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Estas cinco faltas al manejar te pueden costar más que una multa en Texas
En Texas, algunas faltas de tráfico pueden terminar en más que una multa. Manejar sin seguro, ignorar una cita o irse tras un choque puede afectar la licencia, el bolsillo y la rutina familiar.

En Texas, una multa de tráfico puede parecer
un problema pequeño.
Un papel que se guarda en la guantera, una cita que se deja para después, un pago que se piensa resolver cuando llegue el próximo cheque.
Pero algunas faltas al manejar
no se quedan en una multa.
Pueden afectar la licencia, encarecer el seguro, complicar el registro del vehículo
o llevar a una persona a la corte.
Para inmigrantes o personas con trámites migratorios pendientes, el riesgo puede ser mayor si la situación termina en arresto, cargos criminales o una orden pendiente.
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El carro también es trabajo
Para muchas familias hispanas,
manejar no es comodidad.
Es trabajo, escuela, citas médicas, mandados
y turnos que empiezan antes de que salga el sol.
Por eso, perder la licencia o tener problemas para renovarla no es solo dejar de manejar,
es llegar tarde, perder horas, pedir rides, pagar más y vivir con una preocupación encima.
Para inmigrantes,
especialmente quienes tienen trámites pendientes o dependen de manejar para trabajar, una infracción mal atendida puede traer otra capa de estrés.
Si la situación termina en corte, arresto o una orden pendiente, el problema
puede pasar de la calle a otras áreas de la vida.
Estas son cinco faltas de tráfico que
pueden traer consecuencias más allá del monto escrito en una boleta.
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1: Ignorar una multa o no ir a la corte
Guardar una multa y no responder
puede salir más caro que pagarla o pelearla a tiempo.
En Texas, el programa Failure to Appear/Failure to Pay permite que el Departamento de Seguridad Pública
niegue la renovación de una licencia si el conductor no se presenta por una citación o no cumple con el pago ordenado por una corte.
El problema no siempre aparece de inmediato, puede salir meses después, cuando la persona intenta renovar la licencia y descubre que tiene una citación pendiente reportada por una corte.
Para inmigrantes con trámites pendientes, una citación sin resolver también puede convertirse en otra preocupación.
Si el caso termina en orden pendiente, arresto o más comparecencias ante la corte,
la persona puede necesitar explicar lo ocurrido y presentar documentos del caso.
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2: Manejar con la licencia suspendida o inválida
Manejar con una licencia suspendida, revocada, cancelada o negada
no es una falta menor.
El Código de Transporte de Texas establece que una persona comete esta ofensa
si opera un vehículo cuando su licencia o privilegio de manejar no está vigente por una acción del estado.
La ley también incluye casos específicos, como manejar después de que la renovación fue negada
o cuando la licencia expiró durante un período de suspensión.
En la mayoría de los casos,
esta ofensa puede ser un delito menor clase C, pero puede subir a clase B si la persona ya tuvo una condena previa por lo mismo o si además manejaba sin seguro.
Para una persona inmigrante, el riesgo
no está solo en la multa.
Si la parada termina en arresto, cargo criminal o condena, el caso puede requerir más cuidado en trámites migratorios,
especialmente cuando se piden antecedentes, citaciones o documentos de corte.
Además, el DPS señala que una condena por manejar con licencia inválida puede traer otra suspensión,
una tarifa de reinstalación y, en algunos casos, la obligación de mantener un SR-22 (un certificado de responsabilidad financiera que tu compañía aseguradora) por dos años.
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3. Manejar sin seguro
Texas exige que
los conductores tengan responsabilidad financiera, que normalmente se prueba con seguro de auto.
Manejar sin esa cobertura
puede resultar en una multa de $175 a $350 en una primera ofensa, según el Código de Transporte de Texas.
El problema crece si
hay una condena previa.
En una segunda o posterior ofensa,
la multa puede ir de $350 a $1,000.
Además, la ley establece que
DPS debe suspender la licencia si la persona no presenta y mantiene prueba de responsabilidad financiera.
Para inmigrantes que dependen del carro para trabajar, llevar a sus hijos o cumplir citas,
una suspensión puede empujar otros problemas.
Más paradas, más citas de corte y más documentos pendientes pueden complicar una vida que ya funciona con poco margen.
👉🏻 En términos simples: no es solo pagar una multa. Puede significar trámites, costos, prueba de seguro ante el estado y más obstáculos para volver a manejar sin restricciones.
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4: Irse después de un choque
Después de un choque,
detenerse no es opcional.
La ley de Texas exige que
el conductor pare en el lugar o lo más cerca posible, regrese si no pudo detenerse en la escena, revise si hay personas involucradas y permanezca allí hasta cumplir con los requisitos legales.
Esos requisitos incluyen
dar nombre, dirección, número de registro del vehículo, información del seguro y mostrar la licencia si se la piden.
Si alguien está herido, el conductor debe prestar ayuda razonable,
como llamar a emergencias o hacer arreglos para que la persona reciba atención médica.
Para una persona inmigrante, este es uno de los escenarios más delicados porque puede dejar de ser un asunto de tráfico
y convertirse en un caso criminal.
No significa que toda situación afecte automáticamente un trámite migratorio, pero sí
puede exigir orientación legal antes de hablar, firmar o asumir culpabilidad.
Si el choque causa la muerte de una persona,
no detenerse puede ser un delito grave de segundo grado.
Si causa lesiones graves,
puede ser un delito grave de tercer grado.
Incluso cuando las lesiones no llegan a ese nivel,
la persona puede enfrentar cárcel, multa o ambas.
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5: No detenerse cuando un oficial lo indica
Una parada de tráfico puede empeorar si
el conductor no se detiene cuando un oficial le da la señal.
El Código de Transporte de Texas establece que una persona comete una ofensa si, manejando,
se niega voluntariamente a parar, huye o intenta evadir a una patrulla después de recibir una señal visual o sonora.
Esa señal puede ser
con la mano, la voz, luces de emergencia o sirena.
La ley también indica que
el oficial debe estar uniformado, mostrar su placa y que el vehículo debe tener insignias visibles de una agencia policial.
Para inmigrantes, intentar evitar una parada puede abrir una puerta
más seria que la infracción inicial.
Si hay arresto, cargo criminal o una orden pendiente, el caso
puede aparecer después en procesos donde se revisan antecedentes y conducta.
En general, esta falta
es un delito menor clase B.
Pero puede subir a delito menor clase A si durante el hecho
la persona actúa de forma imprudente y pone a otra en peligro de sufrir lesiones graves.
Una multa común puede cambiar de nivel cuando
el conductor decide no parar.
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