Héctor, un odontólogo venezolano residente de una de las ciudades del interior de Venezuela, se sorprendió cuando vio cómo empleados del negocio donde suele comprar junto a su esposa cambiaban las etiquetas con precios de todos los productos.
Precios en Venezuela no esperan a EEUU: “Es una locura, todo aumenta hasta en dólares”
El enorme encarecimiento de los precios en Venezuela no parece haberse frenado con la entrada del año nuevo ni con los anuncios de acuerdos económicos entre Estados Unidos y el nuevo gobierno de Venezuela, que ahora lidera la exvicepresidenta Delcy Rodríguez.

Medicinas, comida, artículos de limpieza, todo tenía un nuevo costo días después de que una nueva presidente interina asumiera el gobierno nacional tras el arresto de Nicolás Maduro durante una incursión armada de Estados Unidos en Caracas.
“Es una locura, todos los precios aumentan hasta en dólares", expresó el joven, que suele cobrar sus servicios en bolívares a la tasa oficial del Banco Central. Ocurre que, en los últimos días, la brecha entre esa tasa y la del mercado negro es abismal.
Un dólar costaba este jueves 325 bolívares ante los ojos del gobierno, mientras una unidad de la moneda estadounidense ronda entre los 750 y 800 bolívares, es decir, más del doble. Así, quien cambie dólares en tasa negra se beneficia en negocios que venden sus productos a tasa oficial, como el comercio visitado por Héctor.
“Hay productos con sobreprecio, así estén reflejados en dólares”, lamenta. Ese pandemónium económico ya estaba en marcha en Venezuela mucho antes de que cayeran las bombas estadounidenses en Caracas, la madrugada del sábado, según economistas y consumidores en ciudades como la capital y Maracaibo.
Sin embargo, el fenómeno no parece haberse frenado con la entrada del año nuevo ni con los anuncios de acuerdos económicos entre Estados Unidos y el nuevo gobierno de Venezuela, que ahora preside la exvicepresidenta Delcy Rodríguez.
Entre las decisiones anunciadas, Estados Unidos gerenciará la venta de entre 30 millones y 50 millones de barriles de crudo venezolano y prevé usar el dinero ganado para exportar al país suramericano comida, medicinas y artículos varios, como lo necesario para la reconstrucción del sistema eléctrico nacional.
Según Trump, ese tutelaje económico podría durar años. Los barcos petroleros destinos a esa transacción aún navegan hacia Venezuela, según reportes de prensa.
Los precios atravesaron el techo
Entretanto, en los comercios del país la actualización de precios es poco más que un “desastre” en los primeros días de enero, contó a Univision el gerente de uno de ellos.
“Un pollo entero ahora lo vendemos en 5 dólares por kilo, cuando hace días estaba aproximadamente en 2,5 dólares”, precisó. “La carne está en 22 dólares y costaba unos 14 dólares. Los productos básicos subieron, pero no mucho”, añadió.
La noche del miércoles, varios negocios de comida rápida en la ciudad de Maracaibo, a unos 700 kilómetros de Caracas, comenzaron a cobrar “a tasa euro”, ligeramente más alta que la del dólar estadounidense, tratando de no perder tanto dinero debido a la brecha.
Un mal cálculo puede quebrarlos, comentó uno de sus administradores.
Autoridades locales, como el gobernador de Zulia, el oficialista Luis Caldera, advierten que meterán lupa a los precios en establecimientos comerciales.
José Guerra, economista y diputado electo de la oposición venezolana en 2015, advirtió que el ritmo de devaluación del bolívar ha sido “muy agresivo” en los días posteriores a la ofensiva militar de Estados Unidos en la capital del país.
“Ayer se devaluó en 3% el Bolívar y hoy 1,1%”, dijo a Univision. Entonces, alertó sobre uno de los escenarios más temidos por economistas, autoridades y ciudadanos.
“De seguir el curso actual, la economía va a entrar en hiperinflación”, advirtió.
La brecha cambiaria actual es de alrededor de 120%, según Guerra.
