Narcotráfico

En el eje de un tráiler dos hispanos recibieron 2.3 millones de dólares en heroína

Agentes de la DEA y de la fiscalía especial antinarcóticos de Nueva York informaron el arresto de Fernando Quiles y Jorge Ayala, a quienes acusan de importar al este de de Estados Unidos la droga que conseguían en México.
25 Ago 2016 – 4:48 PM EDT

NUEVA JERSEY. - A 30 millas de la ciudad de Nueva York, frente a una casa en una tranquila zona familiar de Croton-on-Hudson en el condado de Westchester, el martes fue estacionado un tráiler procedente de Las Cruces, México, y que en uno de sus ejes guardaba 65 libras de heroína, con un valor estimado en 2.3 millones de dólares.

A través de un comunicado conjunto, la fiscal antinarcóticos de la ciudad de Nueva York, Bridget G. Brennan, y James J. Hunt, oficial a cargo del operativo ejecutado por la Administración para el Control de Drogas (DEA), informaron el jueves del hallazgo de la droga y el arresto de los hispanos Fernando Quiles, de 47 años, y Jorge Ayala, de 33.

Las autoridades acusaron al dúo de haber orquestado el traslado de esa heroína a Nueva York, con la intención de venderla a distribuidores en la ciudad de Nueva York, Long Island y el noreste de Estados Unidos. Una vez procesado, el cargamento debía producir al menos medio millón de dosis de la droga.

De acuerdo con el reporte que ofrecieron por escrito, los agentes de la DEA estuvieron tras los pasos de Quiles y Ayala durante tres meses. Luego de que fueran identificados como traficantes de narcóticos, los agentes recibieron la autorización para interceptar conversaciones telefónicas de los dos acusados.

A través de la pesquisa se recopiló información que apuntaba a que Quiles supuestamente recibía drogas a través de camiones de arrastre, procedentes de una organización con base en México. Estos vehículos cruzaban la frontera con Texas y se dirigían a Nueva York, donde según la acusación, Quiles y Ayala coordinaban la distribución del material con sus clientes.

Los agentes a cargo del caso reportaron que el 13 de agosto, a través de una llamada telefónica, Quiles le comentó a Ayala que necesitaba un lugar en el cual estacionar un tráiler por lo menos un día.

Una semana después, también en conversación telefónica, Quiles le advirtió a un supuesto socio que un cargamento estaba próximo a llegar. Así fue como el martes, agentes de la DEA apoyados por otras agencias reforzaron su vigilancia tras escuchar a Quiles y Ayala mientras dirigían al conductor del camión hasta la residencia que ellos rentaron en Sassi Drive, un sector de Croton-on Hudson.

Poco tiempo después, el camionero llegó, dejó el tráiler y siguió su rumbo. Cuando Ayala quiso salir del lugar fue interceptado por agentes de la DEA, quienes tenían una orden para revisar su carro. Allí, alegaron, encontraron equipo para empacar con plástico, llaves y un aparato que le permitiría abrir el tráiler.

Otro grupo de agentes detuvo a Quiles en las cercanías de la propiedad.

Al entrar a la residencia, los investigadores notaron que esta no estaba amueblada; lo único que había era un libro de contabilidad de transacciones, herramientas, una balanza y materiales de empaque.

La revisión del tráiler se hizo en Tarrytown, donde especialistas notaron alteraciones en la soldadura de uno de los ejes. Al abrirlo, hallaron los 30 kilos (poco más de 65 libras) de heroína, que según la acusación, Quiles pensaba que podrían ser vendidos en 56,000 dólares cada uno.


Tanto Fernando Quiles como Jorge Ayala fueron puestos bajo arresto y acusados de posesión criminal de sustancias controladas en primer grado. También enfrentan cargos por conspiración, posesión criminal de una sustancia controlada en tercer grado y uso criminal de parafernalia.

El miércoles en la noche fueron acusados en la corte criminal de Manhattan, donde un juez ordenó su arresto sin derecho a fianza.

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