Asesinatos

El fallecimiento de Melvin, los narcos y el final de El Rodeo de Pico Rivera

Un tribunal de apelaciones concluyó que la muerte de un empleado de estacionamiento de El Rodeo Nightclub fue de manera deliberada, un caso que derivó en el declive del popular salón de baile.
26 May 2016 – 12:24 AM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El concierto del cantante Remmy Valenzuela recién había terminado en el club nocturno El Rodeo de Pico Rivera cuando ocurrió un asesinato que a la postre se convertiría en el declive del popular salón de baile.

Era la madrugada del domingo 22 de septiembre de 2013 en el estacionamiento de El Rodeo Nightclub cuando Melvin Cortez, encargado de estacionar los vehículos de los clientes, se preparaba para entregar las llaves de los últimos asistentes a la velada, pero en lugar de la acostumbrada propina recibió un balazo en el pecho.

El asesinato de Cortez, un “valet parking” que tenía 37 años de edad y dos hijos, fue la gota que derramó el vaso para que el popular salón de bailes y de conciertos de música regional mexicana fuera puesto en la mira de las autoridades, y su definitivo cierre.

La Agencia Federal Antidrogas (DEA) descubriría más tarde los vínculos con un cártel de las drogas cuando su propietario, Édgar Fragoso, fue arrestado en enero de 2015 por blanquear dinero del narcotráfico.

Este miércoles un tribunal de apelaciones confirmó que la muerte del empleado de estacionamiento estuvo a cargo de Sebastián Zazueta, quien ahora tiene 23 años de edad y se encuentra preso luego de ser encontrado culpable de homicidio en primer grado.

El tribunal confirmó que Zazueta actuó de manera premeditada en el asesinato de Cortez así como en el intento de homicidio de un guardia de seguridad que sobrevivió a heridas de bala en estómago, brazo y rodilla, identificado como Ángel Guillén.

Esa noche del concierto de Remmy Valenzuela en El Rodeo Nightclub, señala la investigación, Zazueta y su hermano discutieron con guardias de seguridad y fueron echados del lugar, pero volvieron a entrar pagando de nuevo sus entradas.

Casi al finalizar el concierto, Zazueta se encontraba orinando en el estacionamiento cuando un guardia lo divisó con su lámpara y fue echado de nuevo del lugar junto con las dos mujeres que lo acompañaban.

Zazueta se dirigió a su vehículo por una pistola que tenía guardada y regresó a la entrada del establecimiento para disparar en contra de Cortez y Guillén.

Un año y cuatro meses después de ese asesinato, El Rodeo de Pico Rivera, un centro nocturno que en varias ocasiones se vio envuelto en actos violentos, cerró sus puertas de manera definitiva.

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