"Toda la vista se me borró": alguacil recuerda la emboscada que dejó en estado crítico a dos oficiales en Compton

Una emboscada en una estación del metro de Compton dejó a dos agentes del alguacil en estado crítico en el 2020. Claudia Apolinar, quien estaba dentro de la patrulla, recuerda los momentos de terror que vivieron.

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Oswaldo Borraez
Video Alguacil del condado de Los Ángeles recuerda cómo fue baleada junto a su compañero y cómo logró sobrevivir

LOS ÁNGELES, California.- Por primera vez y en exclusiva Claudia Apolinar, una agente del Alguacil del condado de Los Ángeles (LASD), decidió hablar con Univision 34 Los Ángeles y recordar los detalles de la emboscada en la ciudad de Compton que vivió junto a su compañero de patrulla.

“No más recuerdo escuchar los cuatro a cinco balazos y toda la vista se me borró”, recuerda Claudia Apolinar, alguacil del condado de Los Ángeles.

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Claudia Apolinar, de 31 años, estaba junto a su compañero Emanuel Pérez-Pérez, de 24 años, dentro de una patrulla al frente a la estación del metro de Willowbrook Avenue y Oak Stree el 12 de septiembre del 2020, cuando un hombre armado con una pistola se les acercó y sin ningún motivo decidió intentar asesinarlos.

“Yo nunca vi la pistola. Nunca vi la pistola, nunca lo vi a él, nada”, dijo Claudia del momento de la emboscada. “Empecé a sentir aquí la cara caliente y los brazos calientes. Entonces dije me pegaron”, recordó Claudia.

Nosotros reportamos sobre la emboscada a ambos oficiales y el tiroteo, las conferencias de prensa y la búsqueda masiva por el sospechoso armado.

Claudia había recibido un balazo en el rostro que le atravesó la quijada, otro disparo la impactó en ambos brazos. Por su parte, su compañero Emanuel Pérez-Pérez sufrió otras heridas. “No más recuerdo que me dice ‘Apolinar me pegaron, me pegaron en la cabeza’ y ya volteo, lo veo y veo toda su cara llena de sangre”, dijo la agente.

Claudia, quien está casada y es madre de familia, solo pensó en sacar fuerzas y mantener la calma en medio del caos, “yo tengo un niño de 6 años que está en la casa y todavía me necesita y dije ahora no me voy a morir”, recuerda.

Botón de pánico durante la emboscada


Los alguaciles tienen en su sistema de radio un botón de pánico que alerta otras unidades en caso de emergencia y solo tiene que ser oprimido para dar la ubicación exacta de donde proviene la llamada.

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“Si me acuerdo de haber ido a tratar de apachurrarlo”, dijo Claudia quien inicialmente intentó hablar en el radio. En ese momento se dio cuenta de que la bala que impactó su rostro le había causado daño severo, pues al intentar hablar no se le entendía lo que transmitía. Ella intentaba decir "Compton PAX 998", el cual es el código alertando que hay alguaciles heridos.

Pero en ese momento “mi lengua estaba todavía pegada, pero estaba casi colgando no era por mucho”, dice Claudia.

Emanuel Pérez-Pérez su compañero sangraba profusamente después de recibir el balazo en su frente. Claudia dijo que estaba desorientado y también sangraba de uno de sus brazos y trataba de aplicarse “un torniquete en el brazo porque le habían pegado en el brazo pero no sabía dónde exactamente le habían dado”.

Una experiencia de terror


Tras haber sido impactados los oficiales del LASD salieron de la patrulla y trataron de encontrar resguardo de alguna manera mientras trataba de pe.

Claudia que tenía solo un año de haberse graduado, aunque estaba herida y sangrando ayudó a su compañero. Su entrenamiento en la academia le había demostrado cómo atender heridas de bala.

El sospechoso después de atacarlos desapareció entre un grupo de 20 personas que estaban al frente de los oficiales.

“Yo no sabía a donde se había ido el sospechoso, nunca lo vi de donde vino, para dónde corrió nada. ¡Yo no lo vi!”

En tres minutos llegaron patrullas del alguacil, ambos fueron abordados en esas unidades y trasladados bajo escolta al centro de trauma Saint Francis en la ciudad de Lynwood.

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De los balazos que recibió Claudia recuerda que “uno en la cara que entró por el cachete derecho atrasito de los dientes no me tumbó ningún diente, pero si me cortó la lengua por la mitad y salió por el lado izquierdo en el hueso de acá y salió completamente destrozando el hueso”.

Claudia estuvo hospitalizada 9 días. No podía comer o beber, tenía que ser alimentada por un tubo, hasta ahora aún no ha recobrado la sensibilidad en los nervios de su lengua y tampoco tiene sensación en la parte inferior de su quijada. Sus brazos también tienen daños en sus nervios que requieren terapia.

De su compañero asegura que “a él le pegaron una vez en la cabeza entró entre la piel y el cráneo, como unas tres cuatro pulgadas, salió y le pegó una en brazo acá arriba, una en el codo y una en el brazo”.

Milagrosamente ambos alguaciles sobrevivieron el ataque.

Sospechoso arrestado


El sospechoso de haberles disparado e intentar asesinarlos fue identificado como Deonte Lee Murray, de 36 años, quien fue arrestado el 15 de septiembre después de una cacería que se había iniciado por otro crimen relacionado a un robo de un auto. Ese hombre fue capturado en Lynwood, su fianza fue fijada en 6.1 millones de dólares. El arma fantasma que utilizó, una pf940c, fue encontrada y las pruebas de balística lo confirmaron y ahora es parte de la evidencia en el caso de múltiples acusaciones.

Murray un ex convicto ya estaba prohibido a tener posesión legal de un arma debido a su larga lista de crímenes.

Del sospechoso, Claudia Apolinar no tiene nada que decir. El tiroteo le cambió la vida pero “yo no me la he pasado en mi cuarto encerrada llorando, digo, la vida sigue, esto me pasó pero la vida sigue”.