Custodia de menores

Cientos de niños se escapan a diario de los hogares de crianza de Los Ángeles

La mitad de esos adolescentes se van a las casas de sus familiares y amigos, o deciden vivir en las calles e incluso irse a otro país.
24 Ago 2016 – 1:06 PM EDT

LOS ÁNGELES, California.- Leslie creció en el seno de una familia desestructurada, sufrió abusos y sus padres terminaron por perder la custodia. En 2015 comenzó a vivir con una familia de acogida en la ciudad de Rosemead, un hogar de crianza del que decidió escapar el pasado 16 de agosto.

La adolescente de 16 años estuvo desaparecida siete días hasta que el lunes un equipo especial de trabajadores sociales del Departamento de Menores y Servicios de Familias (DCFS) de Los Ángeles -organismo que se encarga de supervisar el programa de menores bajo la tutela del condado-, logró localizarla sana y salva.

El caso de Leslie es uno de los alrededor de 350 que a diario se repiten en el populoso condado angelino donde 18,000 niños viven con padres sustitutos, según datos oficiales de DCFS. Los fugados son apenas un 2% del total, pero la cifra resulta significativa tratándose de menores vulnerables.

“Se supone que el Gobierno me la quitó porque cree que yo ‘no la puedo cuidar’, pero se les fue a ellos. ¿Dónde está el cuidado? Lo único que me dicen es ‘no te preocupes, vamos a esperar a que regrese’”, expresó angustiada a Univision Noticias la madre de la joven, Andrea, una inmigrante mexicana residente en Whittier que trabaja limpiando casas.

La mujer contó que a principios de agosto su hija escapó de la misma casa grupal en Rosemead por una noche. Los hogares de crianza son elegidos por DCFS tras un proceso de selección que requiere a los padres temporales que ofrezcan un entorno estable y seguro a los menores.

DCFS no comentó específicamente sobre este caso, explicando que obedecía una política interna, pero afirmó que sus contratistas tienen personal capacitado para ayudar a menores que pretenden huir. El condado toma la tutela de un hijo cuando sus padres incurrieron en maltrato físico, agresión sexual, abuso emocional, explotación o negligencia.

“Cuando un joven amenaza con escapar, el personal entrenado conversa con los jóvenes y trata de convencerlos de que es más seguro permanecer en la casa grupal”, indicó su vocero Armand Montiel. “Por lo general esto es eficaz”, subrayó.

El reto más grande, sin embargo, es que solo el poder del convencimiento detenga a chicos que han padecido de abusos y negligencia, o que han crecido con familias disfuncionales.

"Muchos son víctimas de crímenes"

Cada día, reporta el DCFS, no se logra desalentar a centenares de niños que deciden irse de los hogares de crianza y sus períodos de ausencia van desde un par de horas hasta varios meses. Algunos, menciona la dependencia, se van a otros estados o incluso al extranjero, quedando expuestos a peligros.

“Si están fuera por más de dos semanas son más propensos a ser víctimas de crímenes”, indicó Eric Ball, encargado de la unidad de Localización de Menores que Escaparon de DCFS, que cada mes recibe de 30 a 60 casos nuevos.

“Muchos son víctimas de crímenes, de tráfico de personas, por eso entre más rápido los localicemos más rápido logramos estabilizarlos”, dijo el funcionario.

El equipo liderado por Ball trata de encontrar a esos chicos a través de sus familiares y amigos, y luego su tarea es convencerlos de que vuelvan al resguardo del organismo por su seguridad.

La mitad de esos adolescentes se van a las casas de sus padres, aunque también llegan con familiares y amigos, o deciden vivir en las calles.

Alrededor de mil menores, de los cuales la gran mayoría son adolescentes, están en casas grupales contratadas por el DCFS. En 2015, era hispano el 60% de los 34,881 niños que terminaron bajo la protección del condado.

El polémico caso de 'Gabrielito'

DCFS ha sido objeto de polémica por la muerte en 2013 del niño Gabriel Fernández, quien a pesar de estar bajo la supervisión del organismo fue golpeado hasta morir por su madre y su novio en mayo de 2013.


Como resultado, se estableció una comisión especial para velar por el bienestar de los niños, se fijaron reformas para tener una mejor cooperación entre agencias del condado y se formó la Oficina de Protección Infantil.

En abril pasado se ejerció acción penal en contra de dos extrabajadores sociales y dos antiguos supervisores que estaban a cargo de ver por la seguridad de Gabriel, cuya necropsia reveló una fractura de cráneo, varias costillas rotas y quemaduras en distintas partes de su cuerpo.

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