrategia que defensores públicos de la ciudad contemplan o han puesto en práctica -como es el caso de Legal Aid Society- para proteger a sus clientes de agentes de ICE y la posibilidad de la deportación.

La situación pone el foco en la problemática de agentes de ICE presentándose en cortes de la ciudad y el estado de Nueva York para detener a inmigrantes.

"En circunstancias normales, nosotros no pedimos fianza. Nosotros somos el abogado, la defensa de esa persona; nuestro trabajo es convencer al juez de que no imponga fianza", explica Tina Luongo, abogada de Legal Aid Society.

"Pedir fianza es una medida extrema, muy extrema para proteger a nuestro cliente porque si no lo hacemos, cuando la persona salga de la corte, ICE se la llevará y la pondrán en audiencias de deportación", ilustra. Suena alarmante, reconoce Luongo, pero pedir fianza presenta un panorama paradójicamente seguro porque para que el Departamento de Corrección, que administra a Rikers Island, entregue a alguien a ICE, la agencia tiene que presentar una orden firmada por un juez federal.

Y el 99.9% de los casos, ICE no tiene una orden judicial, asegura Luongo.

"Torture Island", ¿un mejor camino?

Las raíces de esta estrategia están en una ley que firmó el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en noviembre de 2014 que limita la cooperación de la ciudad con ICE salvo instancias en que haya preocupaciones en torno a la seguridad pública. Esa ley, una en el marco de las políticas de Nueva York como ciudad santuario, restringe la presencia de esta agencia federal en Rikers Island y todas las cárceles de la ciudad.

Esta situación pone de relieve el reclamo de la Oficina de la Administración de Cortes del estado de Nueva York (OCA, por sus siglas en inglés), políticos, abogados y activistas para que las cortes se designen como 'áreas sensibles', una categoría que engloba a escuelas, iglesias y hospitales.

La portavoz de esta agencia, Rachael Yong Yow, sostuvo en una historia reciente sobre ICE en las cortes de Nueva York que sus políticas instruyen a sus agentes a evitar 'áreas sensibles' salvo que tengan la aprobación de un oficial supervisor o ante circunstancias urgentes.


Desde el comienzo de este año se han registrado 38 arrestos e intentos de arresto en cortes a través del estado de Nueva York, precisó Luongo. De esos incidentes, 28 han sido en la ciudad, y el desglose de estos arrestos e intentos de arresto es de siete en Manhattan y en Brooklyn, seis en Queens, cuatro en El Bronx y dos en Staten Island.

Hace dos semanas, oficiales de la ciudad y organizaciones legales y comunitarias reclamaron desde una conferencia de prensa que se frenen esos arrestos e intentos de detenciones en cortes por parte de agentes de ICE. Piden que OCA tome una acción concreta para prevenir la entrada de ICE a las cortes, una acción que aseguran ha escalado en el umbral de la administración del presidente Donald Trump.

OCA confirma que desde febrero pasado han estado monitoreando la presencia de agentes de ICE a través de las cortes estatales. Esta oficina ha alertado a los jueces que pueden indicar a las partes antes o durante la cita en corte que el acusado podría ser detenido por ICE.

"Esa recomendación puede darle tiempo a la defensa para que asesore a su cliente respecto a su caso de inmigración y si es apropiado, le permite al acusado retener un abogado para que lo represente", señaló OCA a través del portavoz Lucian Chalfen.

ICE lleva a cabo arrestos en cortes, generalmente cuando sus oficiales "han agotado otras opciones", afirma Yong Yow. La agencia dijo por medio de la portavoz que muchos de los arrestos que han hecho en o cerca de cortes son de inmigrantes con condenas criminales previas, cargos pendientes o que representan un riesgo a la seguridad pública del país.

"Ahora que muchas agencias del orden público no honran los pedidos de ICE ( detainers), estos individuos, que con frecuencia tienen récords criminales significativos, son liberados presentado un potencial riesgo a la seguridad pública", afirmó la agencia unas semanas atrás.

Según una encuesta del Proyecto de Defensa de Inmigrantes, en los primeros seis meses de 2017, abogados han reportado tres veces más arrestos e intentos de arrestos en cortes del estado que aquellos reportados en todo 2016. El 29% de los 225 encuestados han trabajado con inmigrantes que no se han asistido a su cita en corte por miedo a ICE.

Los arrestos que ICE lleva a cabo en las cortes -criminales y civiles- incluyen a residentes permanentes, inmigrantes con tarjeta verde y aquellos con solicitudes pendientes de protección temporal, entre otros, sostuvo Andrew Wachtenheim, abogado del Proyecto de Defensa de Inmigrantes en una audiencia reciente del Concejo Municipal de la ciudad de Nueva York.


Que defensores públicos de la ciudad planteen a Rikers Island como una opción, no significa que este lugar que acoge a alrededor de 7,300 presos -en los que la mayoría son afroamericanos e hispanos- sea el ideal para nadie. Ni van a una facilidad particular ni reciben un tratamiento diferente a otros.

"Es una locura"


"Estamos hablando de Rikers Island, el lugar que muchos que han estado allí llaman Torture Island (Isla de la Tortura). Sabemos que allí hay un alto grado de violencia, de abuso sexual", dice Luongo.

"Imagina lo que pasa por la mente de ese cliente cuando le decimos, estas son tus opciones: o pedimos fianza y vas a Rikers y con suerte tu familia puede pagar la fianza y sales, o si sales por esa puerta de la sala judicial (con agentes de ICE en el pasillo de la corte) ya no eres libre", plantea la abogada.

En Rikers Island, la cárcel primaria de la ciudad de Nueva York, la mayoría de los reclusos no han sido convictos de un crimen: aquellos detenidos antes de su juicio, retenidos bajo fianza o en prisión preventiva.

Para que el Departamento de Corrección de la ciudad (DOC, por sus siglas en inglés) cumpla con un pedido de ICE -por ejemplo, tener a alguien hasta 48 horas y transferir la custodia a ICE-, el individuo debe haber sido condenado por un delito violento o serio dentro de los últimos cinco años o estar en la lista de vigilancia por posibles vínculos con el terrorismo y la agencia federal debe proveer causa probable a través de una orden judicial.

Una vez están en Rikers, la ley local (que restrige las condiciones en las que el DOC cumple con los pedidos de ICE) entra en efecto, un familiar puede visitar y abogados de inmigración pueden asesorar a la persona mientras esté en esa cárcel, de acuerdo con Luongo. Por el momento, mientras el sistema judicial de Nueva York no tenga forma de sacar a ICE de las cortes, los defensores públicos usarán la ley local de detainer y pedirán fianza para proteger a sus clientes, esbozó la abogada.

"Es una locura, es increíble", finaliza Luongo, "que estas personas se sientan más seguras protegidas por nuestras leyes en la ciudad de Nueva York, estando en Rikers, que estar bajo custodia federal de ICE".


En fotos: Rikers Island, el violento complejo carcelario con 10 prisiones dentro que será cerrado en Nueva York

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