Secuestro

“Me iba a violar”: El valiente escape de una hispana que hizo chocar a su captor con un bus escolar

La oportuna reacción de la víctima, una madre de 34 años que aún no se recupera de las secuelas físicas y emocionales que le quedaron tras el incidente, la puso a salvo y contribuyó a la captura del sospechoso.
12 Ene 2019 – 2:47 AM EST

HOUSTON, Texas. - Una salida a recoger medicamentos a una farmacia Walgreens en el norte de Houston se convirtió en la peor pesadilla para una hispana de 34 años, madre de un bebé de dos meses y una niña de 7 años.

El miércoles 9 de enero la secuestraron, la agredieron físicamente y estuvo a punto de ser violada en un lapso de dos horas y a plena luz del día.

La víctima, a quien llamaremos María para proteger su identidad, habló con Univision 45 y contó los detalles del incidente porque, asegura, quiere evitar que otras mujeres pasen por una situación similar.

Aún nerviosa y con el recuerdo vívido del “calor de las manos” del sospechoso cuando la agarraba del cuello para obligarla a esconderse en el auto, María inició su relato diciendo que vio al sujeto cuando ella salía de la farmacia y, aunque sintió desconfianza, nunca pensó que la podría llegar a atacar a esa hora del día.



Cuando ya estaba sentada en su camioneta y se disponía a cerrar la puerta, el hombre la abordó con un cuchillo y la obligó a dejarlo tomar control del vehículo. Ella le pidió que se llevara el auto, su billetera y el teléfono, pero que la dejara ir. No fue así. Apenas estaba por comenzar su pesadilla.

Temiendo por su vida y pensando todo el tiempo en sus hijos, la mujer siguió las exigencias del sospechoso, incluso cuando le ordenó que se quitara sus pantalones.

“No le entendí porque había muchas cosas que no le entendía. Y me golpeó mi cara dos veces. Cuando ya me quité los pantalones, me seguía preguntando cosas, pero como yo no sé mucho inglés (y no le podía responder), él, con su navaja, picaba a veces mi hombro”, detalló.

El individuo emprendió el trayecto de nuevo, con María en ropa interior. La obligaba a esconderse y seguía buscando con desesperación un cajero para que ella retirara dinero, pero quería evitar los lugares donde hubiera cámaras.

Por fin se detuvieron en un cajero y retiraron 300 dólares. Luego le amarró las manos con unas abrazaderas de plástico, pero por lo nervioso que estaba, según la víctima, no las apretó bien.

La mujer pensó que la dejaría ir tras darle el dinero, pero él siguió conduciendo, muy nervioso y maldiciendo porque había mucho tráfico. Se paró en el estacionamiento de un restaurante del área y le hizo señas a cuatro hombres “morenos” que estaban en el lugar. Uno de ellos se acercó, se subió al auto y le entregó algo. María no pudo ver de qué se trataba porque estaba agachada, pero se dio cuenta que su captor le pagó 50 dólares al hombre. Eso la hizo pensar que eran drogas.

El sujeto se metió a una autopista y no paraba de maldecir por el tráfico. Estaba desesperado y volvió a salirse de la vía. Esta vez se dirigió al estacionamiento de una fábrica, detuvo el auto y le exigió a María que fuera a la parte trasera del auto. Allí trató de despojarla de su ropa interior, pero ella le explicó que acababa de tener un bebé y no se recuperaba aún.

Cuando él comprobó que era verdad le dijo que eso “era asqueroso” y que se pusiera otra vez los interiores. “Él me iba a violar”, dijo con María.

En ese punto, empezó a pensar que la iba a matar y que sus hijos se iban a quedar sin mamá.

Una vez más el sujeto arrancó el vehículo, pero volvió a encontrarse con congestión en la vía, ahora se debía a un autobús escolar que estaba parado para que los estudiantes se bajaran.

“Yo me dije, esta es la oportunidad porque hay gente. Levanté el seguro de la camioneta, pero él me jalaba del cuello, mientras trataba de arrancar y esquivar el bus. Yo pitaba para llamar la atención de la gente que estuviera parada ahí”, narró la víctima.

En el forcejeo ella agarró el volante y lo giró hacía donde estaba el autobús para hacer chocar la camioneta. Así ocurrió. “De esa manera yo pude salir corriendo de la camioneta y varias personas me ayudaron”.

El captor huyó de la escena a pie, pero patrulleros del precinto 5 que estaban en el área atendiendo otro caso lograron ubicarlo y arrestarlo.

Las autoridades identificaron al sospechoso como Christopher Dexter Emerson, de 52 anos, quien está preso en la cárcel del condado Harris sin derecho a fianza, bajo cargos de secuestro con agravantes y robo con un arma mortal. El detenido tiene un extenso historial delictivo por robo.

“Gracias a eso (al choque contra el autobús) estoy aquí, adolorida por los golpes que él me dio, pero viva y dándole gracias a Dios”, concluyó María, quien aconseja a otras mujeres tener mucho cuidado cuando vayan solas a la tiendas.

Entrevista realizada por Daniel Gallarzo.

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