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Inmigración

"Eres como se ve Estados Unidos": 15 inmigrantes de Nueva York se convierten en ciudadanos

Una colombiana fue parte de la ceremonia de naturalización que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración realizó este martes en el marco de "tiempos tumultuosos" como los llamó Samantha Power, representante permanente de Estados Unidos ante la ONU.
16 Nov 2016 – 7:31 PM EST

MANHATTAN, Nueva York. - Sujetar una pequeña bandera, del tamaño de una mano, quizás nunca había significado tanto para los 15 inmigrantes que este martes en la noche se convirtieron en ciudadanos de Estados Unidos.

Una de esos "nuevos estadounidenses" es Giovanna Romero, una colombiana de 29 años que llegó junto a sus padres cuando tenía 16 años y que ahora puede añadir a su relato personal que es ciudadana de EEUU.

Como ella, inmigrantes de Australia, Bélgica, Canadá, Francia, Grecia, Irak, Israel, Italia, Japón, Líbano, Paquistán y Reino Unido juraron su lealtad al país en la ceremonia de naturalización que el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS, por sus siglas en inglés) condujo en el Lower East Side Tenement Museum.

El simbolismo de la institución en el marco de este evento es clave. Morris Vogel, presidente de este centro cultural, resaltó la labor del museo como espacio que resalta las historias de los inmigrantes que han conformado a Estados Unidos a través de su historia.

"Ellos experimentaron situaciones difíciles, usualmente ante la adversidad y la hostilidad para construir nuevas vidas y comunidades que erigieron esta ciudad y este país", sostuvo Vogel.

Allí, entre alocuciones como las de Vogel y las de León Rodríguez, director de USCIS, este grupo de 15 escuchó el himno y reafirmó su compromiso luego que se certificara su buena conducta y su estima por el país que los ha acogido.

Levantaron su mano y siguieron las palabras de Robert Katzmann, juez de la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York.

"Apoyaré y defenderé la Constitución y las leyes de Estados Unidos ante todos los enemigos domésticos y del exterior", repitieron juntos entre otros compromisos.

Katzmann aseguró que el país se siente honrado de contar con ellos, "de que contribuyan al tapiz de esta nación sus aspiraciones, sus sueños, su herencia, su cultura, su música, su literatura".

Posibilidades, sin línea divisoria

La ceremonia fue marco, además para honrar como parte de la iniciativa " Estadounidense por Elección Destacado" a Samantha Power, representante permanente de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Fue Power quien emocionó a muchos por su relato de inmigrantes que, como estos que se convirtieron en ciudadanos, debieron emprender una travesía para llegar al punto en el que están, personalmente y profesionalmente.

A una semana de las elecciones del pasado 8 de noviembre, Power reconoció que esta ceremonia se debía sentir como una reunión de emociones mixtas porque en ese país del que admiran sus postulados -como la libertad y la dignidad- se viven "tiempos tumultuosos".

"Sospecho que se sintieron atraídos a este país por las oportunidades que ofrece y los principios que lo representan y la idea que todos los ciudadanos tienen el derecho de ser tratados con igualdad y dignidad", dijo Power.

"Pero hemos atravesado una campaña en la que estos principios se han cuestionado", señaló al referirse -sin identificar por nombre- a políticos, oficiales públicos y ciudadanos que han creado una línea divisoria en el país basándose, a su juicio, en las creencias de las personas o de dónde son.

A pesar de ello, como sostuvo Power, estas 15 personas recién se convirtieron en ciudadanos de Estados Unidos.

Power pidió que "no escuchen las voces" de aquellos que opinan que para convertirse en ciudadano del país hay que dejar atrás los acentos, la historia familiar o cómo uno se viste.

"Incorporarse a un país no significa que dejes atrás de donde vienes o lo que te enseñó", subrayó Power.

Esta ceremonia se sentía, de pronto, como una pausa entre la preocupación que ha sobrecogido a inmigrantes ante la elección de Donald Trump como el nuevo presidente de Estados Unidos, la retórica que lo ha distinguido y sus promesas de campaña.

No obstante, volverse ciudadana de este país en momentos álgidos como este a los que aludió Power, le da ánimos a Giovanna Romero.

"Es un momento de seguir adelante, de hacer una diferencia, de dejar nuestra marca como inmigrantes y como latinos (porque) venimos a darle más vida a este país como lo han hecho tantas generaciones", afirmó Giovanna.

Una vez recibió su certificado de naturalización, ella se volteó hacia su mamá, la señora que en la fila de atrás cargaba un ramo de flores.

"Estoy muy agradecida con Dios porque se abre un mundo de posibilidades para mi hija", reflexionó Yolanda Romero, la madre de Giovanna.

Como había señalado Power, Giovanna y los otros 14 que se volvieron ciudadanos de Estados Unidos, son como luce realmente este país entre sus voces, sus rostros y sus costumbres.

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