Ante la guerra que se libra en Medio Oriente debido a la ofensiva desatada por Estados Unidos e Israel contra Irán, van algunas claves para entender cómo funciona la república islámica, desde su liderazgo religioso a su polémica policía moral.
Claves para entender Irán: religión, poder político y la estricta policía de la moral
Irán es el principal país chiita del mundo y entre el 90% y el 95% de sus musulmanes pertenecen a esta rama, que además es la religión oficial del Estado.
El estado teocrático
Irán es una teocracia islámica de Medio Oriente que limita con Afganistán, Armenia, Azerbaiyán, Irak, Pakistán, Turquía y Turkmenistán. Hogar de más de 90 millones de personas. Se encuentra a lo largo del borde norte del Golfo Pérsico y el estratégico Estrecho de Ormuz.
Se conoce oficialmente como la República Islámica de Irán. Se compone por una población predominantemente chiita con minorías cristianas, judías, sunitas y zoroastrianas.
La revolución de 1979 fue un movimiento sociopolítico que resultó en la renuncia y el exilio de Mohammad Reza Shah Pahlavi en 1979. Se creó la República Islámica de Irán, y la república fue fuertemente influenciada por el conservador Consejo de Guardianes Iraníes y el consejo teológico de los ayatolás.
Después de su revolución el país ha sido gobernado por una teocracia chiita con un líder supremo al mando que tiene la última palabra en todos los asuntos de estado. Aunque celebra elecciones para presidente y parlamento, los candidatos y las leyes propuestas deben ser aprobadas por un Consejo de Guardianes de 12 miembros de clérigos y juristas.
El idioma oficial de Irán es el farsi, también conocido como persa. Sus grupos étnicos incluyen farses, árabes, azeríes, baluchis, kurdos, lur, turcos y turcomanos.
Una de las principales formas en que la teocracia puede reprimir las manifestaciones es a través del Basij, el brazo armado totalmente voluntario de la Guardia Revolucionaria.
Su posición geográfica estratégica sirve de enlace entre Asia Oriental y Occidental, además de conectar el subcontinente indio con Asia Central. El petróleo tiene un peso fundamental en la economía iraní y en la organización de su vida social, de manera directa e indirecta.
La forma de gobierno
En Irán, la máxima autoridad es el líder supremo, quien controla las fuerzas armadas y tiene la última palabra en las principales decisiones del Estado. Este cargo es elegido por la Asamblea de Expertos de Irán, un órgano integrado por 88 clérigos elegidos por voto popular para periodos de ocho años, aunque sus candidaturas deben ser previamente aprobadas por el Consejo de Guardianes de Irán.
Alí Jamenei, quien era el líder supremo hasta ser asesinado en la operación "Furia Épica" de Estados Unidos e Israel el pasado 22 de febrero, fue designado en 1989 por la Asamblea de Expertos tras la muerte de Ruhollah Jomeini, líder de la Revolución Islámica de Irán. Antes de asumir ese cargo, Jamenei fue presidente de Irán entre 1981 y 1989.
El país es gobernado según los dictados del chiismo, de acuerdo a la interpretación de los principales clérigos del país, especialmente del líder supremo.
Chiitas y sunitas
Irán es el principal país chiita del mundo y entre el 90% y el 95% de sus musulmanes pertenecen a esta rama, que además es la religión oficial del Estado.
Los sunitas y chiitas son las dos principales ramas del islam y su división surgió tras la muerte del profeta Mahoma en 632 d.C., por una disputa sobre quién debía sucederlo. Los sunitas defendían que el líder debía ser elegido por la comunidad y apoyaron a Abu Bakr, mientras que los chiitas sostenían que el liderazgo debía permanecer en la familia del profeta y respaldaron a Alí, su primo y yerno.
Con el tiempo, la diferencia también se reflejó en la organización religiosa: los sunitas ven a sus líderes como guías sin carácter divino, mientras que los chiitas consideran que los imanes poseen autoridad espiritual especial.
