Nueva York puso en marcha este martes una ley que limita la cooperación entre las policías locales y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas ( ICE) en asuntos migratorios civiles, una medida que la gobernadora Kathy Hochul presentó como un intento de impedir que las fuerzas locales sean utilizadas para ampliar las deportaciones impulsadas por la administración de Donald Trump.
Nueva York prohíbe que la policía local colabore con ICE en casos migratorios civiles
La nueva ley busca mantener a la policía local enfocada en combatir delitos, mientras limita su participación en operativos migratorios civiles de ICE.
La nueva legislación, denominada “Policía local, crímenes locales”, establece que los departamentos de policía del estado no deberán participar en acciones federales relacionadas exclusivamente con la aplicación de las leyes migratorias civiles.
Hochul defendió la medida al señalar que la función de los policías locales debe concentrarse en atender delitos dentro de sus comunidades y no en colaborar con operativos migratorios.
La gobernadora cuestionó que los agentes puedan ser enviados a lugares como escuelas, iglesias o establecimientos comerciales para apoyar las políticas migratorias de la administración Trump.
“Queremos que nuestros policías estén libres para responder a casos en los que una persona rompe la ley”, sostuvo Hochul, al criticar que las fuerzas locales puedan terminar ayudando a funcionarios federales a cumplir sus objetivos de deportación.
Policías advierten sobre el impacto en la confianza de los inmigrantesUno de los argumentos centrales de los defensores de la nueva ley es que involucrar a la policía local en labores migratorias podría hacer que algunas personas tengan miedo de acudir a las autoridades cuando sean víctimas o testigos de un delito.
Brendan Cox, jefe de Policía de Albany, aseguró que la relación entre los agentes y las comunidades depende en buena medida de la confianza.
“Cuando se rompe la confianza y los residentes temen llamar a la policía, las víctimas se callan, los testigos no hablan... todos estamos menos seguros”, afirmó.
Cox dijo que desde que comenzó su carrera policial en 1994, el departamento de Albany nunca se había dedicado a hacer cumplir leyes migratorias civiles.
Otros jefes policiales también han cuestionado la necesidad de ampliar acuerdos de cooperación con ICE, conocidos como 287(g), particularmente en momentos en que varias localidades han registrado descensos en los índices de criminalidad.
La ley enfrenta resistencia en algunos condados
Hochul aseguró que la legislación ya ha prevalecido frente a impugnaciones judiciales y señaló que 60 de los 62 condados de Nueva York ya cumplen en la práctica con sus disposiciones.
Sin embargo, la medida enfrenta resistencia en algunas partes del estado.
Uno de los principales casos es el condado de Nassau, donde su líder político, Bruce Blakeman, se ha opuesto a la legislación. Blakeman, republicano y aliado de Trump, busca además competir contra Hochul por la gubernatura en las próximas elecciones.
La disputa coloca a Nueva York en el centro de uno de los principales choques entre las autoridades estatales y la administración Trump: hasta dónde debe llegar la cooperación de la policía local con el gobierno federal en materia migratoria.
Mientras Washington busca ampliar sus esfuerzos de deportación, Nueva York sostiene que sus policías deben concentrarse en investigar delitos y mantener la seguridad de las comunidades, independientemente del estatus migratorio de las personas.







