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Arrestos

Se entrega al FBI otro de los miembros de violento grupo supremacista blanco de California

Aaron Eason, de 38 años, era el octavo integrante del 'Rise Above Movement' (RAM) buscado por las autoridades por su participación en eventos políticos y manifestaciones que terminaron en disturbios en California y también Virginia, a donde viajaron específicamente "para atacar a sus opositores" durante la marcha ultranacionalista de Charlottesville que terminó con tres muertos.
29 Oct 2018 – 4:53 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Un miembro del grupo supremacista blanco 'Rise Above Movement' (RAM), buscado por las autoridades por su participación en disturbios provocados en manifestaciones y eventos políticos en California y Virginia (Charlottesville), se entregó este domingo en la sede de Los Ángeles de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), según confirmaron las autoridades.

Aaron Eason, de 38 años y residente del condado de Riverside, era el último integrante del RAM que buscaba la Policía desde la semana pasada tras el arresto del líder y dos miembros más de esta organización que se autodenomina como una fuerza de defensa contra judíos, musulmanes y "migrantes de piel morena" provenientes de Latinoamérica. Estos se reúnen en parques públicos a entrenar combate, boxeo, artes marciales mixtas y otras técnicas de pelea.

La acusación presentada el miércoles anterior en contra de estos cuatro individuos establece que ellos (y otros miembros del grupo que ya están tras las rejas desde principios de mes) viajaron a eventos políticos y manifestaciones para atacar a sus opositores.

Los documentos de corte señalan que estos provocaron enfrentamientos físicos en cuatro eventos: en Huntington Beach, el 25 de marzo de 2017; en Berkeley, el 15 de abril de 2017; en San Bernardino, el 10 de junio de 2017; y en Charlottesville (Virginia), el 11 y 12 de agosto de 2017, en un evento ultranacionalista que terminó con tres muertos.

Eason fue presentado brevemente en una corte federal en la tarde de este lunes, según informó el FBI en su cuenta de Twitter. En esa audiencia se le programó su próxima comparecencia para el viernes.

Estos arrestos son parte de un esfuerzo de las autoridades federales por desmantelar esta organización de supremacistas blancos relacionada con ataques racistas en diferentes eventos en el país. Para esto el FBI se valió de una de sus técnicas usada con pandillas: espiar las redes sociales de los miembros del grupo.

El FBI obtuvo órdenes judiciales a través de un juez federal en Virginia para espiar las cuentas de Facebook y Twitter, así como llamadas telefónicas y mensajes de texto de miembros y líderes de RAM. Varias de sus conversaciones privadas y públicas son ahora parte de la evidencia en manos de los fiscales federales, así como fotos y videos en los que aparecen atacando a sus opositores.

El violento líder del grupo, Robert Rundo, fue puesto bajo custodia el 21 de octubre en el aeropuerto de Los Ángeles después de esconderse en México y Centroamérica durante las últimas semanas. Tres días después, las autoridades también arrestaron en el área de Los Ángeles a otros dos integrantes del RAM: Robert Boman, de 25 años y residente de Torrance; y Tyler Laube, de 22 y de Redondo Beach.

Rundo, residente de Huntington Beach, apareció en una corte federal en el centro de Los ángeles el miércoles pasado y un juez ordenó que permaneciera preso sin derecho a fianza, al igual que les sucedió a Boman y Laube.

Los otros acusados que continúan en prisión desde principio de mes son Benjamin Daley, de 25 años; Thomas Walter Gillen, de 34; Michael Paul Miselis, de 29; y Cole Evan White, de 24. Estos hombres, también residentes de California, son acusados de haber viajado a Virginia con el propósito de provocar disturbios y atacar a manifestantes.

"Los miemrbos del RAM atacaron violentamente a sus opositores en cada evento", señala los documentos de corte de ambas acusaciones.

Si son encontrados culpables de conspiración y cargos por provocar estos disturbios, cada acusado enfrenta una sentencia máxima de 10 años en prisión federal, de acuerdo con la Fiscalía.

"Todos los estadounidenses tienen derecho de organizarse pacíficamente, marchar y protestar en apoyo de sus creencias, pero nadie tiene derecho de atacar violentamente a sus oponentes políticos", dijo el fiscal federal Nick Hanna en un comunicado.

"Las acusaciones describen un esfuerzo orquestado para sofocar la libertad de expresión cuando los miembros de esta conspiración viajaron a múltiples lugares para atacar a aquellos que tienen puntos de vista diferentes", señaló Hanna. "Este caso demuestra nuestro compromiso de preservar y proteger las libertades garantizadas por la Constitución".


En fotos: Así fue el violento atropello durante una marcha de supremacistas blancos en Charlottesville

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