Los persas son el grupo mayoritario en el país, las tribus y minorías representan cerca de un tercio de la población. Estas comunidades mantienen lenguas, vestimentas y tradiciones milenarias, muchas de ellas ligadas al nomadismo y la trashumancia. Los azeríes (azerbaiyanos) son la minoría étnica más grande del país, con alrededor del 16% al 24% de la población, y viven principalmente en el noroeste. Los kurdos representan cerca del 10% de la población y se concentran en las regiones montañosas del oeste.
La Guardia Revolucionaria
La Guardia Revolucionaria es una organización paramilitar formada tras la Revolución Islámica de Irán de 1979 para defender a su gobierno, supervisado por el clero. Esta fuerza responde únicamente al líder supremo de Irán, opera con independencia del ejército regular y posee amplios intereses económicos en todo el país. Entre sus ramas se incluyen la Fuerza Quds (o Fuerza de Jerusalén), la milicia voluntaria Basij y la fuerza de misiles balísticos del país.
Operaba en paralelo a las fuerzas armadas regulares iraníes, ganando prominencia y poder durante la larga y devastadora guerra con Irak en la década de 1980. Aunque se enfrentó a una posible disolución después de la guerra, Alí Jamenei le otorgó poderes para expandirse hacia la empresa privada, lo que permitió que la fuerza prosperara. La Guardia dirige una enorme empresa de construcción llamada Khatam al-Anbia y tiene empresas que también construyen carreteras, controlan puertos, gestionan redes de telecomunicaciones e incluso ofrecen cirugía ocular con láser.
En enero, la Unión Europea clasificó a la Guardia como organización terrorista debido a la sangrienta represión de las protestas en Teherán .
Abbas Araghchi, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, ha sugerido que las unidades militares de su país están actuando independientemente de cualquier control del gobierno central después de haber sido presionado sobre los ataques a las naciones árabes del Golfo que han servido como intermediarios para Teherán en el pasado.
Controla el vasto arsenal de misiles balísticos y gran parte de su arsenal de drones portadores de bombas. Opera sus propios servicios de inteligencia y ha estado detrás de una serie de arrestos y condenas de ciudadanos con doble nacionalidad y con vínculos occidentales por cargos de espionaje en audiencias a puertas cerradas. Las naciones occidentales y otros describieron a Irán como un país que utiliza a esos prisioneros como moneda de cambio en las negociaciones, particularmente sobre su programa nuclear.
La Fuerza Quds expedicionaria de la Guardia fue clave en la creación de lo que Irán describe como su "Eje de Resistencia" contra Israel y Estados Unidos. Respaldó al expresidente sirio Bashar al-Assad, al grupo militante Hezbolá del Líbano, a los rebeldes hutíes de Yemen y a otros grupos de la región, y adquirió mayor poder tras la invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003.
La policía moral
La Gasht-e Ershad, conocida como policía de la moral, es una unidad de seguridad creada tras la Revolución Islámica de Irán para vigilar el cumplimiento de la interpretación estatal de la ley islámica en el espacio público. Su función principal es supervisar el comportamiento cotidiano, especialmente que las mujeres usen el hiyab y ropa considerada adecuada, además de vigilar otras conductas como el consumo de alcohol, peinados considerados " occidentales" en hombres o reuniones públicas entre hombres y mujeres que no sean familiares.
La actuación de esta policía generó un fuerte escándalo a finales de 2022, cuando la joven kurda iraní de 22 años Mahsa Amini murió bajo custodia tras ser detenida por llevar supuestamente el hiyab de forma "incorrecta". Su muerte el 16 de septiembre de 2022 desató las protestas "Mujer, Vida, Libertad", que se extendieron por decenas de ciudades con manifestaciones contra la obligatoriedad del velo y las restricciones políticas. Las autoridades respondieron con detenciones masivas, uso de fuerza letal y procesos judiciales contra manifestantes.
Ante estos hechos, e l Consejo de Derechos Humanos de la ONU encargó el 24 de noviembre de 2022 a la Misión Internacional Independiente de Investigación sobre la República Islámica de Irán investigar las presuntas violaciones de derechos humanos relacionadas con esas protestas. Posteriormente, desde abril de 2024, el Estado intensificó la vigilancia y los procesos contra mujeres que desafían el uso obligatorio del hiyab mediante el llamado "Plan Noor".
