¿Podría la temporada de huracanes alterar el Mundial? Lo que advierten expertos a días del inicio del torneo

El Mundial 2026 se jugará en plena temporada de huracanes. Expertos vigilan ciudades como Miami, Houston, Monterrey, Dallas y Atlanta, mientras recuerdan que, aunque se espera una temporada menos activa, una sola tormenta podría alterar vuelos, desplazamientos y operaciones.

Video ¿Podría la temporada de huracanes afectar el Mundial 2026? Esto advierten expertos

A pocos días del inicio del Mundial, la atención de millones de aficionados está puesta en las selecciones, los estadios y las ciudades que albergarán el torneo más importante del fútbol.

Sin embargo, mientras los equipos terminan sus entrenamientos y las delegaciones llegan a Norteamérica, existe un factor que podría alterar la logística del campeonato y que escapa por completo al control de jugadores, entrenadores y organizadores: el clima.

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El Mundial se disputará entre el 11 de junio y el 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, México y Canadá. Será la primera edición con 48 selecciones, la primera organizada por tres países y la más extensa en la historia del torneo, con 104 partidos repartidos en 16 ciudades sede.

Entre ellas figuran algunas ubicadas en regiones que cada año enfrentan el riesgo de tormentas tropicales y huracanes, especialmente en el Golfo de México y la costa sureste de Estados Unidos.

La preocupación no es teórica. Varias de las sedes mundialistas se encuentran dentro de zonas que históricamente han sido impactadas por ciclones tropicales. Miami, donde se encuentra el Hard Rock Stadium; Houston, sede del NRG Stadium; y Monterrey, en México, aparecen entre los puntos bajo observación de los meteorólogos durante las primeras semanas del torneo.

Desde Exeter, Reino Unido, el experto en tormentas tropicales de la Oficina Meteorológica británica, Julian Heming, explicó a AP que los organizadores y los servicios meteorológicos siguen con atención varias ciudades anfitrionas debido a su ubicación geográfica.

“Varias sedes del Mundial se encuentran en la zona afectada por ciclones tropicales durante la temporada, y en particular estamos analizando las sedes de Miami y Houston, en el Golfo de México. También hay algunas sedes tierra adentro que a veces sufren los efectos de los remanentes de los ciclones tropicales una vez que se desplazan tierra adentro. Me refiero a las tres sedes mexicanas y, potencialmente, también a Atlanta y Dallas”, señaló.

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Las declaraciones llegan en un momento en el que miles de aficionados ya están viajando hacia Norteamérica. En el Aeropuerto Schiphol de Ámsterdam se observó esta semana a integrantes de la selección de Países Bajos abordando el vuelo que los trasladaría a Kansas City para iniciar su concentración mundialista. En Monterrey, la selección de Japón también completó sus primeras sesiones de entrenamiento. El movimiento de delegaciones, periodistas y aficionados ya está en marcha.

¿Cómo puede afectar la temporada de huracanes?


La temporada de huracanes del Atlántico comenzó oficialmente el 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre. El Mundial, por tanto, se jugará durante las primeras seis semanas de ese período. La coincidencia en el calendario ha despertado interrogantes sobre posibles retrasos en vuelos, afectaciones a los desplazamientos de los aficionados o incluso modificaciones en los cronogramas de partidos.

Sin embargo, los especialistas consideran que el riesgo existe, pero es menor que el que enfrentaría el torneo si se desarrollara durante los meses de mayor actividad ciclónica.

“Es importante tener en cuenta que el Mundial se celebra en junio y julio, y aunque la temporada de huracanes se extiende nominalmente de junio a noviembre, la mayor actividad se produce entre agosto y octubre. Durante los primeros meses de la temporada pueden darse ciclones tropicales, pero son mucho menos frecuentes y, por lo general, tienden a ser más débiles”, explicó Heming.

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Las imágenes de archivo de huracanes y tormentas tropicales recuerdan por qué el tema preocupa a los organizadores. Calles inundadas en Jamaica, oleajes sobre las costas del Caribe y tormentas entrando por Texas son escenarios recurrentes durante cada temporada ciclónica. Aunque la probabilidad de un impacto directo durante el Mundial es reducida, basta una sola tormenta para alterar operaciones aeroportuarias, sistemas de transporte y actividades masivas.

