Un viaje turístico a Nueva York terminó en un tribunal federal después de que un visitante denunciara que una salsa picante le provocó una reacción física tras comer tacos en uno de los restaurantes más concurridos de Times Square. La demanda terminó cerrándose sin juicio cuando un juez concluyó que la ley no respaldaba las reclamaciones del cliente.
“Mi lengua ardía”: turista demandó por $100,000 a taquería de Times Square por salsa picante
Un viaje a Nueva York terminó en un tribunal federal después de que un visitante demandara al restaurante Los Tacos No. 1 en Times Square, alegando que una salsa picante le provocó una reacción física. Esto fue lo que ocurrió y por qué el restaurante ganó el caso.
La decisión se conoció el 15 de febrero de 2026, cuando el juez federal Dale E. Ho, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York, resolvió el caso Manz v. Restaurant Los Tacos No. 1 y falló a favor del restaurante.
“El tribunal concluye que el demandado, Los Tacos, tiene derecho a una sentencia a su favor conforme a derecho en todas las reclamaciones”, escribió el juez en la resolución.
El demandante buscaba una compensación cercana a $100.000 dólares por gastos médicos, dolor y sufrimiento y pérdida del disfrute de su viaje.
El tribunal concedió lo que en el sistema judicial estadounidense se conoce como juicio sumario, una decisión que permite cerrar un caso sin necesidad de llegar a juicio cuando el juez determina que no existe una disputa real de hechos y que, aun si los hechos alegados fueran ciertos, la ley no permitiría responsabilizar al demandado.
Quería probar tacos por primera vez
De acuerdo con los documentos judiciales, el demandante, Faycal Manz, viajaba por Estados Unidos como turista cuando ocurrió el incidente.
“El demandante, Faycal Manz, es un ciudadano alemán que viajó a Estados Unidos de vacaciones en agosto de 2024”, señala el expediente judicial.
Durante su estancia en Nueva York acudió al restaurante Los Tacos No. 1, en Times Square, donde compró tres tacos y una Coca-Cola Light.

El local cuenta con una barra de salsas de autoservicio donde los clientes pueden elegir diferentes variedades.
“Los Tacos cuenta con una barra de salsas de autoservicio que ofrece distintos tipos de salsas con diferentes ingredientes y niveles de picante”, describe el expediente.
Según la reconstrucción del tribunal, el cliente agregó salsa a los tres tacos que había comprado. “El señor Manz procedió a colocar porciones abundantes de salsa sobre los tres tacos”, señala el documento judicial. Dos de los tacos llevaban salsa roja y uno salsa verde.
Un punto clave y los síntomas del demandante
Durante el proceso judicial, el propio demandante reconoció que no probó la salsa antes de usarla.
“El señor Manz admitió que nunca probó la salsa, no la olió ni preguntó a un empleado sobre su contenido antes de consumirla”, señala la decisión.
Ese elemento fue uno de los factores que el tribunal consideró al analizar si el restaurante tenía responsabilidad en lo ocurrido.
En la demanda, el turista sostuvo que tras el primer bocado comenzó a experimentar una reacción inmediata.
“Alega que su lengua ardía, que le dolía la boca, que su rostro se puso rojo y que su ritmo cardíaco se disparó”, describe el expediente judicial.
Según el documento, Manz afirmó que su reloj inteligente registró un aumento de su frecuencia cardíaca de 80 a 95 pulsaciones por minuto después de ingerir la salsa.
También aseguró que sufrió problemas gastrointestinales, náuseas, diarrea y llagas en la boca. De acuerdo con su versión, los síntomas se prolongaron durante varios días.
El expediente judicial también describe cómo intentó aliviar el picante. “ Intentó bajar el picante con una Coca-Cola y más tarde con helado, pero no tuvo éxito”, señala el documento. Después regresó a su hotel y tomó medicamentos.
El demandante también documentó el episodio con imágenes tomadas en el restaurante. “También tomó inmediatamente numerosas fotografías del restaurante y de su lengua, supuestamente para documentar sus síntomas”, señala el expediente.
Esas imágenes fueron presentadas como parte de la evidencia. Sin embargo, el tribunal destacó que gran parte de la demanda se apoyaba en el testimonio del propio demandante.
“El señor Manz se basa únicamente en su testimonio subjetivo como evidencia de sus lesiones y de los daños reclamados”, escribió el juez.
El expediente no incluía evaluaciones médicas, informes toxicológicos ni otros testimonios que respaldaran las afirmaciones.
Antecedentes médicos y las etiquetas de las salsas
Durante el proceso judicial también surgieron antecedentes médicos relacionados con la sensibilidad del demandante al picante. “El señor Manz tenía un tracto gastrointestinal sensible preexistente y una intolerancia al picante”, señala el expediente.
El documento judicial también menciona un episodio ocurrido años antes. “En 2010 el señor Manz incluso se sometió a una colonoscopia después de sufrir diarrea y se le indicó que había tenido una reacción a alimentos excesivamente picantes”.
Ese historial fue considerado por el tribunal al evaluar las reclamaciones presentadas.
Entre las pruebas aportadas por el demandante había capturas de pantalla de la plataforma Yelp con fotografías de las salsas del restaurante.
El tribunal observó que esas mismas imágenes mostraban etiquetas con el nivel de picante. La salsa roja estaba identificada como “picante” y la salsa verde como “media”.
El tribunal también señaló que el demandante consumió salsa roja sin presentar objeciones en ese momento, lo que debilitaba su argumento de que la salsa verde representaba un peligro inesperado.
El análisis legal del tribunal
El juez evaluó el caso bajo principios del derecho de daños aplicables en el estado de Nueva York.
Uno de los criterios utilizados fue que los comercios no están obligados a advertir sobre riesgos considerados evidentes para un consumidor promedio.
El tribunal también concluyó que no existía evidencia de que la salsa fuera peligrosa o defectuosa.
Otro elemento analizado fue el funcionamiento de la barra de autoservicio, donde el cliente decide la cantidad de salsa que coloca en la comida.
El tribunal también revisó la conducta del demandante después de abandonar el restaurante.
Según el expediente, el expediente señala que no buscó atención médica profesional durante su estancia en Estados Unidos. El documento también indica que continuó su viaje.
Entre otras actividades, asistió al torneo de tenis del US Open durante su estancia en Nueva York.
Otras demandas relacionadas con el mismo viaje
El expediente judicial también menciona que la acción contra el restaurante no fue la única demanda relacionada con ese viaje.
“Esta no es la única demanda derivada del viaje del señor Manz en 2024”, señala el documento.
El turista también presentó una demanda contra una tienda Walmart en Nueva Jersey relacionada con el acceso al Wi-Fi público del establecimiento. Ese caso fue desestimado en 2025.
Otra demanda presentada durante el mismo viaje involucra a la ciudad de Nueva York y está relacionada con un r eclamo sobre llamadas telefónicas que, según el demandante, la policía no pudo devolver a un número extranjero.
Tras revisar el expediente y las pruebas presentadas, el juez decidió cerrar el proceso. “Se concede la solicitud de juicio sumario presentada por Los Tacos”, escribió en la orden judicial.
La decisión significa que el tribunal determinó que no existían elementos suficientes para que el caso avanzara ante un jurado.
Con esa resolución, el proceso judicial Manz v. Restaurant Los Tacos No. 1 quedó cerrado en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York el 15 de febrero de 2026.