Los recursos petroleros
Irán posee una de las mayores reservas energéticas del mundo. Cuenta con la tercera mayor reserva de petróleo crudo si se excluyen las arenas bituminosas de Canadá, o la cuarta si se incluyen, con entre 208,600 y 209,000 millones de barriles probados. Estas reservas representan alrededor del 12% del total mundial y cerca del 24% de las del Medio Oriente.
El país es además el cuarto mayor productor dentro de la OPEP y el noveno a nivel global, y cerca del 90% de sus exportaciones petroleras se dirigen a China, en gran parte mediante canales que evaden las sanciones occidentales. Además, Irán posee la segunda mayor reserva de gas natural del mundo, solo por detrás de Rusia.
El armamento nuclear
La preocupación internacional por el programa nuclear de Irán aumentó en 2011 y 2012, tras la puesta en marcha de la central Bushehr Nuclear Power Plant el 12 de septiembre de 2011. En noviembre de ese año, el Organismo Internacional de Energía Atómica acusó a Irán de realizar investigación nuclear clandestina. Ante el impacto de sanciones económicas, Irán inició negociaciones con China, Francia, Alemania, Rusia, Reino Unido y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo sobre su programa nuclear.
En julio de 2015, el país firmó el Plan de Acción Integral Conjunto con esas potencias y la Unión Europea, comprometiéndose a limitar su programa nuclear —incluida la reducción de reservas de uranio enriquecido y del número de centrifugadoras— a cambio del levantamiento de sanciones. En enero de 2016, Naciones Unidas, la Unión Europea y Estados Unidos levantaron las sanciones tras verificar el cumplimiento iraní, aunque el embargo de armas se mantuvo.
Posteriormente, Irán realizó pruebas de misiles balísticos el 29 de enero de 2017 y de misiles tierra-aire y navales el 8 y 9 de marzo, mientras la Resolución 2231 del Consejo de Seguridad de la ONU instaba al país a evitar actividades relacionadas con misiles con capacidad nuclear durante ocho años. Irán sostuvo que su programa de misiles tiene fines defensivos y que no forma parte del acuerdo nuclear.
Luego de los ataques de este 2026, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, así como el primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, acusaron que Teherán desarrollaba armas nucleares por lo que era necesario atacar antes de que el país avanzara en producir más de esos recursos. Netanyahu dijo que Irán era equivalente a 50 Koreas del Norte.
La ley y las ejecuciones
En Irán, el sistema legal combina ley estatal con la ley islámica (sharía) y está basado en el Código Penal Islámico establecido tras la Revolución Islámica de Irán. Los tribunales incluyen cortes ordinarias y tribunales revolucionarios, que juzgan delitos políticos o contra la seguridad del Estado.
La pena de muerte está contemplada para delitos como asesinato, tráfico de drogas, violación o cargos políticos como “enemistad contra Dios”. En casos de homicidio se aplica el principio de qisas, que permite a la familia de la víctima exigir la ejecución o aceptar una compensación económica.
Irán figura entre los países con mayor número de ejecuciones anuales en el mundo.
La moneda
El sistema monetario de Irán opera bajo una dualidad: mientras el rial (IRR) es la moneda oficial en bancos y contratos, el tomán es la unidad que rige la vida diaria, funcionando como una simplificación matemática donde 1 tomán equivale a 10 riales.
Esta división se ha agudizado debido a la inflación que ha llevado el tipo de cambio en el mercado libre a superar los 1.6 millones de riales por dólar estadounidense, una cifra que contrasta drásticamente con la tasa oficial del gobierno de 42,000 riales, hoy inaccesible para el ciudadano común.
En la práctica, esto significa que por un billete de 100 dólares, un iraní recibe fardos que suman más de 166 millones de riales (o 16.6 millones de tomanes), obligando al Banco Central a emitir cheques de alta denominación para evitar que las transacciones básicas requieran maletas de efectivo.







