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Reciente información. Adelante, adriana.
Hola, muy buenas tardes. Yo los saludo desde el parque enrique olaya herrera, en donde miles de damnificados se refugian por temor a las constantes réplicas que se registran en este rincón de colombia.
Tienen temor de que las estructuras agrietadas por el feroz terremoto terminen colapsando las casas y edificios que no se cayeron cuando se sacudió la tierra. Ahora prometen venirse abajo en cualquier momento.
Vence el miedo a morir aplastados bajo los escombros. Es total.
Por eso muchos prefieren cubrirse con plásticos, dormir a la da miedo. Pero me da más miedo irme para una parte donde estén estable.
En este momento todo el centro está acabado. Pues literal todo, todo.
Pereira casa de laura y de luciana, su hija no quedó nada. Era humilde, no era así.
Grande. Estaba chiquita y se terminó de caer.
Se cayó toda y no quedó nada. Hoy.
En este refugio improvisado, esta pequeña que era la mejor estudiante de su escuela, lo extraña todo. Mi ropa, el televisor, todo, la cocina, todo esto por allá, lo que teníamos adentro, los cajones, la lavadora, todo se perdió.
Que gracias a dios que el señor tuvo misericordia conmigo y no me pasó nada. Pero los sincasa no son solo los niños.
La vivienda de doña clara, de 85 años, también quedó en ruinas. No, no, no, no tengo con qué reconstruirla, que de eso, de ese arriendo era que vivía yo.
A patricia tampoco le quedó opción distinta que refugiarse en el parque. Su vivienda se vino abajo y no sabe nada de su familia.
Yo quiero que mis hijos . .
Donde yo vivía se destruyó todo. Estoy aquí en la calle, no tengo donde vivir.
Vivir en el campamento de emergencia no es fácil. A todos les preocupa la seguridad de los niños.
Incluso hay quienes afirman que se los quieren robar. Hay niños que verdaderamente se han desaparecido y dicen las autoridades que tenemos que tener los niños agarrados, no confiar en nadie.
Nos preocupa que están en un escenario donde hay adulto mayor, adultos, algunas personas en algún estado psicológico o mental o alguna enfermedad. Entonces esa es la protección primaria.
Mientras tanto , ya las secuelas del estrés, el miedo y la ansiedad se sienten por todo el lugar. Los profesionales en salud mental aseguran que para muchos pasarán años antes de poder olvidar este fatídico día.
Estos cuerpos se van a entregar ahora. Por su parte, hoy se anunció que ante la cantidad de cuerpos que han llegado a las morgues del eje cafetero, las funerarias de colombia se han unido para darle sepultura gratuitamente a las víctimas.
El presidente de la república de colombia, abelardo de la espriella, se ha comprometido con los damnificados a presentar a la