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Arrestos

Un policía roba más de $1 millón en marihuana y dinero fingiendo operativo antinarcóticos en Los Ángeles

Una investigación federal descubrió que un agente del Sheriff del condado de Los Ángeles organizó un falso cateo a un almacén de marihuana por el cual extrajeron ilegalmente varias libras de la hierba y dinero en efectivo. Él y sus cómplices incluso burlaron a policías municipales que llegaron al establecimiento.
10 Nov 2018 – 8:10 PM EST

LOS ÁNGELES, California.- Una camioneta llegó durante la madrugada del 29 de octubre a la bodega de una empresa dedicada a la distribución comercial de marihuana en Los Ángeles. Del vehículo descendieron tres hombres que portaban chalecos antibalas con parches en los que se leía “Sheriff”. Al mando estaba un agente legítimo de esa dependencia, quien afirmó a los vigilantes del negocio que ejecutaban una orden de cateo.

Se trataba de un falso operativo policial que concluyó con el robo de 600 libras de la hierba y 100,000 dólares en efectivo. En total, el trío se hizo de más de un millón de dólares. En ese momento no los descubrieron ni siquiera cuando policías de Los Ángeles llegaron a verificar el “decomiso”.

Este jueves se acabó su suerte: agentes federales pusieron tras las rejas al alguacil corrupto, Marc Antrim, de 41 años, y a sus cómplices Eric Rodríguez, alias ‘Rooster’, de 32 años; y Kevin McBride, de 43.

Al inspeccionar las casas del oficial del Sheriff y de McBride, las autoridades se incautaron de unos 350,000 dólares en efectivo. También descubrieron cerca de dos libras de marihuana envasada para la venta comercial en la vivienda de McBride, así como armas de fuego.

Estos hombres han sido acusados de conspiración para distribuir sustancias controladas y se planeaba su comparecencia la tarde de este viernes en una corte federal en Los Ángeles. Si son declarados culpables enfrentarían una sentencia de hasta 40 años en una prisión federal.


“El agente Antrim supuestamente usó su experiencia en la aplicación de la ley y su acceso a equipos del Sheriff para organizar un robo que generó más de un millón de dólares en marihuana y dinero efectivo”, dijo el fiscal federal Nick Hanna en un comunicado.

“No podemos tolerar este tipo de comportamiento de oficiales juramentados y este caso demuestra nuestro compromiso de abordar rápidamente el comportamiento corrupto de la policía”, agregó.
David J. Downing, agente especial de la Administración para el Control de Drogas (DEA), mencionó sobre este caso que “los narcotraficantes serán responsables, independientemente de su posición en la comunidad”.

Mientras que Paul Delacourt, subdirector en Los Ángeles de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), señaló que las acciones de los acusados “detallan un nivel de corrupción atroz que representaba un riesgo de seguridad para las víctimas y sus colegas policías”.

El falso cateo

Cuando el trío fingió que registraba legítimamente el almacén de marihuana olvidó que sus acciones quedaron grabadas en las cámaras de vigilancia. Tampoco anticiparon que varios días después el abogado de la empresa acudiría con esa evidencia a las oficinas del Sheriff para recuperar la hierba.

De acuerdo con la acusación federal, en esos videos quedó registrado el momento en que el agente y sus cómplices llegaron a la bodega en una camioneta Ford Explorer sin insignias y que estaba asignada a la estación Temple del Sheriff, donde trabaja el oficial Antrim. Los tres hombres portaban chalecos antibalas con parches de la corporación y portaban armas. Por eso no dudaron que eran agentes reales.

Antrim mostró una falsa orden de cateo a tres empleados del establecimiento y los detuvieron en el asiento trasero del vehículo. Poco después otro cómplice llegó conduciendo un camión alquilado y en este colocaron la marihuana robada. También colocaron dos cajas fuertes del negocio. Este hurto comenzó poco después de las 3 am y concluyó cuatro horas después.


Alrededor de las 3:45 am llegaron varios agentes de la Policía de Los Ángeles (LAPD) después de que alguien les llamó para informarles que el Sheriff estaba ejecutando una orden de cateo en la bodega. Los tres hombres corrieron hacia la parte trasera del almacena y tiraron sus chalecos antibalas, mientras el oficial Antrim se presentó ante los uniformados como un agente antinarcóticos en una operación autorizada por el Sheriff.

Para que no dudaran de sus palabras, Antrim le entregó su celular a uno de los policías para comunicarlo con su sargento. Al otro lado del teléfono estaba alguien que fingió ser un oficial del Sheriff. Unos 20 minutos después, los uniformados se retiraron de la escena. Y el robo continuó.

Usando un dispositivo de rastreo instalado en el camión alquilado en el que transportaron la hierba, las autoridades siguieron sus movimientos hasta una casa en Glendora. Cuando los agentes registraron la casa el jueves encontraron cerca de dos libras de marihuana, una pistola Beretta cargada registrada bajo el nombre de Antrim, municiones, y alrededor de 200,000 dólares en efectivo.

Los investigadores descubrieron que el 29 de octubre la estación Temple del Sheriff no realizó ningún registro en un almacén de marihuana de Los Ángeles.

Según las autoridades, Antrim no es un agente antinarcóticos ni detective, y estaba fuera de servicio cuando realizó dicha inspección no autorizada.


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