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Explosiones

Ciegos hispanos relatan el terror que les causó el estallido frente a su hogar en Chelsea

Martha Allende: “Si yo tuviera enfrente al que puso la bomba yo le diría que es un cobarde... Venir a poner una bomba enfrente de un edificio de ciegos. Qué falta de humanidad”.
21 Sep 2016 – 10:13 PM EDT

MANHATTAN, Nueva York.- María Aquino y Víctor López se prometieron cuidar uno del otro hace 15 años cuando se conocieron en un club de amigos ciegos en Manhattan. El juramento sagrado que selló el matrimonio los mantuvo más unidos que nunca el sábado durante el estallido que cimbró el vecindario de Chelsea.

“Abracé a mi esposa y le dije que la amaba”, contó López, de 57 años. “No sabía qué estaba pasando, todo era confuso. Las alarmas comenzaron a sonar hasta dejarnos sordos. No pensé en otra cosa que cuidar de María y poner en manos de Dios nuestras vidas”.

La guatemalteca y el colombiano cenaban una sopa, café con leche y pan tostado cuando a las 8:30 de la noche del sábado sintieron que “la tierra se sacudía”. La pareja se mudó hace una década al octavo piso del edificio situado en el 135 oeste de la calle 23, un lugar para el cuidado de personas ciegas total y parcialmente, administrado por la organización VISIONS.


El dispositivo que presuntamente colocó Ahmad Khan Rahami en un bote de basura, estalló frente al edificio de 12 pisos, cada uno con 40 departamentos, donde residen 600 personas en total.

“Yo estaba muy asustada, me quedé muda. Pensé que iba a morir”, recordó Aquino, de 54 años. “En mi mente pude ver a mis hijos buscándome entre los escombros. Le dije a mi esposo que nos íbamos juntos a la otra vida y eso era lo único que me daba consuelo”.

Se tomaron de la mano y se quedaron en silencio esperando lo peor, pero minutos después intentaron salir del departamento cuando escucharon las sirenas de las patrullas y de las ambulancias. “Mis ojos están ciegos, pero yo pude ver el terror con los ojos del alma, lo pude sentir. Así lo viví... Mi alma vio el miedo en mis amigos y en mi esposo”, mencionó Aquino.

La pareja está al cuidado de una enfermera de 10:00 de la mañana a las 4:00 de la tarde, por eso estaban solos con su perro ‘Ted’ en el momento del estallido. Aquino tiene una hija que reside en Oregón y su hijo vive en Carolina del Sur.

“Los ascensores no estaban trabajando. Los administradores hicieron un gran trabajo porque enseguida vinieron para tranquilizarnos. Nunca nos dejaron solos”, detalló López. “Los bomberos llegaron rapidísimo y nos pusieron a salvo. Sólo Dios sabe lo agradecido que estoy con los bomberos y policías que cuidaron de nosotros”.

Ahmad Khan Rahami "es un cobarde"

La puertorriqueña Martha Allende, amiga y vecina de este matrimonio, estaba en el primer piso del edificio jugando bingo con otros residentes cuando ocurrió la explosión, que dejó a 29 personas heridas.


“Mi amiga que puede ver parcialmente dijo que había fuego allá afuera, que algo parecía estar quemándose. Somos una familia en este edificio, así que nos quedamos juntos. Todos nos abrazamos o nos tomamos de las manos. Queríamos estar juntos para afrontar lo que pudiera ocurrir”, dijo Allende, quien vive en el edificio hace ocho años.

La puertorriqueña de 62 años y ciega de nacimiento recordó que se quedaron sentados hasta que un capitán de bomberos entró para informarles lo poco que se sabía de la situación para entonces.

“Si yo tuviera enfrente al que puso la bomba yo le diría que es un cobarde, que no tiene alma. Los extremistas no van a ganar, ellos no van a destruir nuestros país, ni nuestra libertad. Yo he trabajado mucho por esta nación, él no va acabar con todo lo que hemos construido”, expresó con enojo. “Qué cobarde, venir a poner una bomba enfrente de un edificio de ciegos. Qué falta de humanidad”.

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