La experiencia demuestra que incluso sistemas meteorológicos moderados pueden generar consecuencias importantes. Uno de los ejemplos más citados por los expertos ocurrió en junio de 2015, cuando la tormenta tropical Bill tocó tierra en Texas.

Las imágenes registradas en Galveston muestran fuertes lluvias y condiciones adversas en la costa. Aunque Bill no destacó por la intensidad de sus vientos, sí provocó inundaciones significativas.

“Si miramos hacia atrás en la historia, la última vez que tuvimos un fenómeno de El Niño realmente fuerte fue en 2015. Sin embargo, hubo una tormenta tropical a principios de temporada en el Golfo de México llamada Bill, que afectó a Texas. No fue particularmente fuerte en términos de viento, pero sí produjo fuertes lluvias e inundaciones”, recordó Heming.

¿El Niño jugará a favor del Mundial?


Precisamente El Niño aparece como uno de los factores que podría jugar a favor de los organizadores del Mundial. Los pronósticos meteorológicos indican que este fenómeno climático podría desarrollarse durante los próximos meses. Su presencia suele incrementar los vientos en altura sobre el Atlántico, una condición que dificulta la formación y fortalecimiento de ciclones tropicales.

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“El impacto de El Niño en la actividad de los ciclones tropicales del Atlántico consiste, en realidad, en suprimirla. En los pronósticos estacionales recientes sobre la actividad ciclónica tropical en el Atlántico, casi todos sugieren que tendremos una temporada con menor actividad de lo habitual en toda la región y durante todo el período comprendido entre junio y noviembre”, explicó el especialista.

No obstante, el propio meteorólogo advierte que una temporada menos activa no significa ausencia de tormentas.

“Eso no significa que no vayamos a tener tormentas. Basta con una sola tormenta por temporada para tener un impacto en una ubicación específica”, afirmó.

Mientras los meteorólogos vigilan el Atlántico, en Miami el Centro Nacional de Huracanes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, NOAA, se prepara para desempeñar un papel clave durante el campeonato. Desde sus instalaciones se monitorean de forma permanente los sistemas tropicales que puedan desarrollarse en el océano Atlántico, el Caribe y el Golfo de México.

Las pantallas del centro muestran en tiempo real la evolución de cualquier perturbación atmosférica que pueda convertirse en tormenta tropical. Sus boletines, pronósticos y advertencias serán una de las principales herramientas para los organizadores del torneo en caso de que se presente alguna amenaza meteorológica.

En Miami-Dade, uno de los condados que recibirá partidos mundialistas, las autoridades aseguran que la preparación comenzó hace meses. Pete Gomez, director de Gestión de Emergencias de Miami-Dade, explicó a AP que el trabajo se ha enfocado especialmente en informar a los visitantes internacionales sobre las condiciones climáticas que podrían encontrar durante su estancia.

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“La FIFA y el comité organizador han estado difundiendo información, y seguiremos haciéndolo, a todos los visitantes que lleguen al condado de Miami-Dade. Hay mucha gente que viene de otros lugares del mundo y no sabe con qué se va a encontrar. La temperatura sube cuando llegan. Así que sí, nos hemos estado preparando para ello”, señaló.

La preocupación de las autoridades no se limita a los huracanes. El calor y la humedad también aparecen entre los principales retos para los miles de aficionados que llegarán procedentes de Europa, Asia y otras regiones con condiciones climáticas muy distintas.

Los expertos coinciden en que la mejor herramienta para reducir riesgos será la información. Heming sostiene que quienes asistan a los partidos deben mantenerse atentos a los avisos oficiales y a los reportes meteorológicos.

“Si se forman tormentas o existe la posibilidad de que se formen en los próximos días, el Centro Nacional de Huracanes emite una serie de comunicados, tanto gráficos como para redes sociales, y también difunde videos en los principales medios de comunicación de Estados Unidos. Lo fundamental es que quienes viajen estén atentos a los medios de comunicación y a las redes sociales porque, si se forma una tormenta tropical, sin duda se enterarán a través de esos canales y podrán actuar según las recomendaciones de las agencias que emiten las alertas”, explicó.

Mientras las selecciones ultiman detalles en sus bases de entrenamiento, otra cuenta regresiva avanza en paralelo: la de una temporada de huracanes que acaba de comenzar y que será observada día a día por organizadores, autoridades y aficionados durante todo el torneo.

Video ¿Estás preparado para la temporada de huracanes 2026?

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