null: nullpx
América Latina

Leonardo Padura: "¿Cómo se explica que tantos latinos votaran por Trump? Ganó la estupidez"

Aunque procura evitar la controversia en sus comentarios públicos, el escritor cubano Leonardo Padura no ahorró palabras al dar su opinión sobre el presidente de EEUU: "Hay un sector de la sociedad muy extremista y patriotero que tiene un gran poder y Trump está hablando al oído a estas personas", afirmó.
2 Feb 2017 – 5:03 PM EST

CARTAGENA DE INDIAS, Colombia.- Cuando llegaron a Cartagena de Indias, Leonardo Padura y su esposa Lucía fueron al supermercado a comprar conservas y detergente, “como buenos cubanos que somos”. Hay cosas que no cambian, dicen sus personajes, aquellos que decidieron, como él, quedarse en la isla. Otras, mientras unos van y otros vienen, se vuelven irreconocibles. Como que lo paren por la calle para tomarse fotos con él mientras carga las bolsas pesadas de retorno al hotel. “Eso es como un sueño”.

Padura vive en La Habana y, aunque viaja a menudo, nunca quiso abandonar su barrio, sus vecinos y su gente. Así lo retrató su mujer, de apellidos López Coll, en el documental Vivir y escribir en La Habana, que presentó hace unos días en Colombia, en el Hay Festival. Apegado a las calles y a la casa en la que nació, en 1955.

Su obra, policíaca o histórica, destila una melancolía muy relacionada con el exilio. Son reencuentros casuales de amigos que llevan décadas sin verse, de familias que conviven con la ausencia, “un drama de la vida cubana desde el siglo XIX”. Cuando Obama revocó hace unas semanas la política de pies secos, pies mojados, muchos allá se quedaron sorprendidos, incluso se sintieron traicionados por el expresidente estadounidense.

"Pensé que iba a ser (Donald) Trump el que pudiera haber tomado la decisión", comenta.

Padura está cansado, lleva dos horas y media de entrevistas de veinte minutos, pero sigue conversando con ganas. Asegura que no milita ni con el partido ni con la disidencia y, según la época, habla más o menos de política.

Con el régimen cubano mantiene una especie de pacto de no agresión. Ellos no lo persiguen, pero tampoco lo promocionan. Ni siquiera se jactaron de él cuando recibió en 2015 el premio Princesa de Asturias, uno de los mayores galardones de las letras hispánicas.

Él tampoco suele buscar controversia en sus comentarios públicos. Pero con Trump es distinto. El cambio de gobierno le está haciendo hablar más de lo habitual y de frente. Y es él el primero en sacar el tema.


—¿Cómo se explica que haya tantos latinos que votaran por Trump?
—Te lo voy a decir de la única manera que sé decírtelo: la bondad humana es infinita y la estupidez humana es inconmensurable. En este caso, funcionó la estupidez.

El escritor recuerda a un cubano que vivía en Miami, que había salido de Cuba en los 90 y que llamaba “comunista” a Obama.

“Él había vivido en Cuba hasta los 90 y sabía que Obama no era comunista. Él sabía que Obama era negro. Por eso lo odiaba. Pueden aparecer infinitas mezquindades en el comportamiento humano”, reflexiona.

En sus artículos publicados por la prensa internacional, Padura insiste en el totalitarismo de que tienen de trasfondo los discursos del nuevo presidente de Estados Unidos, de la incertidumbre en la que vuelve a estar sumido su país y del estoicismo con el que se ve todo desde ese lado del estrecho de Florida.

"El gobierno cubano lo ha aguantado todo: la caída del muro de Berlín, la desaparición de la Unión Soviética, el embargo... pero el peso ha caído sobre las espaldas de los ciudadanos cubanos. El gobierno de los Estados Unidos está utilizando su política exterior como forma de alterar la política de otros países y eso es real. Seguir sosteniendo el embargo es absurdo porque no ha dado ningún resultado y la gente de Cuba ha empeorado su condición", dice Padura.

— ¿Cómo va a pesar el muro fronterizo sobre América Latina?
— Creo que es un disparate absoluto. Al final, lo que hace Trump es hacerle el juego a los intransigentes. Con eso no va a frenar los grandes males de la migración. No es que un inmigrante gane más o gane menos, sino qué está detrás de todo esto, que pueden ser actitudes violentas como el terrorismo. La sociedad estadounidense se va a volver más violenta seguro. Se han lanzado unas semillas al aire que van a caer en tierra fértil. Hay un sector de la sociedad muy extremista y patriotero que tiene un gran poder y Trump está hablando al oído a estas personas.

El hombre que amaba a los perros, Herejes o las novelas policíacas protagonizadas por el detective Mario Conde pueden leerse en Cuba, publicadas por editoriales locales que difunden pocos miles de ejemplares. Ahora, sin embargo, parte de su obra ha sido adaptada, por él mismo, a la televisión y esa lectura cotidiana de Cuba que hace en sus libros se traslada a la serie de Netflix Cuatro estaciones en La Habana.

Pese a la precariedad del acceso a internet de la isla, esta puede ser, paradójicamente, una manera de llegar a un público más amplio porque los las series, películas y partidos en video circulan de forma ilegal de forma mucho más rápida que los libros.

“Todo se ve (en Cuba) una semana después de que salga en Miami”, asegura, convencido de que lo digital escapa la censura.

Padura agradece a sus lectores su fidelidad y su cariño. No deja un libro sin firmar ni una foto sin sonreír. Una vez un médico le dijo que no había conseguido más que dos de sus novelas. Quince días después, el escritor volvió al hospital con varios ejemplares y se los regaló. “Me produce una satisfacción muy grande... lo más cercano a Dios que hay en la Tierra, no es el Papa. Es un médico”.

RELACIONADOS:América LatinaDonald TrumpCubaLocal

Más contenido de tu interés