El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, afirmó este jueves que la administración del presidente Donald Trump está reforzando las acciones para limitar el acceso y el uso del sistema financiero por parte de inmigrantes indocumentados, en una medida que forma parte de la estrategia federal para fortalecer el control migratorio y combatir actividades financieras ilícitas.
Scott Bessent asegura que la administración Trump está endureciendo las restricciones del sistema financiero para inmigrantes indocumentados
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, sostuvo que el objetivo es impedir que personas indocumentadas puedan aprovechar las instituciones financieras estadounidenses para realizar operaciones vinculadas con fraude, lavado de dinero u otros delitos.
Durante sus declaraciones, ante banqueros de Arizona, Bessent sostuvo que el objetivo es impedir que personas indocumentadas puedan aprovechar las instituciones financieras estadounidenses para realizar operaciones vinculadas con fraude, lavado de dinero u otros delitos.
Según el funcionario, la administración considera que proteger la integridad del sistema financiero es una prioridad dentro de su agenda de seguridad nacional.
Las declaraciones del secretario del Tesoro se producen en un contexto en el que el gobierno de Trump ha impulsado diversas medidas destinadas a endurecer las políticas migratorias.
En los últimos meses, el Departamento del Tesoro ha emitido orientaciones para que bancos y otras instituciones financieras refuercen el monitoreo de transacciones consideradas sospechosas y compartan con mayor facilidad información relacionada con posibles delitos financieros.
“Confiamos en que los bancos hagan lo que mejor saben hacer: conocer a sus clientes, identificar los riesgos a medida que surgen e informar sobre patrones sospechosos antes de que se conviertan en planes delictivos", dijo Bessent ante banqueros.
Bessent insistió en que estas acciones no buscan convertir a los bancos en autoridades migratorias, sino fortalecer la cooperación del sector financiero en la detección de actividades ilegales. De acuerdo con el funcionario, la información que manejan las entidades bancarias puede ser clave para identificar redes de lavado de dinero, financiamiento del crimen organizado, explotación laboral y otros esquemas fraudulentos.
Alertan sobre violación de derechos de las personas indocumentadas
No obstante, las nuevas directrices han generado preocupación entre organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes y algunos representantes de la industria bancaria. Diversos grupos advierten que un mayor escrutinio podría desalentar a miles de personas indocumentadas a utilizar servicios financieros formales, incrementando el número de personas sin acceso al sistema bancario.
Representantes del sector financiero también han señalado que la implementación de controles adicionales podría elevar los costos operativos y generar desafíos para el cumplimiento normativo. Sin embargo, la administración Trump sostiene que las medidas están enfocadas en combatir el fraude y proteger la estabilidad del sistema financiero, más que en imponer nuevas obligaciones migratorias a las instituciones bancarias.
El endurecimiento de la supervisión financiera responde a una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 19 de mayo, denominada "Restaurando la integridad del sistema financiero estadounidense".
La medida instruye al Departamento del Tesoro y a los principales reguladores bancarios federales a reforzar la vigilancia de las actividades financieras relacionadas con el empleo no autorizado y a fortalecer los controles dentro del sistema bancario.
La orden también exige revisar las normas de identificación de clientes y los procesos de debida diligencia, así como reevaluar la forma en que las instituciones financieras analizan el riesgo crediticio de personas sin autorización para trabajar en Estados Unidos.
Además, establece un cronograma para su implementación: las primeras directrices deberán publicarse en un plazo de 60 días, una propuesta sobre diligencia debida en 90 días y una nueva normativa sobre identificación de clientes dentro de 180 días, con fecha límite en noviembre.
Las declaraciones de Bessent reflejan el papel cada vez más relevante que el sistema financiero desempeña dentro de la estrategia de gobierno. Mientras la Casa Blanca busca reforzar la aplicación de las leyes de inmigración mediante distintas agencias federales, el Departamento del Tesoro plantea que una mayor vigilancia puede contribuir a detectar actividades ilegales y reducir el uso del sistema bancario estadounidense.












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