Un alivio, pero urgente
El gobierno norteamericano indicó este miércoles que los fondos provenientes de la venta del crudo en cuestión serán “reembolsados para el beneficio de los pueblos de Estados Unidos y Venezuela a discreción” de la Casa Blanca.
Según el Departamento de Energía, esas ventas comenzaría “inmediatamente con la venta anticipada” de los millones de barriles de crudo venezolano y continuarán operaciones similares “de manera indefinida”.
El negocio petrolero venezolano ha sido una montaña rusa en la última década: de aportar más de 90% de las divisas y tener una producción superior a los 3 millones de barriles, a principios de siglo, la actividad petrolera ronda cifras de 1,1 millón de barriles por día en promedio a finales de 2025, según reportes oficiales.
Este jueves, la presidenta interina de Venezuela aseguró que el país volvía “al trabajo” tras lo ocurrido el sábado. Un reportaje del diario The Washington Post advirtió que la economía venezolana está “al borde del colapso” por el bloqueo norteamericano.
Guerra, por su parte, opinó que la pronta concreción de los acuerdos económicos entre el presidente Donald Trump y la sucesora de Nicolás Maduro podría representar una inyección de dólares a la economía venezolana que sería beneficiosa.
“Si esa plata entra al sistema financiero en forma de dólares, puede aliviar la tensión del mercado cambiario y hacer que la tasa de devaluación disminuya y se estabilice, y que se aplaque la inflación” de precios finales de bienes, productos y servicios, dijo.
No se trata de un escenario seguro, ni rápido, remarcó. “Habría que verlo”.
Precios y ofertas en dólares
Un comprador en Venezuela, de 38 años, que prefirió no compartir su identidad por miedo, llamó al nuevo gobierno a sincerar la tasa oficial según el precio real del mercado cambiario. Quizás no ajustarla del todo, pero sí acercarlas, propuso.
Y hasta se preguntó atrevidamente por qué Rodríguez no “dolariza por completo”.
No pocos comercios en Venezuela comenzaron a lanzar ofertas a sus clientes el año pasado, muchos meses antes del conflicto armado del sábado pasado.
Si se cancela con dólares en efectivo o transferencias entre bancos en Estados Unidos, el consumidor promedio puede pagar entre
50 y 80% menos que el precio expresado en dólares pero a tasa oficial en bolívares.
Así, un kilo de carne que cuesta 18 dólares a tasa del Banco Central de Venezuela puede transarse con un precio de 10 o 11 dólares si se paga en divisas.
En las comunidades empobrecidas, ese truco comercial no funciona.
Carmela, una trabajadora doméstica residente del oeste de Maracaibo, suele recargar la bombona de gas de su cocina por 400 bolívares, poco más de un dólar.
Es el precio oficial, pero el problema se presenta cuando no hay recargas cerca de su casa. En ese caso, debe carrear varias cuadras con su bombona para quedar a merced de los precios especulativos de economistas informales.
“Te la ‘venden’ o recargan a 17 dólares”, dijo, colando el término que parece estar de moda entre los venezolanos y comerciantes para definir la economía: “es una locura”.
Mientras, la página oficial del Banco Central de Venezuela abre con una nota firmada en octubre, cuando Rodríguez era vicepresidenta y ministra de petróleo, 3 meses antes de los ataques de fuerzas militares extranjeras, según la cual “la economía avanza” y el producto interno bruto aumentó 8 puntos en el tercer trimestre.
Ese optimismo se evapora en mercados, comercios y negocios.
“Estamos viviendo una aniquilación del bolívar”, dijo creer Néstor, padre de dos niños y comerciante independiente, quien dijo no haber notado un incremento de precios cuando hizo “compras nerviosas” justo después de los ataques del sábado.
En su caso, aprovechó para vender dólares en el mercado negro para pagar mensualidades del colegio de sus muchachos y unos medicamentos, que costaban 240 dólares en tasa BCV, pero que terminó pagando en realidad en sólo $94.
Su moneda tiene los días contados, insistió el hombre, de 40 años.
“Si no nos dolarizamos, nadie va a tener capacidad económica para nada”.
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