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Muertes

Investigan si niño de 10 años murió por maltrato, y no una caída, tras decir que era gay

Los investigadores analizan si la homofobia tuvo algo qué ver con la muerte del pequeño Anthony Ávalos. Su madre reportó que el pequeño resultó lesionado tras caerse, pero las autoridades del condado de Los Ángeles han encontrado más de una docena de denuncias de abuso hacia el menor desde 2013.
26 Jun 2018 – 7:38 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.– Mientras las autoridades continúan investigando la muerte sospechosa de Anthony Ávalos, de 10 años, funcionarios del condado de Los Ángeles han dado a conocer que en semanas recientes el niño reveló a sus familiares que era gay, un factor ahora considerado en la investigación del caso. Los detectives analizan si la homofobia jugó algún papel en su muerte.

Anthony fue encontrado gravemente lesionado en su casa el pasado miércoles, con heridas severas en su cabeza y quemaduras de cigarrillo por todo su cuerpo, según un reporte de la agencia local CNS. El pequeño murió la mañana siguiente en el hospital.

Su madre, Heather Barrón, llamó a la Policía con el pretexto de que su hijo había sufrido una caída y no estaba respondiendo. Pero a medida que avanza la investigación, se han conocido múltiples denuncias de abuso infantil en su contra, incluidas las de su hermana María Barrón, quien asegura que desde 2015 había alertado a las autoridades del maltrato que era víctima su sobrino por parte de su propia madre y el novio de esta.

Brandon Nichols, subdirector del Departamento de Servicios para Niños y Familias del condado de Los Ángeles (DCFS, por sus siglas en inglés), reveló en una entrevista este lunes que a Anthony "dijo que le gustaban los niños", pero no proporcionó más detalles como a quién o cuándo lo dijo, de acuerdo con el diario Los Angeles Times .

La tía del menor señaló que Anthony debió haber requerido de mucha valentía para anunciar que era gay en su casa. Ella asegura que el novio de su hermana, Kareem Leiva, les dejaba lesiones y moretones a sus sobrinos, además los encerraba en espacios pequeños donde tenían que orinar y defecar en el piso.

El Sheriff angelino y el DCFS ya habían acudido al apartamento de Anthony en al menos una ocasión por acusaciones de abuso infantil, según un vocero. Pero en ese entonces, al parecer, no encontraron evidencias suficientes para actuar.

Tras la muerte del niño, las autoridades tomaron la custodia de siete menores que también vivían en la misma vivienda. Sus edades van de los 11 meses a los 12 años. "Han sido retirados del hogar a la espera de más investigaciones", indicó el Sheriff.

Hasta el momento no se han presentado cargos en contra de la madre de los niños o su novio, quien según documentos de corte fue sentenciado en 2010 por un caso de violencia doméstica.

Golpeados y abusados sexualmente

Funcionarios escolares, una profesora, un consejero, miembros de la familia y otras personas llamaron a la Policía o a la línea de reportes de abuso infantil al menos 16 veces desde 2013 para denunciar que Anthony era víctima de maltrato en su casa, de acuerdo a documentos del condado obtenidos por el Times.

Esas llamadas reportaron que tanto el niño de 10 años como sus hermanos eran sexualmente abusados en su casa de Lancaster, al norte de Los Ángeles, les negaban comida y agua, eran golpeados, eran colgados de cabeza desde una escalera, forzados a permanecer agachados por horas, encerrados en espacios reducidos sin acceso al baño, obligados a pelear entre ellos y a comer de la basura.

"Le fallamos a Anthony"

La supervisora del condado Kathryn Barger calificó la muerte de Anthony como un "asesinato sin sentido" y aseguró que pedirá que se revisen todos los contactos que tuvieron las autoridades con la familia del menor para encontrar una respuesta a por qué este no había sido retirado de la custodia de sus padres si había numerosas denuncias de abuso.

"El condado está sufriendo el asesinato sin sentido de un niño inocente, presuntamente a manos de alguien dentro de su casa, mientras agentes del orden, trabajadores sociales y otros funcionarios habían interactuado con esa familia", dijo Barger.

Otra supervisora, Janice Hahn, expresó también con pesar: "Le fallamos a Anthony. Espero encontrar las respuestas en los próximos días para saber qué fue lo que salió mal".

La Oficina de Protección Infantil revisará detalladamente dónde estuvo la falla, pues nuevamente el Departamento de Servicios para Niños y Familias está en el ojo del huracán por una muerte de un menor que se presume pudo haberse evitado por las recurrentes denuncias existentes.

Esta dependencia se creó precisamente tras uno de los casos que más indignación causó en la comunidad: la muerte de Gabriel Fernández, el niño de 8 años que fue torturado hasta la muerte por su madre y el novio de esta en 2013, a pesar de múltiples reportes de abuso al DCFS.

Los trabajadores sociales jamás notaron que el niño sufrió numerosas lesiones, incluyendo una fractura de cráneo, 12 costillas rotas y quemaduras. Tampoco detectaron que lo obligaban a comer heces de gato, ni que dormía atado y amordazado dentro de un pequeño armario.

Un juez impuso el 7 de junio un castigo ejemplar a los verdugos de Gabrielito. El padrastro del menor, Isauro Aguirre, fue condenado a pena de muerte y su madre, Pearl Fernández, a cadena perpetua.

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