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Muertes

"Lo encerraban y no le dejaban usar el baño", dice la tía de niño hispano que murió por una caída "sospechosa"

Anthony perdió la vida este jueves en un hospital horas después de que sufrió una lesión grave. Las autoridades investigan las circunstancias en torno a su muerte y han tomado la custodia de siete menores que vivían en el mismo apartamento que el niño de 10 años.
22 Jun 2018 – 6:09 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El caso de Anthony Ávalos, un niño hispano de 10 años que falleció este jueves en un hospital tras sufrir una lesión por una caída en su casa en Los Ángeles, ha vuelto a poner la lupa sobre la agencia que se encarga de proteger a los menores. Los detectives han catalogado su muerte de "sospechosa" y un familiar del pequeño dice que había denunciado que el niño era abusado por su madre y el novio de esta.

Agentes del Sheriff del condado de Los Ángeles (LASD) acudieron a un apartamento ubicado en la cuadra 1100 de East Avenue K en la ciudad de Lancaster, en el norte del condado, poco antes del mediodía del miércoles, respondiendo a "una llamada de rescate médico de un niño de 10 años que no estaba respirando", indica el comunicado oficial.

"Al llegar, la víctima fue encontrada inconsciente en el apartamento de su familia", según el Sheriff. "Se informó que la víctima sufrió heridas por una caída", agrega. Fue la madre del menor, cuyo nombre no ha sido revelado, quien llamó al servicio 911 para reportar el incidente.

El niño fue transportado a un hospital, donde falleció alrededor de las 6:30 am del jueves. La oficina forense aún no ha determinado la causa de su muerte y el caso es ahora investigado por la División de Homicidios del Sheriff angelino.

El Sheriff y el Departamento de Servicios para Niños y Familias del condado (DCFS) ya habían acudido al apartamento de Anthony en al menos una ocasión por acusaciones de abuso infantil, según un vocero del LASD. Pero en ese entonces al parecer no encontraron evidencias suficientes para tomar alguna acción.

Tras la muerte del niño, el condado tomó la custodia de siete menores que también vivían en la misma vivienda. Sus edades van de los 11 meses a los 12 años. "Han sido retirados del hogar a la espera de más investigaciones", indicó el Sheriff.

Bobby Cagle, director del Departamento de Servicios para Niños y Familias, aseguró que harán lo posible para llegar al fondo de este incidente. "Nuestra prioridad es la seguridad de los menores del condado y nos duele cada vez que nos enteramos de la muerte de un niño. También tratamos de comprender cómo ocurren esas tragedias y trabajamos duro para descubrir cómo se pudo haber evitado", dijo.

"Pero, desafortunadamente, a veces se nos recuerda que las personas son capaces de lo impensable", agregó el funcionario.

"Siempre defendió a su madre"

María Barrón, tía de Anthony, dijo en una entrevista con el canal CBS2 que el niño sufrió una fractura de cráneo, pero que su madre reportó que había sido un accidente. "¿Cómo es que un niño se cae y pasa esto?" expresó enojada.

También mencionó que reportó a las autoridades del condado y a la administración de la escuela que su sobrino era víctima de abuso por parte de su madre y del novio de esta. Pero esa denuncia, según ella, se tomó a la ligera y como resultado todo terminó en la tragedia ocurrida este jueves.

"Él nos dijo que ellos lo encerraban y no le permitían usar el baño", contó Barrón a la misma estación. "Anthony merece justicia y el resto de mis sobrinos no deben regresar con ella", reclamó la tía.

Danielle Thompson, una empleada de la escuela a la que iba Anthony, comentó a la prensa que el niño nunca reportó nada sospechoso en su hogar. "Nunca confesó nada de ese tipo y si se le mencionó a él, siempre defendió a su madre; la amaba", afirmó.

La maestra del menor, Harmony Bell, lo recordó como uno de sus mejores alumnos. "Cada vez que necesitaba ayuda, Anthony siempre estaba allí, siempre me traía golosinas de la cafetería", contó.

El jueves por la noche, unas 50 personas participaron en una vigilia en el complejo de apartamentos donde vivía el niño. Ahí colocaron veladoras, un oso de peluche y globos de helio. "Hasta la próxima" y "Sigue sonriendo en el cielo", se leía sobre algunas veladoras.

Esta tragedia sacude una vez más al DCFS por la muerte de al menos dos menores, cuyas familias habían sido investigadas por acusaciones de abuso infantil.

En 2013, Gabriel Fernández, de 8 años y residente de Palmdale, también en el norte del condado, murió a manos de su madre y su padrastro después de ser torturado durante meses. Los trabajadores sociales jamás notaron que el niño sufrió numerosas lesiones, incluyendo una fractura de cráneo, 12 costillas rotas y quemaduras. Tampoco detectaron que lo obligaban a comer heces de gato, ni que dormía atado y amordazado dentro de un pequeño armario.

Un juez impuso el 7 de junio un castigo ejemplar a los verdugos de Gabrielito. El padrastro del menor, Isauro Aguirre, fue condenado a pena de muerte y su madre, Pearl Fernández, a cadena perpetua.

A pesar de las acusaciones de abuso y negligencia, otro menor, Yonatan Daniel Aguilar, de 11 años, fue encontrado muerto, maltratado y desnutrido en un armario de su casa en Echo Park. El cuerpo de este niño autista estaba pálido, rígido y en posición fetal. Su complexión era esquelética.

Crimen de Gabrielito: la historia de una tortura infantil que terminó en tragedia (fotos)

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