Un grupo de 41 senadores demócratas envió una carta a la saliente secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Kristi Noem, para que reduzca las demoras en el proceso de renovación de la Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA) y con ello se elimine el riesgo de detenciones y deportaciones.
Senadores exigen al gobierno que reduzca demoras en renovaciones de DACA: los retrasos puede ponerlos en riesgo de deportación
Los senadores llamaron la atención de la secretaria Kristi Noem, quien dejará el cargo a finales de marzo, sobre el mayor riesgo de detención y deportación que enfrentan los beneficiarios de DACA cuando sus solicitudes de renovación no se procesan antes de que expiren sus amparos.
Firmada entre oros por los senadores Alex Padilla (California, miembro de mayor rango del Subcomité de Inmigración del Comité Judicial del Senado), Adam Schiff (California), Catherine Cortez Masto (Nevada) y Dick Durbin (Illinois, líder adjunto de la bancada demócrata en el Senado) y Dick Durbin (demócrata por Illinois), la misiva pide tanto a Noem como al director de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de inmigración (USCIS), Joseph Edlow, “que reduzcan las graves demoras” en el procesamiento de solicitudes de renovación del amparo y autorizaciones de empleo.
DACA fue creado en 2012 por el entonces presidente Barack Obama en respuesta a la inacción del Congreso en el debate y aprobación de una reforma migratoria. El programa otorga amparo de deportación y un permiso de trabajo a indocumentados que entraron al país siendo niños. En un inicio estaba dirigido a proteger a 1.2 millones de indocumentados, pero en la actualidad protege a poco más de 500,000.
Los senadores también llamaron la atención de Noem sobre el mayor riesgo de detención y deportación que enfrentan los beneficiarios de DACA cuando sus solicitudes de renovación no se procesan antes de que expire su estatus. “En todo el país, los beneficiarios de DACA informan de importantes demoras en el procesamiento de sus solicitudes de renovación. Muchos solicitantes que presentaron sus renovaciones a tiempo y de acuerdo con las directrices de la agencia están experimentando períodos de adjudicación prolongados que se extienden más allá de su período actual de acción diferida y autorización de empleo”, se lee en la misiva.
Los legisladores agregan que “les instamos a que tomen todas las medidas a su alcance para procesar las solicitudes de renovación de manera oportuna y proteger a los beneficiarios de DACA que dependen de este programa y que tanto contribuyen a este país”. Y puntualizan que el programa “ha brindado a cientos de miles de jóvenes indocumentados la oportunidad de acceder a la educación superior y a carreras profesionales significativas, sin tener que abandonar el único hogar que han conocido”, en referencia a los Estados Unidos.
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Daños irreparables
El grupo de senadores explicó en la carta que las demoras en los tiempos de procesamiento de las renovaciones de DACA “están aumentando la inestabilidad e incertidumbre que ya enfrentan los beneficiarios del programa”. Y detallaron que estas demoras “pueden tener consecuencias graves”, entre ellas incluso la amenaza de la deportación.
“Cuando las renovaciones no se procesan antes de su vencimiento, los beneficiarios pierden la autorización de empleo y, en muchos casos, sus trabajos. Los empleadores experimentan interrupciones en la fuerza laboral, incluso en sectores como la salud y la educación, así como en las pequeñas empresas. Cientos de miles de niños ciudadanos estadounidenses tienen un padre o madre con DACA, y, cuando su autorización de trabajo caduca debido a la lentitud en las renovaciones, las familias sufren una mayor inestabilidad financiera”, describe el documento.
La carta también menciona que los senadores “han recibido ejemplos de personas cuyos DACA han caducado debido a retrasos en las renovaciones, casos detectados por ICE”, aumentando las probabilidades de que el titular sea detenido y colocado en un proceso de expulsión del país.
“Un beneficiario de DACA cuyo único cambio de circunstancias es una solicitud de renovación pendiente no debería correr el riesgo de que su vida se vea sumida en el caos debido a una aplicación indiscriminada de las leyes de inmigración”, puntualizan.
Los senadores también señalaron que USCIS tampoco ha proporcionado información clara sobre las políticas o los procedimientos que podrían estar agravando este problema. “Por ejemplo, al ayudar a nuestros electores a abordar las demoras en la renovación de DACA, a algunos empleados se les ha informado que las solicitudes para acelerar las renovaciones solo se considerarán para los beneficiarios que trabajan en el sector de la salud”. Y que, si bien los trabajadores de la salud de DACA son esenciales para el funcionamiento de nuestras comunidades locales, “se les está privando de ello”.
Abogados están inquietos por las demoras. “Se están tardando más de lo normal en procesar una renovación de amparo y de permiso de trabajo”, dice José Guerrero, quien ejerce en Miami, Florida. “Lamentablemente USCIS tiene demoras en todos los programas y es muy difícil poder acelerar los procesos”.
Guerrero dijo además que en el caso de un dreamer con DACA que tenga una orden de deportación final, el quedarse sin amparo debido a los retrasos queda expuesto a ser detenido y expulsado del país “porque se queda sin amparo de deportación”.
USCIS demora entre 7 y 14 meses en algunos casos la renovación de los amparos del programa y las autorizaciones de empleo, mucho más del tiempo promedio que era de entre 3 y 4 meses. La agencia recomienda solicitar las renovaciones entre 150-120 días antes de que venzan los documentos.
“Los beneficiarios de DACA aportan miles de millones de dólares anualmente a la economía nacional y desempeñan funciones vitales en nuestras comunidades”, escribieron los senadores. “Las demoras administrativas en las renovaciones de DACA socavan no solo la estabilidad individual, sino también la resiliencia económica en un sentido más amplio”, concluyeron.
Una copia de la misiva fue enviada al senador Markwayne Mullin (republicano por Oklahoma), nominado por el presidente Trump para reemplazar a la secretaria Noem. Mullin deberá ser confirmado por el Senado para asumir la dirección del DHS, que Noem dejará el 31 de marzo.








