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Debates

Debate entre Clinton y Trump generó tensión, decepción y muchas risas en el teatro Apollo

William Soto: "¡Sabía que Trump usaría el asunto del correo electrónico! Este debate es como una mala película, se puede predecir lo que pasará".
27 Sep 2016 – 12:18 AM EDT

MANHATTAN, Nueva York.- Cuando la periodista Keli Goff preguntó a los 1,500 espectadores del primer debate presidencial, proyectado en en el legendario Teatro Apollo, quién apoyaba al republicano Donald Trump la respuesta fue silencio. En cambio, un aplauso estridente contestó la misma interrogante sobre la demócrata Hillary Clinton.

La reacción se repitió cuando Hillary Clinton y Donald Trump, los nominados por los partidos demócrata y republicano a la presidencia de EEUU, se colocaron tras el podio para dar inicio al intercambio.

El universitario David Sosa, de 20 años, escuchó con atención las respuestas de los dos aspirantes a la primera pregunta, en relación con la creación de puestos de trabajo.

Es la primera vez que Sosa vota, pero aún no tiene definido por quién lo hará en las próximas elecciones de noviembre.

“La decisión se hace más difícil después de ver el debate, porque ninguno de los candidatos logró plantear una solución realista para los asuntos más importantes del país”, comentó con desilusión. "Tendré que votar por el menos peor. El debate fue un triste espectáculo, en eso se ha convertido la democracia estadounidense".

Sosa, hijo de inmigrantes, llegó a las 5:00 de la tarde al Teatro Apollo, en Harlem, para presenciar lo que consideró un "debate mediático, pero no decisivo". El encuentro entre los candidatos, moderado por el periodista Lester Holt, se realizó en la Universidad de Hofstra, en Long Island.

El puertorriqueño Héctor Pérez, residente de Harlem, compartió la decepción de Sosa.

"No hay un ganador, pero los dos hicieron un buen espectáculo. Fue puro entretenimiento, me reí muchísimo", expresó Pérez. "En Puerto Rico tenemos un refrán para esta clase de situación: '¿De qué veneno quieres?' No hay más remedio que elegir al menos letal".

"Es realmente divertido", comentó el enfermero David White. "No recuerdo un debate tan divertido... Fue un gran espectáculo", reseñó.


Una mala película

El momento de mayor tensión se sintió en el teatro Apollo cuando Trump atacó a Clinton con la polémica del correo electrónico. Algunos seguidores de la demócrata se llevaron las manos al rostro, como si se tratara de una película de terror, cuando el magnate expresó que liberará su declaración de impuestos cuando Clinton publique los 3,000 correos electrónicos "que borró", durante su administración como secretaria de Estado.

"El país realmente piensa que es una vergüenza, créanme", expresó Trump.

"¡Sabía que Trump usaría el asunto del correo electrónico! Este debate es como una mala película, se puede predecir lo que pasará", dijo William Soto entre carcajadas. "Valió la pena esperar dos horas en una fila para ver esto", agregó el maestro retirado y vecino de El Barrio.

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