Esta semana se cumplieron 24 años del secuestro y asesinato de la estudiante universitaria Shannon Melendi, a manos de Colvin Butch Hinton III en Atlanta, Georgia.
La asesinaron hace 24 años y su cuerpo nunca apareció, ahora su asesino confeso podría salir en libertad
Colvin Hinton fue acusado de secuestrar, violar y asesinar a Shannon Melendi, de 19 años, en 1994. El hombre fue condenado a cadena perpetua, pero podría salir en libertad por un beneficio procesal. La familia de la víctima rechaza esta posibilidad.
Aunque el hombre fue condenado a cadena perpetua, según la ley de Georgia, Hinton es elegible para libertad condicional cada siete años. En 2011 la junta de libertad condicional del estado se negó incluso a concederle una audiencia, pero este año le tocaría a la junta analizar la posibilidade de un 'parole' otra vez, lo que podría dejarlo en libertad el año próximo.
Por eso la familia Melendi está recogiendo firmas para formalizar una petición de negarle una oportunidad de 'parole' al asesino confeso de la joven de 19 años.
En el momento de la muerte de Melendi, Hinton ya había sido condenado por delitos sexuales y acusado de secuestrar y violar a una niña de 14 años en la década de 1980.
Un caso que conmocionó a Florida
Las personas que crecieron o vivieron en el sur de Florida en los años 90 probablemente recuerden los titulares de la historia de Shannon Melendi y cómo sacudió a la comunidad. La joven nacida en Miami era una destacada estudiante cubanoamericana y presidenta de su salón en Southwest Miami High School en Kendall, donde también jugaba al fútbol.
Shannon estudiaba derecho y soñaba con ser juez en la Corte Suprema de EEUU, según dijeron sus familiares.
Melendi había ganado una beca para la Universidad de Emory en Atlanta y estaba trabajando como anotadora durante un juego de softball en un campo suburbano de la ciudad, donde desapareció durante su receso de almuerzo. Hinton fue un árbitro ese día en el juego.
En el momento de su desaparición, hubo conferencias de prensa y vigilias pidiendo la ayuda del público para encontrar a la estudiante universitaria. Sin embargo, su cuerpo nunca fue hallado y sus familiares jamás pudieron realizar un funeral.
En septiembre de 2005, un jurado condenó a Hinton por el asesinato y lo sentenció a cadena perpetua. Un año después, el condenado confesó haber secuestrado, violado y asesinado a Melendi.
La familia Melendi ha utilizado las redes sociales para promocionar la campaña contra la libertad condicional de Hinton. "Por favor no dejen que este asesino salga de la cárcel. Por favor, denle tranquilidad a la familia, a los amigos de Shannon y a mi comunidad, para saber que su asesino permanecerá tras las rejas, donde legítimamente debe estar", dice la carta que difundió su hermana Monique Melendi en su cuenta de Facebook.














