Criminalidad y Justicia

La madre del joven dominicano asesinado en El Bronx exigirá justicia aunque cierren el caso

Un jurado desestimó los cargos contra Héctor Sánchez, quien se alega actuó en defensa propia luego que Esmerlyn Toribio lanzara el primer golpe, pero Felicia Tavarez espera "un milagro de Dios".
8 Sep 2016 – 11:48 AM EDT

MANHATTAN, Nueva York. - Felicia Tavarez responde el teléfono con cansancio. Ella es la madre del joven Esmerlyn Toribio, asesinado a puñaladas el 14 de agosto en El Bronx, y quien desde entonces reclama justicia.

“Yo no entiendo, nunca había visto algo así como lo que yo estoy pasando. No sé qué va a pasar el viernes. Supuestamente estará allí el asesino y yo estoy en el limbo”, expresó.

Este miércoles en la tarde, Tavarez se presentó junto a otros a las afueras de la Corte Criminal y de la Fiscalía de El Bronx para reclamar justicia por su hijo y porque fiscalía le adelantó que el viernes 9 de septiembre “el caso quedará cerrado”.

Un jurado investigador determinó que Héctor Sánchez, de 21 años, mató a Toribio, de 17 años, en defensa propia.

Tras evaluar el contenido de un video del incidente en poder de la fiscalía de El Bronx, el jurado decidió desestimar los cargos contra Sánchez, quien se alega actuó en defensa propia dado que Esmerlyn Toribio lanzó el primer golpe en la noche que murió.

Tavarez expuso que en ese video “se ve claramente” cómo Sánchez le dio una puñalada y sacó la cuchilla y “se le va detrás (a Esmerlyn Toribio) para matármelo”.

A las afueras de la fiscalía de El Bronx de cara a la audiencia del viernes y con un cartel que mostraba una foto de ella junto a su hijo y otra imagen de la graduación de escuela secundaria de Esmerlyn Toribio, a viva voz Felicia Tavarez pidió justicia.

“Yo estoy pidiendo para que Héctor Sánchez pague por la muerte de mi hijo”, expuso Tavarez.

“Supuestamente yo no puedo hacer nada porque el caso está cerrado y entonces qué, dónde está la justicia de Estados Unidos que no la veo”, manifestó.


Tavarez no sabe aún qué ocurrirá tras la decisión del viernes. “Tengo dos hijos, no puedo decir que me voy a mi país ahora mismo. Me siento muy mal”, expresó Tavarez, a quien se le quebranta la voz.

“Tengo que sacarlos adelante. El nene tiene cuatro años y la nena, que tiene 22 años, es especial”, contó.

Tavarez, pese a cualquier pronóstico, espera justicia y “un milagro de Dios que le conmueva el corazón al juez”.

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