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Desapariciones

"Me hace mucha falta": migrante busca a su hermana desaparecida hace casi 30 años en México

El guatemalteco Encarnación Cifuentes ha buscado desde 1990 a Consuelo, a quien le perdió la pista cuando ella hizo una escala en la Ciudad de México en su camino hacia Los Ángeles. Su caso es uno de los miles de centroamericanos que cada año son reportados en México como desaparecidos.
27 Jul 2018 – 9:39 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- En 1990, Encarnación Cifuentes, entonces un joven militar que combatía en la guerra civil de Guatemala, recibió una visita inesperada, la de su hermana menor Consuelo, de 18 años. Le extrañó que subiera a verlo hasta la cima de una montaña en la que se montó un cuartel del Ejército.

"Verla fue una alegría y una tristeza a la vez . Nos abrazamos. Me dijo que se iba a Estados Unidos y que la iba a recibir mi cuñado en Los Ángeles", contó a Univision Noticias Encarnación, ahora un jardinero de 50 años que vive en el Valle de San Fernando, en el norte de Los Ángeles.

Antes de partir hacia el norte, la joven le hizo una promesa: "'Chon', cuando salgas de aquí (del cuartel militar) yo te voy a ayudar desde allá (EEUU)". Esa fue la última vez que Encarnación vio a su familiar, quien emigró desde la Ciudad de Guatemala, donde se dedicaba a limpiar casas.

La mujer llamó por teléfono a sus parientes en California al llegar a la Ciudad de México y cuando colgó jamás volvieron a saber de ella. Encarnación asegura que la comunicación se perdió porque cambiaron el número telefónico en la vivienda de Los Ángeles donde la estaban esperando y no sabía el domicilio.

"Al llegar al DF (Distrito Federal) hizo la última llamada. Le contestó mi cuñado en Los Ángeles. Ella le dijo que ya venía para acá y que no le fuera a quedar mal. En ese tiempo no había celulares y el dueño del apartamento cambió el número de teléfono sin avisarle a mi cuñado y ahí se cortó la comunicación", lamenta Encarnación.

Consuelo no solo venía buscando un mejor futuro en EEUU, sino para alejarse de un hermano mayor que la reprendió a golpes al enterarse que ella se cayó de una motocicleta.

Unos años después de que le perdieron el rastro a 'Chela', como le decían de cariño, Encarnación emigró a Los Ángeles. Aquí formó una familia y ahora es padre de cinco hijos, de entre 13 y 22 años. Los últimos 27 años los ha pasado mortificado, pensando en qué le pasó a su hermana menor.

"Es bastante duro no saber de ella, me hace mucha falta", dijo entre lágrimas. "Quizás se dedicó a su nueva familia y se olvidó del pasado", reflexiona.

La familia de 'Chela' cree que llegó sin contratiempos a EEUU y que hizo su vida sin saber de los suyos en Coatepeque, su comunidad natal. Jamás envió una carta, la única vía de comunicación en ese entonces. Ahora ya tienen teléfono en Guatemala, pero esta mujer que tendría 45 o 46 años desconoce el número. Tal vez desconoce las bondades de Facebook y no ha tratado de localizar a su familia a través de esa red social.

De la Guerra Sucia a Ayotzinapa

Quizás ese panorama optimista es lo que ocurrió y Consuelo está bien. Aunque existe la posibilidad de que ella se haya quedado en México, un país en el que cada año se reportan miles de desapariciones, una cifra que se ha recrudecido en forma alarmante desde 2010.

Los casos emblemáticos de esta crisis son la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa en 2014 y la masacre de 72 migrantes en San Fernando, en el estado de Tamaulipas, en 2010.

"En México, la cuestión de la desaparición forzada ha ocurrido desde la Guerra Sucia entre los años 70 y 80 y ha aumentado dramáticamente en años recientes desde el comienzo de la guerra contra el narcotráfico emprendida por el presidente (Felipe) Calderón en 2006", advierte el Movimiento Migrante Mesoamericano, que cada año coordina una caravana de madres centroamericanas que recorre México para averiguar el paradero de hijos, hermanos y familiares no localizados.

Citando un reporte de la ONU, la organización alerta que hay más de 32,000 personas con paradero desconocido en el vecino país, aunque señala que ese número podría ser más elevado.

"La ONU ha declarado que los migrantes son especialmente susceptibles de experimentar desaparición forzada debido a su exposición a situaciones de inseguridad y violencia, ambientes de impunidad, múltiples formas de discriminación, la militarización de fronteras y la falta de estadísticas confiables sobre migrantes desaparecidos", menciona el grupo.

El caso Ayotzinapa, una de las mayores crisis que enfrentó la saliente administración de Enrique Peña Nieto, representa además "la colusión de las autoridades con el crimen organizado en las violaciones graves de derechos humanos", reclama el Movimiento Migrante Mesoamericano.

¿Dónde está Consuelo?

Con una sonrisa tímida y un vestido azul, Consuelo posó frente a una cámara. Tenía unos 15 años. A su espalda hay un mural con el dibujo de un quetzal. El retrato se tomó en un parque de Guatemala. Es una de dos imágenes que su hermano atesora y muestra para que el público le ayude a encontrarla.

"Ella es bien bromista y platicadora", dice Encarnación y la describe como una mujer de una estatura de 1.5 metros (4' 9"), cabello negro y liso, ojos negros y que se le forman hoyitos en las mejillas al reírse. Cree que quizás tiene cicatrices en la rodilla de aquella caída de la moto en 1990.

Consuelo estudió hasta el tercer grado y siendo adolescente se fue del pueblo donde nació, Coatepeque, a la capital de Guatemala, buscando ayudar a su familia. Ahí trabajó limpiando casas. Es la menor de ocho hermanos, de los cuales dos ya han fallecido y tres viven en California.

El anhelo de esta familia es que 'Chela' vea una vez más a su madre, Celestina Estrada, de 82 años. El padre murió cuando ellos eran niños.

"Mi madre pregunta por ella. Llora. Dice: ‘puede ser que ya no exista’. Yo le digo: ‘No, mama, yo tengo esperanza de que ella está bien’", dice Encarnación.

Este hombre pide que se publique una foto suya con uniforme militar que le tomaron poco después de la visita de su hermana en 1990. De esta manera trata de que su ella, si lee esta nota, lo identifique y no tenga duda de que la están buscando.

Una de las hijas de Encarnación soñó a principios de este año que una publicación en internet ayudaba a localizar a su tía Consuelo y que el encuentro ocurría en un edificio de dos niveles y con un gran lote de estacionamiento. "En el sueño le dijeron ‘ahí vive tu tía’", dice su madre, Crescencia Villatoro.

También Encarnación soñó que encontraba a 'Chela', pero no pudo verla. "De la alegría desperté", contó.

Si usted tiene información sobre la guatemalteca Consuelo Cifuentes, puede llamarle a su hermano Encarnación al teléfono (818)660-7834 o comuníquese al número (310) 348-3545.

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