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Inmigrantes indocumentados

La familia Sánchez se prepara para la deportación: un hijo se iría con ellos a México y tres hijas se quedarían en California

Vencido el plazo para su retorno voluntario a México, un matrimonio de indocumentados sigue luchando para evitar que les separen de sus hijas en Oakland, California. La intervención de la senadora Dianne Feinstein había logrado aplazar la orden de deportación, pero el plazo ya venció.
16 Ago 2017 – 3:37 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Tras los Castillo, García, Trujillo, Ramírez... ahora llegó el turno a los Sánchez para definir qué hacer con sus hijos para enfrentar su orden de deportación.

Las autoridades migratorias dieron el 23 de mayo un plazo de tres meses al matrimonio formado por Eusebio Sánchez y María Mendoza, en Oakland, California, para organizar su salida voluntaria a México, luego que un tribunal federal rechazó su solicitud de asilo. Ese plazo para esa autodeportación se cumplió este martes, aunque su expulsión se pospuso tras recibir el respaldo de sindicalistas, activistas y políticos. Sin embargo, la amenaza de la separación de sus hijos sigue ahí.

Ella es enfermera y él trabaja como chófer. Si les deportan después de 23 años en Estados Unidos, ya han pensado que vaya con ellos a México su hijo de 12 años y dejar atrás a sus tres hijas, de 16, 21 y 23 años, dos de la cuales estudian en la Universidad de California en Santa Cruz.

La pareja ingresó ilegalmente a este país a principios de 1990. Una década después solicitó asilo político, pero tras múltiples apelaciones y permisos de estadía temporal, su petición finalmente fue negada y les extendieron órdenes de deportación.

Sin perder las esperanzas de legalizarse, Mendoza obtuvo un título de enfermera y logró ejercer su profesión en el hospital Highland, gracias a una legislación estatal (SB 1159) que entrega licencias de trabajo a los indocumentados. Su esposo, en tanto, recibió una licencia comercial de manejo. Ninguno tiene antecedentes penales.

Este lunes, a pocas horas de que se cumpliera el plazo para su autodeportación, decenas de empleados del hospital Highland, donde trabaja Mendoza, salieron a protestar por el retorno a México de su compañera. Portaban carteles en los cuales se leían las frases "Bienvenidos los inmigrantes y refugiados" y "No tenemos nada que perder que nuestras cadenas".

En esa manifestación, ella fue descrita como una empleada "estelar", "sensible" y "elogiada por sus pacientes".

"María trabaja con muchos pacientes aquí, especialmente los pacientes de oncología, los que tienen cáncer, y lo que he visto es que ella tiene compasión hacia estos pacientes. Sigue viviendo a trabajar cada día y a darle apoyo a los pacientes, aunque ella está pasando por esta situación muy difícil", dijo a Univision 14 la enfermera Delvecchio Finley.

ICE: No tienen base para quedarse

La intervención de la senadora federal Dianne Feinstein había logrado aplazar la orden de deportación y ahora la legisladora planea presentar una iniciativa que ayude a que este matrimonio obtenga la residencia permanente.

Desde que las autoridades migratorias fijaron su plazo de salida, Mendoza y su esposo trabajaron lo más posible para dejarles un ahorro a sus tres hijas. Si ellos se van a México, su hija mayor, Vianney, de 23 años y beneficiaria del programa Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA), tomaría las riendas de la casa y se volvería la tutora legal de su hermana menor, Elizabeth, de 16 años y alumna de secundaria.

En tanto, la otra hija, Melin, de 21 años, se dedicaría a concluir su último año en UC Santa Cruz.

El Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) indicó que el caso de esta familia ya ha sido revisado durante 15 años y agotó todas sus opciones. "Los tribunales han sostenido sistemáticamente que ninguna de estas personas tiene una base legal para permanecer en Estados Unidos", dijo su vocera Virginia Kice.

Durante la administración de Trump, más de 57,000 inmigrantes han sido deportados, esto es casi 31% más en comparación con el mismo período de 2016, según cifras de ICE.

La posible salida de este matrimonio ocurre durante un cambio de política que pide a los agentes de ICE que detengan a cualquier indocumentado que encuentren mientras estén en servicio.

"Esta administración está comprometida con el estado de derecho y en hacer cumplir las leyes establecidas por el Congreso”, dijo Kice. “Cuando no cumplimos con esas leyes, ¿qué mensaje estamos enviando a las millones de personas que respetan ese proceso y que ahora están esperando fuera de Estados Unidos para obtener visas que les permitan ingresar legalmente al país?", agregó.

En fotos: el paso a paso de una detención de ICE en el estado con más indocumentados de EEUU

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