Un guardia de seguridad del monumento a los muertos en los ataques del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York se declaró culpable de tráfico de armas por haber introducido más de 25 armas de fuego en Manhattan, reveló la Fiscalía federal.
Guardia de seguridad del monumento del 9-11 se declara culpable de tráfico de armas
Maquan Moore, quien trabaja en el monumento a los caídos en el ataque terrorista a Nueva York, vendió pistolas, rifles y una metralleta a agentes federales encubiertos. El guardia enfrenta una pena máxima de 5 años tras las rejas.

El guardia de seguridad, Maquan Moore, de 29 años de edad, traía las armas desde fuera del estado, sobre todo desde Florida, para venderlas en la ciudad de Nueva York.
Según la denuncia en su contra, Moore le vendió varias armas a agentes encubiertos del Buró de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) y de la Policía de Nueva York, entre ellas una metralleta, distintas pistolas y rifles.
Moore fue arrestado a principios de febrero pasado junto con un supuesto cómplice, Morris Wilson, de 32 años de edad y residente en Orlando, quien fue acusado de tráfico de armas y transporte interestatal de las mismas, por traerlas desde Florida. A ambos se le confiscaron un total de 21 armas de fuego.
El fiscal federal Geoffrey S. Berman dijo que el dúo era responsable de introducir decenas de armas en la ciudad de Nueva York, incluyendo armas de asalto capaces de matar a numerosas personas, y que hacían sus negocios cerca de una escuela.
“Cuando individuos intentan burlar el importante sistema de licencias que permite la posesión legal (de armas) el resultado es una sociedad menos segura”, dijo Berman en un comunicado de prensa.
“A uno le estremece pensar el daño que estas armas pudieron haber causado de haber caído en las manos equivocadas”, agregó. Moore enfrenta un máximo de cinco años en prisión cuando sea condenado mientras que Wilson, quien no se ha declarado culpable, enfrenta 15 años tras las rejas.







