CHARLOTTE, Carolina del Norte - Cuando Pedro Cordido relata las "peores horas de su vida" no exagera. Es el único de su familia que vive en Charlotte, a casi 2,000 millas de distancia de su natal Venezuela.
Desde Charlotte, venezolano relata el 'milagroso' rescate de su padre en La Guaira
Más de veinte horas pasó Pedro Cordido en Charlotte, sin saber si su padre seguía con vida. El hombre quedó atrapado bajo los escombros de un edificio colapsado en La Guaira.
Recuerda que el miércoles, 24 de junio, mientras se enteraba del doble terremoto que estremeció a Venezuela, solo miraba al cielo
pidiendo un milagro para su familia: su madre, su hermana y su padre.
Esos sismos, con magnitudes de 7.2 y 7.5, afectaron a varias regiones del país, causando mayor destrucción en la ciudad costera de La Guaira, al norte de Caracas. Allí, dos semanas después, la población local y equipos de rescate trabajan sin descanso, en la búsqueda y recuperación de cuerpos.
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Mensajes y más mensajes por WhatsApp
La tarde del 24 de junio, Pedro Cordido menciona que su primera reacción a los terremotos fue contactar a cada uno de los integrantes de su familia inmediata.
Sabía que su mamá y su hermana estaban en Caracas, la capital. Mientras que su padre, Pedro Rafael Cordido, estaba en un departamento, en la segunda planta, de un edificio de 12 pisos, en La Guaira.
" Mamá, logré comunicarme con ella, y con mi hermana, pero papá no aparecía. Pasamos horas sin saber nada de él”, recuerda.
Cordido dice que se mantuvo enviando mensajes por WhatsApp, al teléfono de su papá, con la esperanza de que apareciera la palomita de “visto”.
Su mamá y su hermana -admite- estaban solas en Caracas y "no era una opción” arriesgarlas a que salieran a buscarlo.
Pedro Cordido menciona que la angustia que sentía se disparó cuando unos conocidos le confirmaron, mediante fotografías y videos, que el edificio en el que vivía su padre, de 73 años, había colapsado.
"Aparecieron ángeles"
Cordino asegura que aunque las noticias no eran alentadoras, no perdió la fe: “Y por fortuna aparecieron ángeles. Personas que buscaron a mi papá y lo encontraron luego de 27 horas de estar atrapado en lo que él describe como un horno, bajo una fuerte compresión. Por suerte, una mesa de computadoras antigua, con estructura metálica, logró sostener parte de la placa que le cayó encima, junto con una biblioteca llena de libros”.
Los libros que su padre había recopilado y leído durante años terminaron por salvarle la vida, formando, como explica , “una burbuja en concreto”.
Sin embargo, el tiempo jugaba en su contra: la burbuja era demasiado pequeña y el aire se agotaba poco a poco. Lo rescató un grupo de jóvenes voluntarios que llegó desde Caracas para colaborar con las labores de búsqueda. Al encontrarlo, lo llamaron por su nombre y le dijeron que “Dios los había llevado hasta ahí para rescatarlo”, a lo que él respondió: “Yo pensé que no pasaba de esta noche”, les contó Pedro Rafael Cordino.
Alivio desde un número desconocido
Después de que los rescatistas lo sacaran de entre los escombros, Pedro Cordino recibió un mensaje inesperado desde un número desconocido:
“Hola, buenas noches. El señor Pedro se encuentra en el hospital. Está solo y me dijo que usted es su hija. Soy la enfermera que lo recibió. Estuvo bajo los escombros hasta hace un rato. Por fin lograron encontrarlo” .
Junto al mensaje llegó una fotografía en la que se veía a Pedro Rafael acostado sobre una camilla improvisada, con un collarín cervical. Para su hijo, ese momento es un verdadero milagro.

Pedro Rafael fue dado de alta. Por el momento, se queda con su exesposa y su hija, recibiendo cuidados por algunas heridas. Sin embargo, su ropa, sus fotografías, sus libros y el techo que lo protegía quedaron sepultados bajo los escombros.
Por esta razón, su hijo creó una cuenta en la plataforma GoFundMe para recaudar fondos destinados a la recuperación y los gastos médicos de su padre. El dinero recolectado, describió, se destinará a:
📍Tratamiento médico, medicamentos, controles especializados y recuperación.
📍Una vivienda temporal mientras encuentra un lugar seguro donde vivir.
📍Ropa, artículos personales y las necesidades básicas que perdió bajo los escombros.
📍Por último, la reconstrucción de una casa.
El doble terremoto ha dejado más de 3,800 personas muertas, más de 12,400 heridos y numerosos desaparecidos.
Dos semanas después de la tragedia, las morgues continúan colapsadas. Los centros médicos y los hospitales enfrentan serias dificultades, en un país que atraviesa una transición de gobierno.













