Tratamientos

Un joven tetrapléjico vuelve a mover los brazos gracias a un tratamiento con células madre

Kristopher Boesen, de 21 años, quedó paralizado y conectado a un respirador artificial tras sufrir un accidente de tráfico.
8 Sep 2016 – 1:44 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Un joven de 21 años que sufrió un grave accidente de tráfico que lo dejó tetrapléjico ha recuperado en tres meses la movilidad en los brazos y en las manos gracias a un tratamiento experimental con células madre realizado en el Centro Médico Keck de la Universidad del Sur de California (USC).

Kristopher Boesen, residente en Bakersfield, se estrelló con su vehículo contra un árbol y un poste del servicio telefónico el 6 de marzo, después de perder el control del automóvil por el agua acumulada en la carretera y, aunque logró salvar la vida, sufrió una lesión severa en la columna vertebral.

Tras evaluar el caso, los doctores indicaron a los padres que su hijo, quien estaba tendido en una cama de hospital conectado a un respirador artificial, tenía muchas probabilidades de quedarse permanentemente paralizado del cuello para abajo.

Boesen, no obstante, calificaba para unos ensayos clínicos con células madres que abrían la posibilidad de un futuro diferente, aunque dado el carácter experimental era imposible predecir el resultado.


Kris Boesen, el joven que recuperó la movilidad tras por un tratamiento experimental

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A principios de abril, el joven fue operado y recibió una inyección de 10 millones de células AST-OPC1 en su columna. Estas células fueron desarrolladas por los laboratorios Asterias Biotherapeutics ubicados en Fremont (California) a partir de células madre embrionarias que se modificaron para convertirse en células tipo OPC, que son las encargadas de velar por el buen funcionamiento del sistema nervioso en el cerebro y la columna.

Dos semanas después de la cirugía, Boesen empezó a mostrar síntomas de mejora y tres meses más tarde era capaz de alimentarse por sí solo, usar su celular, escribir su nombre y manejar una silla de ruedas eléctrica, según comunicó la institución médica.

“Kris ha recuperado su función motora de forma significativa. Para Kris, esto supone la diferencia entre usar tus manos para cepillarte los dientes y manejar una computadora o hacer otras cosas que de otra forma no serías capaz. Así que no se puede subestimar tener este nivel de independencia funcional”, explicó el doctor Charles Liu, director del Centro de Neurorrestauración de USC.


Sin pronóstico para Kris

A pesar del progreso mostrado por el joven, los médicos no quieren predecir cuál será la evolución de sus capacidades motoras. El caso de Boesen es el primer tratamiento de este tipo que ha tenido éxito en California.

“Todo lo que he querido desde el principio es la posibilidad de luchar. Si hay una opción de que vuelva a caminar de nuevo haré todo lo posible para conseguirlo”, aseguró Boesen.
Este tipo de terapia experimental solo es posible en pacientes que acaban de sufrir la lesión cervical y requiere del consentimiento verbal del interesado. Boesen fue retirado de la ventilación artificial en tan solo 5 días, dos semanas antes del procedimiento habitual, para lo que contó con ayuda de los especialistas.

Para calificar para este ensayo clínico las personas tienen que tener entre 18 y 69 años y su condición médica tiene que ser estable para poder someterse al tratamiento, algo que tiene lugar entre 14 y 30 días después del ser víctima del traumatismo.

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