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Abuso Infantil

Deportan al padre de Antony, el niño hallado encadenado, golpeado y desnutrido en México

Pascual Castro, padre del menor de 5 años, ha sido deportado en por lo menos nueve ocasiones desde 2007, según confirmó ICE. El Consulado de México en San Diego indicó que continúa el plan de reunificación del padre con el niño y que se explora la opción de pedir una Visa U para que regrese a EEUU.
2 Ago 2017 – 3:26 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- El padre de Antony, el niño de 5 años que fue encontrado encadenado y con signos de maltrato en la casa de sus familiares en México en junio, fue deportado este martes al ejecutarse una orden de expulsión de 2007, según confirmó la Oficina de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a Univision Noticias.

Pascual Castro, padre del menor, esperaba reunirse con su hijo en Escondido, en el condado de San Diego, pero ese plan se derrumbó cuando las autoridades migratorias detuvieron y trasladaron al mexicano a la ciudad de Tijuana. Ya lo habían deportado en por lo menos nueve ocasiones desde 2007, por lo cual estaba en la lista de "criminales extranjeros" de ICE, indicó la agencia.

"Él (Castro) fue detenido en Escondido durante la mañana del martes en un operativo de ICE. Antes de la deportación de ayer (martes) la base de datos del Departamento de Seguridad Nacional indica que el señor Pascual había sido repatriado a México en al menos nueve ocasiones desde 2007, siendo la más reciente en 2013", dijo a Univision Noticias, Lauren Mack, vocera de ICE en San Diego.

El Consulado de México en San Diego asegura que trató de impedir que Castro fuese expulsado del país para no entorpecer la reunificación con su hijo Antony, pero luego se enteró de que el hombre no les había informado con precisión sobre la orden de deportación que pesaba en su contra.

"Se trató de detener la expulsión y fue cuando se supo que tenía una deportación vigente", dijo Víctor Corso, cónsul de protección, quien explicó que Castro no había cometido ningún delito, pero lo detuvieron las autoridades migratorias en 2007 y lo arrestaron en más de cinco ocasiones cuando intentó reingresar ilegalmente a Estados Unidos.


En cuanto llegó, ya en territorio mexicano, Castro se registró en un programa de salud del gobierno, pero no aceptó apoyo para trasladarse a su natal Estado de México. El hombre se quedó en Tijuana para realizar algunos trámites personales, entre estos entregar las llaves de su casa en Escondido, de acuerdo con el consulado.

Corso dijo que el trámite de reunificación entre Castro y Antony "sigue en curso" y recalcó que ahora Castro deberá hacer ese proceso directamente con el gobierno de la Ciudad de México, que tiene la custodia de Antony.

Los abogados contratados por el gobierno mexicano para defender a este inmigrante exploran la opción de regularizar su situación migratoria desde México. Una opción es solicitar la Visa U, argumentando que sus hijos y él fueron víctimas de un crimen, por el abuso de fármacos por parte de la madre, Dawn Sanders, lo que -de hecho- la llevó a perder la custodia de Antony y de su hermano menor, de 3 años.

"El hermano de Antony nació intoxicado porque ella consumió metanfetamina en el embarazo", indicó el cónsul, quien señaló que el menor "está bien" y que vive con sus abuelos paternos.

Castro y Sanders están separados y solo el mexicano tiene la custodia legal de Antony, quien vivía con su abuela en México, pero posteriormente se fue con sus tíos. Allí fue hallado el 27 de junio en condiciones lamentables: tenía signos de haber recibido golpes, estaba desnutrido y con cinta adhesiva en la boca.


El horror en una casa mexicana

El pequeño, quien tiene doble ciudadanía, se encuentra en un albergue del Servicio Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) en la Ciudad de México, tras ser revisado en un hospital, porque le encontraron varios problemas de salud, entre ellos una pancreatitis generada por las pésimas condiciones en las que sus familiares lo tenían viviendo.

El rescate de este niño generó indignación. Entre los detalles que han salido a la luz destaca que el pequeño tenía una herida en el área genital provocada aparentemente por un golpe. Asimismo, se le encontraron al menos cinco laceraciones fuertes en cabeza, brazos, pies y boca.

Los tíos de Antony, una mujer y un hombre de 32 y 33 años, fueron quienes presuntamente lo encadenaron y maltrataron.

Los padres del pequeño desconocían, según afirmaron, la situación en la que vivía su hijo, quien fue enviado desde San Diego a México después de su separación. "Quiero hablar con él", dijo el mes pasado su madre entre sollozos al ver las imágenes de cómo estaba su hijo.

"Devastados. No lo podía creer", reconoció por su parte Castro. "¿Por qué hay personas que hacen ese daño y más a un niño?".

El cónsul Corso dijo que ahora "lo más realista" es que Antony se encuentre con su padre en México. Él cree que su situación quizás se habría complicado si hubiese sido trasladado a San Diego, temiendo que su madre peleara su custodia reclamando negligencia del padre al haberlo dejado en México.

"Había la posibilidad de que el niño cayera nuevamente en el sistema de protección del menor (en San Diego)", señaló el diplomático.

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