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Asesinatos

Repaso a los hechos que culminaron con el hallazgo del cuerpo de Adriana

La madre de Adriana Coronado dice que si hubiera sabido la suerte que correría su hija, jamás se hubiera ido a México para someterse a una cirugía
5 Abr 2016 – 01:59 PM EDT
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Recordando Adriana Coronado, la joven de 13 años asesinada en Katy

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Por la mente de Adriana Elizabeth Cavazos, de 45 años de edad —madre de Adriana Coronadoy esposa de César Vladimir Coronado— jamás se cruzó la idea de que al irse a Monterrey para someterse a una cirugía, ya nunca volvería ver a su esposo o su hijita.

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Madre de Adriana Coronado reacciona a video de sospechoso

Al ser interrogada acerca de si había notado algo extraordinario antes de su viaje a México, contestó con un “no” rotundo.

“No, de ser así, yo nunca me hubiera ido, yo nunca me hubiera ido”, recalcó, y fue más allá al decir que su esposo era un excelente padre, responsable y cariñoso, dedicado a la niña y a ella misma.

“A mí [César Vladimir] siempre me respetó, entonces yo confié ciegamente en él… yo me tuve que ir a hacer esa cirugía mía, por seguridad médica y todo… y entonces le dije a él ¿puedo confiar en ti mi amor?… yo nunca me había separado de la niña”.

A los cuestionamientos de Cavazos, su esposo habría contestado: “cómo crees que yo voy a dejar a la niña sola, cómo crees que yo voy a poner a la niña en peligro”, detalló la afligida esposa.

Pero como si presintiera algo,Cavazos insistió y le dijo: “te la encargo mucho”.

La última vez que habló con su esposo y con la niña fue la noche del jueves 10 de marzo. “¿Ya estás lista para tu cirugía?”, recuerda ella que le preguntó su esposo.

La cirugía para extraerle su útero estaba programada para la mañana del viernes 11 de marzo.

“Ya mi amor, ya está todo listo”, le respondió ella. “Te deseo que todo te salga bien, aquí te vamos a esperar”, habría dicho su esposo.

En ese momento Cavazos volvió a decirle que cuidara a la niña. “Si me llega a pasar algo en la cirugía mi amor, te encargo mucho a mi hija por favor”.

Todo estaba perfecto hasta entonces. No hubo discusión. No hubo malos entendidos.

La reunión de amigas que nunca ocurrió

El sábado 12 de marzo, Adriana Coronado había planeado reunirse con un grupo de amiguitas en su vivienda. Así se lo hizo saber a su mamá durante la última conversación telefónica que sostuvieron la noche del jueves 10 de marzo.

“Mamá fíjate que van a venir mis amigas y papi quiere que tu le digas si me puede dar permiso”, habría comentado la jovencita a su madre.

Adriana Cavazos entonces preguntó a su hija quiénes iban a estar en la reunión y después le pidió que pasara a su padre al teléfono.

“Sí, mi amor, déjala. Pues dice que van a ver videos y dice que le compres pizzas, palomitas… Sí, mi amor yo los conozco a todos, está bien, yo conozco a sus amigos”.

El esposo accedió y sólo se limitó a decir: “si tu autorizas, todo está bien”.

Esa fue la última vez que ella escuchó las voces de su esposo y de su hijita.

Cavazos cuenta que su cirugía se realizó tal y como estaba previsto la mañana del viernes 11 de marzo. Ese día no se comunicó con su familia en Katy porque el procedimiento médico terminó alrededor del medio día y ella, afirma, “estaba completamente sedada”.

Fue el sábado 12 de marzo cuando empezó a llamarlos y no logró comunicarse con ellos. Tras varios intentos sin obtener respuesta, decidió llamar a una de las compañeras de su hija, quien supuestamente iba a estar en la reunión de amigas que Adriana había organizado.

“Hija ¿que pasó con la reunión que tenías con Adriana? …[mi hija] no me contesta…”

Al otro lado del teléfono, la amiga de Adriana Coronado respondió: “señora la fuimos a buscar y no nos abrió la puerta”.

Ahí fue cuando Cavazos empezó a preocuparse. Llamó en múltiples ocasiones a la niña y a su esposo, pero ya no hubo respuesta.

Luego habría llamado a su hermana Lorena Cavazos, en Katy, para que fuera hasta la vivienda y comprobara si su esposo y su hija estaban bien.

Nada pudo hacer Lorena. No se sabía el paradero de Cesar Vladimir Coronado y su hija Adriana Coronado.

Al día siguiente, el domingo 13 de marzo, Adriana Cavazos fue contactada por autoridades para informarle que su esposo había sido encontrado sin vida y su hija se encontraba desaparecida.

El cuerpo de César Vladimir Coronado fue encontrado en un área rural al norte del condado Walker, con heridas de bala y quemado. Así mismo, una camioneta Ford F150 Crewcab, propiedad de Coronado, se encontró quemada en un estacionamiento en la interestatal 45 y la calle Enterprise Row, en el poblado de Conroe, al norte de Houston.

Desde entonces el caso de la desaparición de Adriana empezó a manejarse como un secuestro

El lunes 14 de marzo, Adriana Cavazos pidió a los presuntos captores —desde Monterrey donde aún permanecía convaleciente por la cirugía— que no le hicieran daño a la niña, que se la regresaran sana y salva. “Ella no tiene la culpa de nada”, suplicó.

Adriana Cavazos regresó a Katy el miércoles 16 de marzo. Dijo que el médico que le practicó la cirugía la había autorizado a regresar debido a la situación que estaba viviendo.

“Yo tenía que llegar aquí, cojeando, encogida o como fuera, yo tenia que llegar a estar aquí… porque hasta eso llegó a mis oídos que la gente… que la prensa decía que dónde estaba la mamá de Adriana que no daba la cara”, narró.

Expresó estar molesta por los comentarios de la gente porque ella era la persona más interesada en que su hija regresara. “Mi hija a nadie le duele más que a mí, que soy su madre”, dijo en aquel entonces.

El mismo día que Adriana Cavazos regresó a Katy, se dio a conocer el hallazgo del cadáver de una jovencita, muy cerca al lugar de la residencia Coronado.

Los medios, familiares, amigos, compañeros de clase, vecinos y transeúntes pensaban que podía tratarse de la niña Adriana.

El investigador que se encargó del levantamiento del cadáver, informó que aunque no podía descartar nada en ese punto, el cuerpo en descomposición parecía ser el de una joven afroamericana de unos 20 años.

Fue hasta dos días más tarde, el viernes 18 de marzo, cuando el alguacil del condado Walker, Clint McRae, confirmó la muerte de Adriana Coronado, que tras una autopsia realizada al cadáver encontrado en el área de Katy, se había confirmado que era el de la jovencita.

Con información de Arnaldo Rojas

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